Secciones
Escuela

En una escuela para adultos impulsaron un merendero para el barrio Nueva Ciudad

A través de una idea solidaria, estudiantes 2° Año de la ESJA N° 19 Raúl Záccaro preparan la leche para 70 chicos. Necesitan donaciones.

Miércoles 17 de Junio de 2020

Desde hace una semana en el barrio Nueva Ciudad funciona un merendero al que asisten los lunes, miércoles y viernes entre 60 y 70 chicos que van a buscar la leche y algún alimento.

Los mentores de esta iniciativa solidaria fueron tres alumnos de 2° Año de la Escuela Secundaria para Jóvenes y Adultos (ESJA) N° 19 Raúl Záccaro que viven en la zona y observaron las necesidades de los habitantes del lugar, que en muchos casos se profundizaron con la pandemia del coronavirus. No están solos en esto, ya que compartieron con la escuela la propuesta, que la sumó como un proyecto educativo y le dio un marco institucional para llevarlo adelante.

Fue Tamara González quien dispuso de su casa para preparar la leche tres tardes a la semana, junto a Ivana y Walter, dos de sus compañeros de curso que se sumaron en esta noble tarea.

Los niños llegan a eso de las 17 con sus recipientes, respetando un protocolo y cumpliendo con la distancia social, y se llevan a sus hogares algo para compartir con sus familias.

Tamara contó a UNO que la idea surgió al ver que durante este tiempo en el que se desarrollan las actividades académicas de manera virtual, muchos de los chicos buscan la vianda en el comedor del establecimiento educativo del que ella es alumna, donde funciona el nivel Medio junto con la ESJA, y por la mañana la Primaria N° 206. “Con mis compañeros nos preguntamos si en el resto del día tendrán para comer, si tomarán la leche, y eso nos impulsó a abrir un merendero en mi casa para brindarles un refuerzo a los chicos”, señaló, y explicó: “Nosotros nos ocupamos los lunes, miércoles y viernes, y la comisión vecinal los martes y jueves, para garantizarles una merienda por lo menos entre semana”.

A su vez, comentó: “Todo se hace en casa, donde vivo con mis hijas de 7 y 2 años, y mi marido. Él es igual que yo y me apoyó en esto, que es por el bien de los chicos. Nosotros también tenemos hijos y conocemos la situación de quienes viven en el barrio, donde hay muchas necesidades”.

La joven, que tiene 26 años, refirió que el año pasado se propuso culminar la escuela Secundaria y con ganas y esfuerzo avanza hacia esta meta. Al respecto, confió: “Quería hacer la Secundaria hace tiempo, pero por la circunstancia de ser mamá no había podido. El año pasado, cuando empezó la ESJA en la escuela Záccaro, me propuse ponerme las pilas para terminar, y estoy en este camino”.

Aporte a la comunidad

Claudia Rolón, la rectora de la escuela Záccaro, comentó a UNO que cada año trabajan forjando vínculos con otras instituciones. Como en esta oportunidad fue más complejo dar continuidad a esta idea debido a la pandemia, los estudiantes de 2° Año de la ESJA igual se propusieron llevar adelante un proyecto de extensión y decidieron abrir el merendero.

“Se plantearon trabajar con los valores y la solidaridad como pilares. Con el coordinador de la ESJA, Mariano Martínez, pensaron en primer lugar en ayudar a la escuela Primaria y a nosotros a distribuir los cuadernillos que enviaron desde Nación, y una vez que se flexibilizó la cuarentena, comenzaron con esta labor de hacer un merendero en la casa de una de las estudiantes”, destacó, y mencionó que, dependiendo de lo que consiguen, además de la leche les ofrecen galletitas o tortas fritas que amasan ellos mismos.

A su vez, subrayó: “Lo que se propusieron no solo es darles de comer, sino además demostrarles a los niños que se puede seguir estudiando para salir adelante”.

La rectora contó que la ESJA comenzó a funcionar el año pasado. En 1° Año son 20 alumnos, y en 2° suman 16, quienes en 2021 se recibirán de bachilleres con orientación en Arte.

Mariano Martínez, el coordinador de la ESJA, también brindó su testimonio y señaló: “Empezamos la semana pasada. Es un proyecto muy interesante, porque surgió al ver las necesidades del barrio que antes se llamaba Ciudad Perdida, y ahora es Nueva Ciudad. En la escuela tenemos muchos alumnos que viven en este lugar, en la parte de Secundaria y ahora en la ESJA, que empezó el año pasado”.

Si bien admitió que al principio se preguntaron cómo sustentar este proyecto, pronto comenzaron a recibir donaciones y esto los impulsó a seguir adelante.

A su vez, recalcó: “La iniciativa fue de tres alumnos, pero los demás colaboran y hacen la parte de logística, van buscando las cosas, y los profesores también se engancharon para llevar un poco de leche, azúcar o galletitas. Para nosotros es un orgullo, porque desde la educación planteamos crear un vínculo con la comunidad y atender otras necesidades, haciendo un acompañamiento al barrio, donde los estudiantes vieron una necesidad y se pusieron a trabajar para hacer algo al respecto. Esto crear ciudadanía desde ese lugar de la solidaridad”.

Según indicó Martínez –quien también da clases de Psicología y de Ética–, por ahora toda la ayuda que recibieron fue principalmente de particulares, aunque en una oportunidad hubo una colaboración del municipio. Tienen el apoyo del Banco de Alimentos. “Lo que más se está necesitando es la leche y el azúcar”, dijo, y señaló que quien desee ayudar con donaciones, puede acercarlas a la escuela Záccaro, situada en avenida Uranga, frente la escuela de Policía –en inmediaciones del barrio José Hernández–. “Actualmente estamos de lunes a viernes de 10 a 12.30, ya que funciona el comedor donde se entrega la vianda y están abiertas la Rectoría de la escuela Secundaria y la Dirección de la Primaria”, aclaró. O se pueden contactar con Tamara, llamando al teléfono (0343) 154199251.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario