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En seis meses robaron dos veces el cableado de ingreso al barrio Benito Legerén de Concordia

Cansados de que los dejaran sin luz, marcharon pidiendo respuestas a autoridades. Afirman que faltan obras de infraestructura

Sábado 13 de Abril de 2019

En un lapso de 60 días, el barrio de Benito Legerén, en las afueras de Concordia, sufrió dos episodios de inseguridad que terminó por despertar la airada protesta de los vecinos. Dos hurtos de cables subterráneos en el camino de ingreso dejaron sin luz a la población y máxime en una curva peligrosa, que ya se cobró una vida hace algunos años.
Es por ello que los pobladores se manifestaron el jueves por la noche, pese a que algunas personas intentaron impedir la protesta. Realizaron una marcha desde la plaza Con Alma de Pueblo y llegaron hasta la comisaría con el fin de que su protesta llegue a oídos de las autoridades responsables. A su vez, para respaldar la medida también los acompañaron vecinos del barrio San Jorge de Las Tejas.
Érica Racedo, vicepresidenta de la comisión vecinal de Benito Legerén indicó a LT 15 Radio del Litoral: "Hemos llegado a tocar fondo. Dos veces se robaron los cables de las luces que pusieron en la curva de ingreso al barrio. Estamos cansados de eso. Además, vienen con un montón de hechos de inseguridad de los que nadie se preocupa. Como muchos saben, Benito Legerén creció alrededor de las fábricas, pero ahora ya no somos tan poca gente. El barrio creció y seguimos con el mismo personal, hay dos agentes y un jefe".
La vecinalista expresó que ya han tenido reuniones con el jefe anterior de la Policía de Entre Ríos, y con el actual, Marcelo Den Dauw. "Pero las cosas nunca cambiaron, sigue todo igual. Estamos cansados. Han robado en la escuela San Roque González, que está al frente de la comisaría, fuimos a reclamar algunos padres y las respuestas son siempre las mismas: 'no sabemos, no podemos, estamos atados'. Pero tampoco es solución para nosotros", dijo.
La vecina manifestó que hace algunos años, previo a crearse la comisión vecinal, se realizó un asado con cuero para recaudar fondos y se compraron ocho cámaras de videovigilancia. "Todavía las tengo en mi casa adentro de una caja porque nunca logramos instalarlas. Nos decían que no había Internet, y mil excusas más. Instalaron un domo frente de la plaza, pero nadie sabe si funciona. Es una tomada de pelo", expresó indignada.
Por otra parte, también se refirió a la llegada de gente nueva al barrio, que no se trata de familiares directos de los vecinos, sino de personas hasta desconocidas en un barrio donde "se conocen todos". "Tenemos un asentamiento atrás del club, que corresponde a una propiedad privada, y la Justicia hace dos años que no se expide. Sí es positivo que le den la posibilidad a los vecinos de Legerén a que puedan comprar esos terrenos y los paguen, pero lamentablemente por el momento no se sabe quiénes son los que están ahí. La policía tampoco ha hecho una averiguación. Es un barrio chico y nos conocemos todos", manifestó.
Racedo indicó que en el barrio no existen más terrenos municipales, y sostuvo: "No se pueden hacer más planes de viviendas. Entonces la gente ocupó esos terrenos que estaban vacíos. La Municipalidad no tiene una planificación de 10 años. Acá hay un montón de chicos que viven atrás de las casas de los padres, se arman una casilla y arman sus familias porque no hay otros terrenos y no todos quieren usurpar".
Al mismo tiempo, la protesta giró no solo en términos de seguridad y planificación a futuro, sino también en torno a padecimientos de los vecinos. "Hay lugares que no tenemos cloacas y no es desde ahora esto. No podés sentarte afuera a tomar unos mates porque el olor a cloaca es insoportable. Las calles son un desastre, es una sumatoria y la gota que rebalsó el vaso fue el nuevo robo de cables. La gente se cansó", aseguró.
Asimismo, destacó que ahora, con el hurto de las luminarias, el ingreso está "totalmente a oscuras". Con esta protesta los vecinos esperan la llegada de autoridades para comenzar a solucionar este tipo de falencias que tiene el barrio, pero aclararon: "Si no tenemos respuestas la idea es irnos al centro de la ciudad para hacernos oír".
En los últimos días se dio a conocer que se extendió el horario del transporte público hasta las 22.50 para que los universitarios puedan llegar a sus hogares. "Ahora se consiguió eso, pero el año pasado lo sacaron en octubre y un montón de chicos perdieron horas cátedras porque perdían el colectivo. Nosotros estamos presos de una sola línea. Y si llueve las calles se tornan intransitables y los colectivos no vienen. Para nosotros el barrio está olvidado", contó.
Por último, Racedo aclaró que la protesta efectuada "no tiene ningún marco político, sino que somos gente que paga todos los meses nuestros impuestos. Los impuestos no dejan de llegar, todos. Pero queremos que nos escuchen y nos den soluciones".

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