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En pandemia, los viveros tienen una demanda inusitada

Desde que pudieron retornar a la actividad, crecieron fuertemente las ventas. La proximidad de la primavera también favorece al sector.

Domingo 30 de Agosto de 2020

En Paraná hay alrededor de una decena de viveros grandes y unos 50 más chicos, algunos de los cuales son incipientes microemprendimientos informales de gente que se quedó sin trabajo durante la cuarentena decretada por la pandemia del Covid-19 y encontró una oportunidad de vender este tipo de productos en su casa.

Si bien al inicio del aislamiento hubo un parate, se trata de un rubro muy particular que consiguió tener éxito con las ofertas on line y que al poder abrir sus puertas al público registró una inusitada demanda, ya que al tener más tiempo libre dentro de su hogar muchas personas se volcaron a arreglar sus jardines, sumar especies de interior en su living o hacer huertas.

Según afirmó a UNO Andrés Cáceres, propietario de un tradicional vivero de calle Don Bosco al 1000 -que el año pasado sumó una nueva sucursal en calle Darwin al 3900-, en Paraná, hubo “un boom fuera de temporada”, y explicó: “Nosotros tenemos al año dos momentos importantes en las ventas: la llegada del otoño, y la primavera, que es cuando más movimiento registramos, ya que durante los cambios estacionales la gente recambia los plantines, arregla un poco el jardín y renueva las especies de interior, o suma algún árbol nuevo. Lo que pasó este año es que al llegar el otoño hubo que cerrar por la cuarentena y había mucha mercadería que es de época y es perecedera, así que la tuvimos que tirar y las pérdidas fueron notables: en mi caso alcanzaron los 80.000 o 90.000 pesos, que es mucha plata”.

Una vez que les permitieron abrir, a principios de mayo, los cultivadores ya habían empezado a producir para julio y la oferta de mercadería mermó, por lo que también tuvieron dificultades para munirse de stock. “Cuando teníamos cerrado la gente ya nos venía preguntando, y cuando abrimos vino el boom de la huerta, del arbolito y demás. Lo que no vendimos en el otoño porque tuvimos que cerrar esas primeras semanas de cambio estacional, se dio después, con este inconveniente de que conseguíamos poca mercadería”, indicó.

No obstante, más allá de las pérdidas iniciales, el fuerte repunte que se dio luego inclinó la balanza y en el sector estiman que, en promedio, las ventas para esta época se incrementaron al menos un 20%, comparándolas con años anteriores.

plantines
En pandemia, el rubro consiguió cierto éxito.

En pandemia, el rubro consiguió cierto éxito.

Las plantas aromáticas fueron las que más se vendieron. Al respecto, Cáceres señaló: “Las huertas con aromáticas fueron un fenómeno. Vendimos tres veces más de plantas aromáticas y cajones de huertas que otros años. Era un mercado que no existía o que era muy reducido y se armó ahora. Había personas a las que no les interesaba y ahora están encantadas con esta opción”.

Los cajones de huerta permiten hacer cultivos en lugares con poco espacio y se adaptan muy bien a un balcón, y quienes residen en departamentos fueron conociendo estas posibilidades. “Con una inversión de 3.000 pesos se llevan un cajón en altura de 50 centímetros cuadrados -también hay más chicos o más grandes- ya con los plantas y con la tierra ideal para que crezcan”, aseguró.

Los plantines con flores son otro producto que tuvieron mucha salida. Tanta, que los precios se duplicaron. “Hay plantines que estaban a 35 pesos y ahora valen 80. Otros más económicos que costaban 20 pesos y hoy están 40, que los tengo en promoción a 10 por 350 pesos”, observó el viverista, quien confió que con esta suba “se apagó un poco la venta” de este artículo en particular.

“Lo otro que está muy de moda ahora es la planta de interior. A lo mejor alguien tenía en su casa una o dos plantitas y en estos últimos meses se copó y se lleva de a cinco plantas para armar un rincón lleno de plantas, que es lo que se llama un sector de jungla”, subrayó.

Con la proximidad de la primavera la actividad tiende a incrementarse aún más, y haciendo un balance general, Cáceres comentó que “está siendo un año bueno para el vivero, pero a la vez difícil, en el sentido de que hay que moverse mucho más para vender y conseguir mercadería”. Acto seguido, explicó: “Nosotros la tenemos un poco más fácil porque producimos el 80% de lo que vendemos. Y se ha dado que me han llamado viveros de la competencia para que les venda por mayor porque no consiguen determinadas plantas que son muy buscadas”.

Respecto del armado de jardines, refirió que “hay también muchos pedidos en esta época”, aunque aclaró: “En la actualidad cuesta que la gente haga el jardín completo, como era en las primeras épocas del Procrear, cuando terminaban su casa, tarjeteaban una parte y ya dejaban el jardín hecho. Hoy lo hacen de a poco, primero nos compran el arbolito, luego arman los canteros, y así. Esto genera más gasto de estructura, porque hay que ir más veces y en el medio los precios van cambiando”.

Ciclos

Las estaciones del año van marcando los ciclos de siembra y cultivo de los distintos tipos de plantas. Consultado sobre qué conviene comprar en esta época, Cáceres refirió: “Dividimos el año en diferentes etapas y de acuerdo al jardín que cada uno tiene. Hay gente a la que le gustan los árboles tropicales y esta es la época ideal para poner un chivato, si se tiene mucho espacio por ejemplo, o una palmera que se adapte al clima. Y también es ideal para poner ahora los plantines de verano, así al final de la primavera ya están bien desarrollados y lindos”.

“En esta época también se fertiliza mucho en el jardín, para que cuando lleguen los calores fuertes las plantas tengan en el suelo lo nutrientes que necesitan; se recambia un poco la tierra y se hace una poda para dar forma”, concluyó.

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