Patrimonio urbano
Viernes 21 de Septiembre de 2018

En octubre tendrá un nuevo uso el edificio de la exsala Mayo

El titular del Centro Comercial se refirió al posible destino cultural, como tienda o bazar, a partir del interés expresado por inversores

A cinco meses de su cierre, el 26 se hará un remate con los bienes del comedor tenedor libre Petra, que aún permanecen dentro de la histórica edificación que durante décadas fue la Sala Mayo de Paraná. Con los fondos reunidos tras las decisión de la Justicia, una docena de trabajadores que se quedaron sin empleo podrán obtener parte de lo que se les adeuda en salarios e indemnizaciones.
Con el desalojo del equipamiento existente, el Centro Comercial e Industrial –propietario del inmueble– podrá redefinir su uso y disponer un nuevo destino.
Sin aviso, a fin del mes de abril los trabajadores se sorprendieron al llegar y observar las puertas cerradas del lugar. Allí comenzó el peregrinar de los trabajadores, para cobrar lo que se les adeudaba, que se podrá instrumentar ahora, con lo que se reúna en el remate.
El titular del Centro Comercial e Industrial de Paraná, Jorge López, confirmó a UNO la medida de la Justicia y acotó que a partir de ese día podrán concretar un nuevo destino para el edificio, que ha tenido muchos interesados en este tiempo.
"El remate será en la sede del Juzgado. Por eso en los últimos días han venido interesados a observar los equipos y bienes existentes para ser adquiridos en la subasta. Pero el sorteo no será en el lugar", explicó.
Respecto del futuro de la histórica edificación inaugurada el 15 de septiembre de 1930, López expresó que luego del día 26, cuando se adquieran y se retiren todos los bienes del excomedor, podrán avanzar en las negociaciones con los interesados. "No queríamos comprometer un alquiler cuando el lugar aún estaba ocupado", planteó con respecto a la marcha de las negociaciones.

Interesados
En principio, indicó que las propuestas de inversores para el lugar son variadas, y van desde proyectos culturales, tienda, bazar, e incluso hay un interesado vinculado al rubro gastronómico. Descartó la posibilidad de la radicación de una franquicia nacional de comidas rápidas, que había expresado su voluntad de radicarse en calle 25 de Mayo, frente a la Plaza 1° de Mayo. De todos modos aclaró que respecto de un nuevo destino vinculado a la gastronomía entre los asociados al Centro Comercial no existe demasiado interés, teniendo en cuenta que esos emprendimientos provocan un fuerte deterioro edilicio y la necesidad de tareas de mantenimiento permanente.
"En octubre tendremos ya un nuevo emprendimiento en el lugar", se mostró expectante el dirigente empresarial.
En tanto que ningún organismo público mostró hasta el momento alguna expectativa para el uso de las instalaciones, sea como sede administrativa o para usos culturales, a tono con la historia del lugar.

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Historia
El emblemático edificio que albergó a la Sala Mayo, constituyéndose en un polo cultural y recreativo durante décadas, albergó al local gastronómico Petra durante los últimos 18 años.
A fines de abril de este año, producto del deterioro edilicio, el Centro Comercial decidió no renovar el alquiler a los últimos responsables. Durante todo ese lapso de tiempo, el lugar fue cambiando de manos, siempre entre personas de origen asiático.
El lugar funcionó como cine en 1989 o 1990. Posteriormente, el edificio fue ocupado por la Fundación BICA, que desde allí desplegó una intensa actividad cultural, hasta que finalmente desembarcó el local gastronómico.
Vale recordar que la edificación fue obra de Alberto Marangunich, expresidente de la institución que nuclea a los comerciantes e industriales de Paraná, quien junto con otros directivos de la tercera década del siglo XX construyeron esa sede. Y justamente previeron que lo que fue la Sala Mayo, y el local ubicado a su lado, hacia el este, permitieran a la entidad obtener recursos económicos para el mantenimiento y funcionamiento del Centro Comercial con sede en la capital entrerriana.

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