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En los barrios proliferan los merenderos para que los más chicos no pasen hambre

La mayoría surgieron por iniciativa de vecinos solidarios y se sustentan con donaciones. En días fríos redoblan el esfuerzo y sirven un plato caliente.

Jueves 25 de Julio de 2019

En Paraná se multiplicaron en los últimos meses los merenderos en los distintos barrios. Las organizaciones sociales que colaboran con quienes están a cargo de estas iniciativas solidarias advierten que hay zonas donde incluso existen cuatro o cinco, y que en cada espacio se concentran varias decenas de chicos.

La mayoría surgió por determinación de algún vecino conmovido ante las necesidades a las que están expuestas las poblaciones más vulnerables, sobre todo los niños de los sectores más postergados.

Sabiendo que las carencias se hacen más pronunciadas cuando el frío asedia, si los recursos lo permiten complementan o reemplazan la merienda por un plato de comida o una vianda calentita, ya no solo para los más pequeños sino también para algunas madres que llegan, y para algún abuelo o abuela del barrio que requiere ayuda.

Se sustentan principalmente con donaciones que les hace la gente, y aunque en ocasiones se han quedado sin nada para ofrecer a quienes llegan porque no tienen con qué alimentarse en su casa, no bajan los brazos y confían en que al día siguiente llegará la providencia y alguna persona caritativa les acercará alguna mercadería que precisan. En muy pocos casos cuentan con ayuda estatal, ya sea del gobierno provincial o del municipio, pero por lo general llega esporádicamente y a cuentagotas.

Griselda Álvarez es la impulsora del merendero San Francisco de Asís, que funciona en su propia casa en calle Galán al final, en barrio Anacleto Medina. Fue corriendo sus muebles para ganar espacio para que quienes llegan puedan estar bajo techo, pero cada vez son más y algunos deben quedarse afuera tomando la leche, aunque llueva, como pasó estos días: “Me gustaría poner un comedor, pero no tengo lugar. He quedado prácticamente sin casa por destinarla al merendero. Saqué la cocina para que haya más capacidad, pero es imposible que pasen todos. Estos días no entraban más personas, llovía y la mitad estaba afuera”, lamentó.

Ya hace tres años que con su esposo preparan algo para convidar a los chicos, y sus dos hermanas la ayudan a servir. “La idea de hacer un merendero surgió porque empezamos a ver cada vez más gente revolviendo los cestos de basura buscando algo para comer. Incluso un día había un papá con un bebé adentro de un contenedor”, contó a UNO la mujer, que es modista y además armó un ropero comunitario para poder ofrecer un abrigo a las personas que lo precisan.

A su vez, comentó: “Trabajamos con mucho esfuerzo. La situación está cada vez peor. Ahora incluso mis hermanos salen a cirujear porque se han quedado sin trabajo, y acá viene gente que me pide hasta la yerba que tengo para tomar mate porque no tienen para comer”.

Griselda confió que pensó en un principio en poder garantizarle a quienes transitan su infancia al menos una ración de leche diaria, pero también se suman algunas mamás: “Vienen cada vez más chicos. Nos pusimos estos días a contarlos para empezar a preparar algo para el Día del Niño y contabilizamos unos 120. Con las mamás y abuelas que vienen son alrededor de 150 personas. Les servimos la leche de lunes a viernes y si conseguimos donaciones para preparar algo los sábados les damos alguna comida, pero eso no pasa siempre”, dijo, y visiblemente afligida señaló: “A veces no hemos tenido nada. Hemos pasado dos o tres días y hasta una semana sin algo para darle a la gente. Y cuando veo que me voy quedando sin leche les aviso que al otro día no va a haber, y como conocen que solo trabajamos con donaciones, sin ayuda estatal, saben entender”.

En el barrio Los Berros la pobreza se expande y también llegan cada vez más chicos a tomar una taza de leche al merendero Multi Color, que nació hace dos años y ocho meses por impulso de un grupo de amigas conscientes de las carencias que atraviesan numerosas familias de la zona, algunas sin acceso a servicios básicos como luz y agua corriente.

Con ayuda de una ONG, en un terreno ubicado en la intersección de las calles General Espejo y General Alberto Nasta, fueron edificando con adobe un espacio para que los nenes puedan guarecerse del frío y la lluvia cuando van a merendar. “La cantidad de chicos que vienen se ha incrementado, porque llegan de más barrios. Por día son unos 30 o 40. Aunque tenemos anotados unos 60, pero no siempre vienen todos”, explicó a UNO Verónica, una de las mentoras de esta iniciativa.

Asimismo, mencionó: “Hacemos esto en base a donaciones. Los lunes, miércoles y viernes preparamos una merienda; y los martes, jueves y sábados elaboramos alguna comida, porque los chicos quieren comida y nos piden, así que les tenemos que cocinar”.

Hace varios meses presentaron una nota en un organismo de la Provincia y les enviaban 10 módulos de alimentos; y en el municipio les daban la copa de leche, pero según Verónica desde hace meses no les está llegando nada, por lo que tienen que redoblar los esfuerzos para dar abasto con lo que consiguen: “Necesitamos más ayuda, más cuando no tenemos apoyo del gobierno”, aseguró.

Cómo ayudar

Para colaborar con el merendero San Francisco de Asís, se puede llamar al (0343) 4374653 o 15500585. Y el número de contacto del Merendero Multi Color es 154610117. También hay agrupaciones, como La Cata, que reciben donaciones para distribuir en distintos merenderos, y se puede escribir al Facebook: Agrup.La Cata Oficial.

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