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En Cerrito hallaron la forma de bailar tango en medio de la pandemia

En Cerrito hubo cinco casos de Covid hasta ahora y esto permitió que muchas actividades pudieran retornar. De una forma particular el tango volvió a la pista.

Martes 08 de Septiembre de 2020

Gonzalo Martínez es profesor de tango en Cerrito, pero tuvo que suspender sus clases a mediados de marzo por la pandemia, ya que el tango es un baile en pareja que se caracteriza por la cercanía y el contacto físico entre los partenaires.

En la ciudad hubo solamente cinco casos de Covid hasta ahora y esto permitió que muchas actividades pudieran retornar, y en su caso ideó una forma de poder seguir compartiendo sus saberes con los alumnos de manera presencial, de una forma particular: cumpliendo de manera estricta con los protocolos, la semana pasada volvieron a danzar al ritmo del 2 por 4, pero de manera individual, apoyados en el uso de determinados elementos que les permite a los concurrentes practicar los pasos en una pista que contempla el distanciamiento social.

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Según contó Gonzalo, en cuadrados pintados en el suelo del salón del área de Cultura municipal, que está ubicado en la planta alta de la terminal de ómnibus, y utilizando sillas y palos, pudieron volver a desplegar su arte. “Trabajamos con grupos de solo 10 personas y cada uno lleva sus elementos, su barbijo, su palo, su botella, su toalla. Ingresan a las clases y toman posesión en un cuadrado que limita la distancia con las demás personas, el piso está marcado con líneas y hay una silla dentro de cada cuadrado. Además, en la entrada están dispuestos todos los elementos de higiene, como alcohol y demás; y entre cada clase desinfectamos todo”, afirmó.

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En Cerrito hallaron la forma de bailar tango en medio de la pandemia 

En Cerrito hallaron la forma de bailar tango en medio de la pandemia

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“La primera clase fue todo un desafío. Los chicos debieron acostumbrarse a manejar los palos, bailar con las sillas, todo sin sacarse el barbijo. Justo los filmaron y había algo de nervios, pero el encuentro resultó un éxito. “Fue maravilloso. Estábamos todos muy felices de poder volver a bailar, y sobre todo por poder encontrarnos”, subrayó el docente, que se inició en esta disciplina a corta edad, tomando clases con el profesor Pocho Fontelles, en Paraná. Respecto a las clases, indicó: “Fue un desafío pensar en llevarlas a cabo, porque nadie se imagina el tango si no es en pareja. En mi casa empecé a probar con palos de escobas y sillas, elementos que ya había utilizado en algún espectáculo, y se pueden armar las figuras tranquilamente.

Así que delineamos este protocolo, la coordinadora de Cultura de Cerrito lo presentó junto con nuestra propuesta a Cultura de la provincia y les interesó”. Gonzalo comentó que jamás imaginó atravesar una situación como la que se vive actualmente por la aparición de un virus que se extendió por el mundo, y opinó: “Sé que vendrán tiempos mejores y nos haremos más fuertes después de esto, que nos pasa a todos a nivel mundial. Haber vuelto a bailar de manera presencial es un gran paso, porque no dejábamos de pensar en cómo retomábamos esto. Había mucha incertidumbre, ya que no sabíamos si íbamos a poder volver este año a las clases presenciales”. “Fue una alegría que se pueda hacer y hoy es una necesidad de la gente poder salir y hacer algo que le gusta, con todos los cuidados”, concluyó el profesor.

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