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En 33 Orientales piden que se arregle el puente Cuatro Bocas

Las últimas lluvias empeoraron la situación y crece la preocupación en los vecinos por posibles derrumbes. Las grietas en el piso son profundas y aseguran que a la noche hay poca iluminación.

Martes 27 de Noviembre de 2012

Según el relato de los vecinos del barrio 33 Orientales, cada vez que llueve las malas condiciones del puente, conocido como Cuatro Bocas, se vuelven peores. Además un caño pierde agua potable de manera constante. Lo que hace más difícil la situación es que hay viviendas cercanas a la barranca y las grietas son cada vez más profundas.
 

Con las precipitaciones de mediados de octubre el barrio se quedó varios días sin agua porque se había afectado la estabilidad del acueducto distribuidor por el estado del puente. En su momento Obras Sanitarias de la Municipalidad ejecutó arreglos y la colocación de un nuevo caño de 250 milímetros de PVC y realizó conexiones domiciliarias en los hogares lindantes al arroyo Antoñico.
 

El barrio 33 Orientales está muy cerca del centro de la ciudad. A modo de referencia es posible especificar que lo separan solo 10 cuadras del palacio municipal. “Estamos alarmados, sobre todo los que estamos cerca del arroyo y los que lo bordeamos. Se ha empezado a desbarrancar cerca de los departamentos y de las casas. Lo hemos dicho varias veces, pero se sigue cayendo y ya no sabemos qué hacer”, dijo a UNO María Esther Aguiar, vecina del barrio de toda la vida.
 

“Esto empezó a ponerse peor ahora, con las últimas lluvias grandes. El puente se cae, está todo flojo”, dijo, y con solo verlo es posible percibir su preocupación.
 

Incluso son varios los inconvenientes, porque el camino que se desmorona es el utilizado todos los días para salir del barrio. “La calle que tenemos está peor. Somos gente de trabajo y cuando llueve se hace un chiquero y no podemos salir; es terrible cómo queda”, señaló la vecina.

Grietas
Alrededor del puente el piso de tierra se desmorona y es posible ver grietas, que de no arreglarse caerán.
 

“Creemos que no va a aguantar las próximas lluvias. Ya se comió mucho”, dijo Esteban, otro vecino que tiene su casa sobre la barranca y que hace 19 años que vive en el barrio.
 

También agregó: “Además cada tanto hay chicos corriendo y es un peligro para todos. También pasan motos como si nada y a veces hasta autos, la gente es muy imprudente”.
 

Si bien afirman que hubo arreglos en varias oportunidades, e incluso se hizo toda una parte nueva hace más de un año, la situación a hoy no ha mejorado.
 

La preocupación continúa, pero se acrecienta en los vecinos ante cada pronóstico de posibles lluvias. Temen que las grietas en el piso se profundicen y provoquen que se desbarranque nuevamente.

El foco da una luz débil
Alrededor del puente, como en una medialuna, viven 20 familias aproximadamente. A la noche los vecinos aseguran que no se ve por dónde caminar porque la luz no es buena. Aunque ya están acostumbrados y saben por dónde pisar, es peligroso sobre todo si alguien no conoce el lugar. Hay iluminación con un foco, aunque aseguran que no anda bien y es muy débil. También se explicó que hay problemas para que entre una ambulancia o la Policía.

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