La Provincia
Lunes 31 de Diciembre de 2018

En 2018 más gente eligió viajar en las distintas líneas urbanas de Paraná

Sin cerrar este mes, ya se advierte un crecimiento respecto a 2017. La quita de subsidios y la próxima nueva suba del boleto pueden cortar tendencia.

El año 2018 cerrará con un crecimiento en la cantidad de usuarios del transporte urbano de pasajeros en Paraná. El número final se sabrá cuando diciembre expire, y se tengan los datos exactos del último mes. De todos modos, teniendo en cuenta lo ocurrido durante los primeros 11 meses, surge una
tendencia en alza respecto al año anterior.

Datos oficiales a los que accedió UNO –pertenecientes al Ministerio de Transporte de la Nación– revelan que las distintas líneas de colectivos transportaron 26.244.109 pasajeros hasta noviembre inclusive, muy cerca de la cifra final que tuvo 2017, con 27.541.349 usuarios.

La diferencia, de sólo 1,2 millones de viajes, será superada con el mes en curso, ya que aún en enero –mes de menor uso– se realizan más de 1,5 millones de viajes. Diciembre, históricamente está por encima de ese mes. De la estadística sobresale un mayor uso del colectivo durante el segundo semestre del año: los meses con mayor cantidad de pasajes en el año fueron octubre (2.802.289 usuarios); agosto (2.801.480 cortes de boletos); y noviembre (2.621.063).

Esta tendencia creciente arroja distintas interpretaciones que valdrá la pena tener en cuenta, y consideraciones respecto a lo que puede ocurrir el año próximo, a partir de la quita de subsidios y de un significativo nuevo incremento del boleto que se conocerá en las próximas horas. En la ciudad –también según las estadísticas oficiales– hay unas 160.000 tarjetas activas. Entre quienes se movilizan en el transporte público, más del 55% son usuarios que abonan la Tarifa Plana (de 14,85 pesos). El resto corresponden al Boleto Estudiantil Gratuito Universitario (BEGU); Universitario; Obrero; y Jubilado.
Mientras que los usuarios de Tarifa Social de SUBE, que rondan entre un 10% y 15% abonan solo el 45% de la tarifa plana(6,68 pesos). Son los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo y Asignación por Embarazo; becas Progresar; planes Argentina Trabaja y Ellas Hacen; monotributo social; pensiones no

contributivas; veteranos de Guerra de Malvinas; personal doméstico, entre otros. Durante este año, el boleto de colectivo sufrió un fuerte incremento en Paraná, como en todo el país: pasó de 8,75 pesos vigente hasta julio, a 14,85 pesos actualmente. Lo que a mitad de año asomó como un ajuste brutal, terminó siendo leve respecto de lo que se viene: si bien aún no se confirmó la magnitud de la variación del cuadro tarifario, difícilmente se mantenga por debajo de los 20 pesos.

Con el inicio del nuevo año, la mayoría de las ciudades del país tendrá un boleto por encima de ese valor. En la ciudad más cercana, Santa Fe, desde mañana costará 21,50 pesos el boleto urbano. En Entre Ríos, la falta de información sobre los mecanismos que implementará la Provincia para subsidiar a las empresas –el 50% del total de aportes recibidos por Nación durante 2018– demoró también las medidas que deberá tomar cada municipio para garantizar la sustentabilidad del sistema, a través del ajuste de la tarifa.

Si bien la crisis cada vez más aguda que se extiende en el país podría hacer estimar que se use más el colectivo en detrimento de otros transportes –auto particular, remís o taxi–, ello no parece ser lo que ocurre en períodos donde se agrava la situación social y económica. Más bien se reduce la movilidad urbana. Tal como testimonió UNO unos meses atrás, en 2002 el sistema público de pasajeros en Paraná tocó su piso histórico, con solo 16 millones de pasajeros en el año, recorte de servicios y diagramas de emergencia.

A partir de ese año, el uso del colectivo mantuvo una tendencia creciente, a tal punto que se incrementó un 70% respecto a los valores de inicios de siglo. En los últimos tres años, esa tendencia se niveló o amesetó. Ese progresivo crecimiento del uso del colectivo durante años estuvo amparado, básicamente, en la puesta en vigencia de un esquema de subsidios del Estado nacional para evitar que los usuarios abonaran altas tarifas.

Esa medida tiene un concepto de redistribución y mejora del poder adquisitivo de los usuarios, pero no es singular de Argentina; el transporte público está subsidiado en todo el mundo, justamente para garantizar la movilidad de la población y también para desalentar el uso particular del automóvil, que genera grandes complicaciones en los principales cascos urbanos. El esquema de subsidios vigente hasta hoy, luego de más de una década, abarcó el Sistema Integrado de Transporte Automotor (Sistau); el Régimen de Compensación Complementaria Provincial (CCP); y el gasoil subsidiado. Ahora, la Provincia cubrirá el 50% de fondos recibidos este año.

A ello se le sumará un 17% a través del subsidio que SUBE realiza a beneficiarios sociales, en ciudades con ese sistema (en el país hay 34, y en Entre Ríos son Paraná y Gualeguaychú); mientras que en ciudades donde no está la SUBE (Concordia, por caso, Concepción del Uruguay también) Nación asistirá con 25%. En ambos casos, los márgenes restantes se deberán afrontar con suba del boleto, que es el próximo tarifazo que se viene en días.

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