Emigrar a Europa, una decisión que choca con varios escollos
Conseguir la ciudadanía y el pasaporte extranjero para emigrar son las barreras iniciales que hay que pasar, además de exponerse al desarraigo y sus secuelas

Sábado 26 de Agosto de 2023

Esperanzados en acceder a una mejor calidad de vida, cada vez son más los argentinos que deciden emigrar. Una gran cantidad de ellos son descendientes de italianos o españoles y miran a Europa como el lugar donde podrán progresar. Pero poder concretar la mudanza conlleva una serie de trámites que hoy se volvieron engorrosos y una vez superada esta barrera, hay otras dificultades que hacen que radicarse en el extranjero sea un iniciativa llena de escollos, que no todos pueden superar.

Conseguir un trabajo es uno de ellos. En España los empleos con más demanda y en los que los extranjeros tienen más chances de poder quedar seleccionados son los más calificados o los que requieren especialidades. Según la página de empleos de la Unión Europea los principales puestos que buscan argentinos son desarrollador web, agente inmobiliario, gerente de e-commerce, community manager, médico o enfermero; atención al cliente y cajeros y repositores. En tanto, en Italia los trabajos más requeridos son aquellos que se encuentran ligados a enfermería; hotelería y turismo; gastronomía; ingeniería; servicio de logística. “Es fácil conseguir trabajo, excepto en aquellas profesiones en las que hay que homologar el título. Esto tiene sus pasos, y demanda entre seis meses y un año, o más”, advirtió a UNO María Noel, oriunda de Paraná, quien se mudó junto a su esposo y sus hijos más chicos a Solórzano, un pueblo de Cantabria de sólo 800 habitantes, en el sur de España.

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Es clave emigrar con los papeles en regla

En este sentido, agregó: “La mayoría de personas que conozco consiguieron trabajo al mes de llegar, tal vez no en lo suyo, pero mientras homologan su título algo pueden hacer. Hay muchas opciones, tanto en el norte como en el sur. Hoy en día, como acá estamos en verano y lo que es el trabajo en turismo está a full, pero también se pueden enganchar otras cosas, como comunicaciones. Cada comunidad tiene una Secretaría de Empleo donde vas y te anotás, y te llaman en base a tu perfil si necesitan un auxiliar en algún lugar y demás”.

La referencia de María Noel es obviamente para personas que tienen los papeles en regla. “Es un detalle importante a considerar: sin papeles, es decir, sin ciudadanía europea no es recomendable venir porque no es fácil esa parte”, dijo sobre este punto. Es también la aclaración que hacen muchos de los sitios que asesoran a quienes anhelan empezar una nueva vida en el viejo continente: es indispensable tener ciudadanía. Y para quienes no la tienen todavía, en la actualidad es difícil obtenerla porque el trámite se inicia online, y se disponen de pocos turnos diarios en el Consulado al que pertenece Entre Ríos, ya que abarca a varias provincias y la demanda es muchísima. Horacio Piceda, presidente de la Sociedad Italiana en Paraná, contó a UNO: “Hoy todo se hace ahora online, y por ahí recibimos consultas porque hay dificultades para acceder a un turno en el Consulado, que se obtiene por Internet pero habilitan a lo mejor 30 o 40 lugares y en un ratito se agotan, ya que la jurisdicción es grande e incluye a varias provincias donde residen descendientes de italianos”.

También Mercedes Porqueres, integrante del Casal de Cataluña de Paraná comentó que el trámite online es engorroso, y mucha gente que quiere tramitar la ciudadanía catalana busca ayuda de profesionales, como abogados que se dedican al tema.

En las redes sociales es hoy donde muchos encuentran respuestas para conocer qué requisitos deben cumplir para emigrar, y sobre esta cuestión María Noel explicó: “Hay muchos argentinos que tienen consultoría y ayudan en el paso a paso para mudarte, asesorándote sobre los papeles que tenés que presentar, cómo hacer el cambio de carné de conducir, la documentación para el colegio que necesitás, entre otras cosas. Todo eso va a depender de la comunidad autónoma en la que elijas vivir, porque hay lugares que tienen otro idioma oficial, como por ejemplo está el catalán, y la comunidad vasca y los valencianos tienen el suyo. En esto hay que pensar muy bien cuando se viene con hijos a qué comunidad te metés, porque si vas por ejemplo a la catalana la mayor parte de las clases son en ese idioma, y los chicos tienen que adaptarse, con todo lo que conlleva. Y el nivel académico es alto”.

“También hay quienes asesoran para alquilar casas, van a ver alguna en alquiler, te la filman y te la mandan, y si te interesa le enviás el dinero y te la alquilan para cuando vos vuelvas”, indicó.

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Hoy mucha gente busca emigrar debido a la incertdumbre que se vive en Argentina

Laura, una paranaense que está planificando irse a Italia con su hermano y su mamá, se interioriza de un montón de cuestiones que debe considerar para dar este gran paso en diversos sitios de Internet en los que muchos argentinos que emigraron comparten su experiencia. Sabe que conlleva riesgos y grandes sacrificios de tipo financiero, laboral, familiar, personal y hasta emocional. Tanto ella como su hermano son mayores de 40 años y tienen una vida encaminada en Paraná, con su trabajo, una casa y demás; y su mamá va a cumplir 70, está jubilada y debe seguir un tratamiento médico tras una operación coronaria, pero la decisión de irse la tomaron porque, según dijeron, están “muy afectados por la inflación”. Acerca de esta situación, Laura manifestó: “Muchas personas se van por la inflación y por la inseguridad. Yo no puedo decir que en Paraná me sienta insegura, pero la inflación sí es el motivo que nos lleva a irnos. Soy comunicadora social y doy clases de italiano, trabajo de forma independiente y no alcanzo a ganarle a la inflación, y hay otros negocios de la familia donde no están dando los números”.

En su caso tienen resuelto el tema de la ciudadanía y el pasaporte europeo, pero necesitan completar otros trámites: “Para irnos falta munirnos de alguna documentación, que es más fácil de conseguir, traducir y apostillar en Argentina que hacerlo a distancia. Hay mucha gente queriendo emigrar, pero les resulta difícil tramitar la ciudadanía y el pasaporte, porque dan turnos a cuentagotas”, comentó.

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Tanto Horacio Piceda como Laura observaron que muchos argentinos tramitan la ciudadanía italiana porque son descendientes de inmigrantes de ese país, pero luego se van a España porque les resulta más fácil el idioma. “El idioma y la cultura son diferentes”, dijo Laura.

En su familia todavía no decidieron dónde radicarse, aunque confió que será en el centro norte de Italia porque allí hay mejor servicio de salud para su mamá, pero lamentó que el alquiler en esa zona es muy caro: “Si en cualquier lugar el costo de un departamento equipado y amoblado es de 200 o 300 euros, en el norte está a 800 o 900 euros en las ciudades, y en alrededores ronda los 500 o 600 euros. Es muy desgastante el tema del cambio, porque se nos van a ir los ahorros de nuestra vida y allá debemos cuidar cada centavo”, precisó, y acotó: “Además hay que rogar a los dueños que nos alquilen, porque cuando nos vamos no tenemos recibo de sueldo, ni garantías, ni antigüedad laboral. Y en esto los entiendo, porque va gente de toda Latinoamérica en estas condiciones”.

Además de la incertidumbre que causa mudarse a otro país, el miedo a no adaptarse y tener que volver suma otra carga: “Después de un año uno pierde el domicilio fiscal acá, y si doy de baja la prepaga en Argentina y tengo que regresar después no sé si me aceptan por la edad. Nos vamos con mi hermano y mi mamá y no queda familia acá, y como no pudimos vender nuestra casa hay cosas por las que vamos a tener que contratar un servicio para un montón de trámites. Uno decide empezar de cero afuera y si no le va bien y vuelve, tiene que empezar de cero también acá, porque quizás hay cosas que después cuesta recuperar”, analizó.

“Es una decisión muy difícil. He tenido altibajos emocionales, porque es injusto tener que decir ´tengo casa, trabajo, no sufro inseguridad como pasa en Buenos Aires, acá estudié en una universidad pública, pero es la inflación la que nos empuja a irnos, porque nos come los ingresos y no nos cierren los números”, reiteró por último, dando cuenta de la desazón que genera este proceso, en el que si bien se quiere mejorar la calidad de vida, involucra cuantiosas cuestiones que sin dudas provocan un quiebre importante.