Historia de vida
Sábado 30 de Marzo de 2019

El sacrificio y la cultura de trabajo, son el mejor torno

El oficio de tornero, un trabajo de precisión siempre requerido. Guillermo Pasutti, con seis décadas en el rubro asegura que -a contramano de estos tiempos- en la tornería sobra trabajo. MIRÁ EL VIDEO

Guillermo Pasutti tenía 13 años cuando pisó por primera vez un taller de tornería. Había logrado un puesto como empleado en El Crisol, una firma paranaense que ya no existe. En aquel lugar y ayudado por los contenidos aprendidos en la ENET 5, en calle Corrientes, fue formando sus primeras armas en un oficio que, con los años, se fue perdiendo, pero que a él le apasiona profundamente. Habla de herramientas, materiales, alineaciones y tornería con la misma pasión con la que un chico cuenta pasajes de su película preferida.


MIRÁ EL VIDEO >>>>>


Embed

Fue en 1958 cuando empezó a trabajar en el taller, pero quería tener el suyo propio. Si bien su sueño era estudiar Ingeniería, no pudo. Entonces buscó la alternativa. En 1966 logró instalarse y repartía sus horas de trabajo en ambos lugares. Finalmente en el 1977 logró independizarse, compró sus propias herramientas e inició un camino de sacrificio y desafíos. Además de tornería, hoy realiza reparación de compresores y rectificación de motores Citroën


tornero pasutti16.jpg

tornero pasutti17.jpg

tornero pasutti18.jpg

tornero pasutti19.jpg

tornero pasutti20.jpg


"Empecé con menos cero. Lamentablemente iniciarse en el oficio es costoso porque justamente el torno, indispensable, es lo más caro", explicó.



Muchos son los trabajos que con el paso del tiempo y al avance de la tecnología van quedando atrás o simplemente en el olvido. En su mayoría, oficios que en la actualidad han sido reemplazados por máquinas para facilitar o agilizar procesos que durante el siglo pasado no tenían otra opción.


En el oficio de tornero queda muy poca mano de obra especializada y la causa, según considera Pasutti, es que los jóvenes se orientan a salidas laborales más rápidas, relacionadas con la tecnología y que no necesitan tanta inversión inicial.


tornero pasutti11.jpg

tornero pasutti12.jpg

tornero pasutti13.jpg

tornero pasutti14.jpg

tornero pasutti15.jpg


Estimó que fue en la época de los ´90 en que se inició la decadencia del rubro. "Era una situación más o menos parecida a la de ahora y ya comenzaban a utilizarse las nuevas tecnologías. Los chicos quieren un ingreso rápido", indicó.


Su gran compañera


Siempre acompañado de su esposa, Clary, su relato va y viene por un montón de momentos especiales. Fueron muchos los años de noviazgo, porque Guillermo quería lograr primero su trabajo autónomo y lo que él hoy día considera su rincón en el mundo. Formaron una familia, tuvieron tres hijos y, aunque ninguno continuó el oficio, a los dos hijos varones les enseñó el trabajo; "para que puedan arreglar sus cosas". "Tengo cuatro años más de tornero que de casado. Ella ha sido siempre un pilar fundamental en mi vida y una gran compañera", contó el entrevistado.



Guillermo de a poco fue bajando el ritmo de trabajo y hoy, con 73 años, mantiene algunos clientes y realiza su labor a puertas cerradas, más que nada para cuidar su salud. "Amo lo que hago, lo que elegí y en cada pieza pongo el mismo entusiasmo de siempre", dijo emocionado.


"Al igual que un arquitecto o un albañil al finalizar una casa, al terminar de soldar, tornear o adaptar una pieza siento satisfacción de ver la tarea concluida, de lograr dar forma a algo que no la tenía".


tornero pasutti6.jpg

tornero pasutti7.jpg

tornero pasutti8.jpg

tornero pasutti9.jpg

tornero pasutti10.jpg


Reactivar las escuelas industriales


Al preguntarle acerca de qué hace falta para incentivar a los jóvenes para que incursionen en el oficio aseguró que, como primera medida, se deben reactivar las escuelas industriales y fomentar que los chicos concurran a escuelas técnicas.


Con el paso de los meses se aprende a realizar mediciones con el calibrador o pie de rey, o con micrómetros para interiores y exteriores u otras tareas como dominar los controles de la fresadora y el torno, o afilar herramientas como buriles, machuelos, brocas y otros equipos propios para el corte de los metales. Es necesario manejar conversiones, mediciones, dominar el sistema inglés y métrico y hacer cuentas que lleven a medidas correctas, ya que la precisión es fundamental en este oficio. "Todo depende de la persona que se pare frente a la máquina, pero la realidad es que si le ponés ganas y pasión a lo que hacés, el trabajo sale bien. No hay secretos en esto", enfatizó.



¿Quién recurre a un tornero?


"Toda persona que esté relacionada con los hierros recurre a un tornero: albañiles, carpinteros, herreros y hasta artesanos. Trabajo sobra, porque más allá de la época y la situación económica, siempre hay algo que se rompió, que se debe soldar, tornear, o que se debe hacerle bujes o adaptar rulemanes", explicó.


Falta mano de obra especializada, pero sobra trabajo en una época como la actual, en donde a diario tristemente se suceden despidos masivos y cierres definitivos de comercios y PYMES.







Comentarios