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El río Paraná a punto de marcar su menor registro en décadas

Frente a Puerto Nuevo el río Paraná registró ayer -45 centímetros, a sólo uno de su nivel más bajo de la actual bajante y camino a mínimos de los años '40 o '70

Miércoles 12 de Enero de 2022

Luego de casi 27 meses de un crisis hídrica extraordinaria, el río Paraná está próximo a superar la marca más baja de la inédita y prolongada bajante; en realidad, puede ser cuestión de horas. Ayer, el hidrómetro frente al Puerto Nuevo reflejó una altura de -45 centímetros, y quedó a solo un centímetro del nivel más bajo registrado en el cuadro de aguas bajas que se inició por agosto de 2019; el menor de la historia sigue siendo de 1944, con -1,40 metros, aunque hubo también en los primeros años de la década del '70, registros negativos.

Lejos aún de cualquier superación, los pronósticos son poco alentadores para el primer trimestre del año.

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Los bancos de arena van ampliando su mancha frente a la costa de la capital provincial, y claro está, no es posible que haya playas: en los balnearios públicos y privados de la Costanera, se advierte el agua sobre debajo de las barrancas empinadas.

Si bien la crisis de aguas bajas lleva más de dos años, a lo largo de ese período hubo algunos alivios transitorios. De hecho, hasta noviembre la altura promedió unos 70 centímetros, y semanas antes, incluso había alcanzado picos de 1,50 metros, si bien en esos casos, lejos de la media histórica para la época del año, situado en torno a los 3,20 metros.

Los pronósticos no plantean ningún cambio significativo en el escenario. Y el Instituto Nacional del Agua (INA) solo indica que “prevalece una condición general de disminución de los caudales entrantes al tramo argentino del río Paraná” y que “los niveles fluviales continuarán en la franja de aguas bajas. La tendencia climática al 31 de marzo de 2022 es desfavorable”. Para los próximos días, las aguas podrían retroceder hasta -70 centímetros.

Todo ello está siempre sujeto a la posibilidad de que las represas brasileras puedan descargar aportes extraordinarios de agua, que en realidad persiguen la intención de garantizar el caudal mínimo de agua sobre los cursos de la Cuenca del Plata en el país, para el abastecimiento de agua para el consumo humano.

Ello puede transitoriamente mermar algún nivel de reducción: lo que puede mejorar parcialmente la situación son precipitaciones que puedan darse en territorio brasileña, en las cuencas superiores.

En ese sentido, vale recordar que el año pasado, inesperadamente, el río Paraná tuvo con el inicio del año 2021, un repentino crecimiento: el 12 de enero pasado, hace exactamente un año, la altura frente al Puerto Nuevo era de 49 centímetros, y antes que termine el mes, llegó a 2,36 metros. Y a mitad de febrero alcanzó los 3,30 metros.

Por esa inédita situación producto de las lluvias registradas en la cuenca superior, la capital provincial habilitó las playas en su costa, en el medio de la temporada.

Con ese antecedente alentador, se puede mirar también un horizonte que plantea el INA. Señala acerca de las represas en el vecino país, que “la tendencia climática, con horizonte en el 31 de marzo, abre la posibilidad de lluvias sobre la cuenca no regulada que puedan mejorar, al menos temporalmente, la situación. Vale considerar entonces la posibilidad de lluvias normales sobre la región, de manera de producir un alivio eventual de corto plazo. La futura evolución hidrométrica dependerá fuertemente de las lluvias sobre la parte de cuenca de respuesta más rápida, la cuenca no regulada. De no registrarse tales eventos la tendencia volverá a ser descendente”. Ello en referencia al río Paraná y su afluentes, en Brasil.

Para el río Iguazú –otro afluente de la Cuenca del Plata– marca que “la tendencia climática actualizada con horizonte en el 31 de marzo es en principio desfavorable, pero con la probabilidad de eventos de corta duración intensos”, aunque también puntualiza que “no se esperan eventos persistentes que puedan aliviar sensiblemente la situación de escasez y bajante extrema que predomina en la región”.

Sobre lo que ocurra con el río Paraná en territorio argentino dependerá de los aportes de ambas cuencas.

NÚMERO

*2,36 metros midió el río a fin de enero de 2021. El rápido crecimiento en días –tenía 49 centímetros a mitad de ese mes–, permitió habilitar playas en medio de la temporada.

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