El radar meteorológico de INTA Paraná lleva 48 horas fuera de servicio y hay falta de datos

El radar ubicado en Oro Verde no está funcionando. La falla impidió monitorear adecuadamente las fuertes tormentas y lluvias en el norte entrerriano.

Lunes 08 de Diciembre de 2025

El radar meteorológico ubicado en las instalaciones del INTA Paraná, en Oro Verde, lleva más de 48 horas fuera de funcionamiento. La falla impidió monitorear adecuadamente las fuertes tormentas y lluvias que afectaron al norte entrerriano en las últimas horas, donde se registraron acumulados significativos y complicaciones en varias localidades.

La importancia del Radar

El radar, operado por la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) de la Universidad Nacional del Litoral, posee un alcance de 120 kilómetros y constituye una herramienta clave para la detección temprana de tormentas, la estimación de precipitaciones y el seguimiento de otros fenómenos atmosféricos. Su información resulta fundamental tanto para organismos estatales como para investigadores y servicios de emergencia.

Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial que explique las causas de la falla ni cuándo se prevé la restitución del servicio. La ausencia de datos generó inquietud entre instituciones y profesionales que dependen de estas mediciones para el monitoreo hidro–meteorológico de la región.

Desde el Centro de Visualización y Análisis de Radar y Modelos (CEVARCAM), organismo encargado de procesar y generar imágenes a partir de la información del radar, recordaron que las imágenes que producen tienen exclusivamente fines de investigación y que no se responsabilizan por el uso que instituciones o particulares hagan de esos datos. La falta de información actualizada en las últimas horas confirmó que el sistema permanece inactivo.

Mientras se aguarda la recuperación del radar, la provincia continúa monitoreando la situación meteorológica a través de otras fuentes, aunque sin el nivel de detalle local que aporta el sistema ubicado en Oro Verde. La incertidumbre persiste entre organismos que dependen de esta tecnología para anticipar riesgos y coordinar acciones preventivas ante eventos climáticos severos.