El Parque Nacional El Palmar recibe esa cantidad de visitantes en 12 meses. Cuenta con 600 palmeras por hectárea y diversos senderos para disfrutar.
Viernes 15 de Noviembre de 2024
El Parque Nacional El Palmar es una muestra de palmeras yatais. Esta área protegida es la población más grande de la especie dentro de Argentina. Está ubicado en el centro este de Entre Ríos, a la vera del río Uruguay y la Autovía Ruta Nacional Número14, en el kilómetro 198.
Con hasta 600 palmeras por hectárea, la reserva cuida a las ejemplares de yatay, que llegan a vivir siete siglos y medir 18 metros de altura, y que hace unos 400 años colmaban las actuales provincias de Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, y el país Uruguay. Sus troncos y copas son el refugio de más del 25% de las especies de aves que existen en el país; y los frutos de las palmeras, carnosos y agridulces, convocan a gran cantidad de animales que se cruzan constantemente por los senderos y caminos.
Hay diversas caminatas que ofrecen contacto cercano con diferentes tipos de seres vivos. Ñandúes, carpinchos y vizcachas son muy comunes de apreciar. Además, se observan más de 250 tipos de especies de aves entre las que destacan el cóndor, el pájaro carpintero, el loro palmareño, la pava de monte, las garzas y los teros. El ecosistema ofrece apreciaciones de pumas, lagartijas, lagartos, zorros y hurones.
En sus 8.213 hectáreas confluyen miradores con paisajes y atardeceres únicos e inolvidables; arroyos, bosques y selvas a los que se puede llegar en auto, moto o bicicleta.
Este tesoro natural de Argentina ofrece diferentes alternativas de disfrutarlo. Hay desvíos que presentan miradores y otros muestran la historia de la región mientras recorren pastizales importantes para el ecosistema. El punto más elegido por los visitantes es “La Calera del Palmar” ya que cuenta con vestigios de las comunidades originarias del 1200 y algunas ruinas con diferentes historias, como un viejo cementerio o asentamientos jesuitas.
Estar tan cerca de la ruta facilita la llegada de turistas al refugio natural, sobre todo los fines de semana largo y en la época de vacaciones de invierno y de verano. Al Parque Nacional ingresan alrededor de 175.000 visitantes al año que disfrutan de los senderos peatonales, vehiculares, miradores, ciclovía, servicio de cafetería, venta de verduras orgánicas, frutas, refrescos y una playa habilitada con servicio de guardavidas desde el mes de diciembre hasta el domingo de semana santa.
Los horarios de visita dependen de la época del año. En verano se recomienda llegar temprano al parque para hacer las caminatas largas y cortas por los senderos que son de dificultad media y baja.
La reserva que educa con su historia
“Somos el cuarto o quinto Parque Nacional más visitado del país y el primero con turismo educativo. Nos visitan 60.000 alumnos al año. Estamos en plena temporada alta de turismo educativo, que es un orgullo para este parque. Dentro de su plan de gestión, el Parque Nacional se expresa como un aula abierta para que los alumnos vengan a disfrutar tanto de su naturaleza, fauna, flora y el aprendizaje que te da el contacto con la naturaleza”, destacó Nahuel Abdala, Responsable de conservación y uso público.