Francisco Marín
Martes 18 de Diciembre de 2018

El padre y el hermano de Horacio Eyssartier contaron del calvario de sus últimos días

Responsabilizaron a Marín por haberle aconsejado que se fuera a vivir solo y pusieron en duda el control que llevaba sobre la medicación recetada

Con los relatos desgarradores del padre y del hermano de Horacio Martín Eyssartier, comenzó ayer el juicio al psicólogo Francisco Javier Marín, acusado por la muerte del joven después de un largo tratamiento porque comenzó a padecer desmayos y repentinas descomposturas. El médico, que ayer adelantó que recién va a ampliar su indagatoria sobre el final del debate, afronta una doble imputación: por el ejercicio ilegal de la medicina y por homicidio culposo. En la primera audiencia también testificaron el médico forense del Superior Tribunal de Justicia, Walter Aguirre; una especialista en Neurología de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Celminia Guzmán, y una expareja del joven, Ana López.



Planteo
Antes del comienzo de la ronda de testigos, la defensa ejercida por Leopoldo Lambruschini y Julio Federik insistió con el planteo para que se concediera a Marín la suspensión del juicio a prueba, respecto del delito del ejercicio ilegal de la medicina. Según Lambruschini, se debería tener en cuenta que la pena prevista en este caso es de un mínimo de 15 días y un máximo de 1 año. Como propuesta de reparación económica "del perjuicio" ofrecieron el pago de 12.500 pesos, que se haría efectivo en cuotas de 2.500 pesos y una donación mensual de dos paquetes de pañales durante un año al hospital San Roque de Paraná.
Los fiscales Álvaro Piérola y Laura Cattaneo, al igual que el querellante particular, Marcos Rodríguez Allende, rechazaron la petición porque siempre "se quiso llegar a la instancia de juicio".
Las partes solicitaron al juez unipersonal, Alejandro Cánepa, que se pronunciara sobre el pedido de la probation. Adelantó que la decisión se dará a conocer después del dictado de la sentencia.

Sus últimos días
Tanto el padre de la víctima como su hermano contaron en primera persona los padecimientos del joven durante sus últimos meses con vida en los que sufrió desmayos, la pérdida del conocimiento, y en ese estado llegó hasta tener repetidas lesiones en uno de sus hombros. Eyssartier padre responsabilizó a Marín por haberle aconsejado a su hijo irse a vivir solo y por la relación de dependencia que había generado con la víctima.

"Siempre gozó de una salud perfecta, era muy independiente, deportista, hacía viajes con sus amigos y nunca tuvo una intervención, ni siquiera dental. Sorpresivamente comenzó a tener unos estados de pseudodesmayos", dijo el hombre mientras se dirigía a los fiscales.
En otro pasaje recordó que por los problemas de salud del joven hicieron consultas en el Sanatorio Adventista del Plata en Puiggari y con varios neurólogos de Paraná, por lo cual se le practicaron varios estudios. El testigo dijo que uno de los médicos les recomendó hacer una consulta con un psicólogo. "Cuando lo fuimos a ver a Marín, él miró los estudios y dijo una frase muy habitual en él: 'Tiene mamitis aguda, debe alejarse de la familia y vivir solo. De no haber cometido abandono de paciente hoy no estaríamos acá'", se lamentó Eyssartier.
También mencionó que el médico después de varios años de tratamiento le diagnosticó trastorno de la personalidad no identificado, pese a que no estaba matriculado para ejercer la Psicología ni contaba con la especialización como psiquiatra. En otra intervención, Eyssartier explicó que a medida que la salud de su hijo se iba deteriorando se lo advertía a su psicólogo: "Un día lo voy a encontrar muerto".
Además se refirió en detalle a la medicación que le era suministrada en función de su patología, el valproato de magnesio, y cuestionó que durante el tiempo que duró el tratamiento nunca le indicó análisis de sangre. "Tomaba dos veces diarias el Logical", dijo el familiar en alusión al nombre comercial de la droga.
Su hermano, Lucio, desplegó un testimonio con similar estructura al de su padre, sobre todo en relación a las crisis que afectaban a la víctima como a las características del tratamiento que recibía. "En cualquier momento se descomponía, giraba la cabeza, se ponía todo blanco y había que agarrarlo con mucha fuerza para que no se golpeara. Estando solo se golpeaba y se lastimaba. En una oportunidad se sacó el hombro derecho", aseguró en el recinto.
Del mismo modo señaló que era habitual que el médico le dijera a su hermano que "se descomponía porque tenía miedo a los cambios", y en esa línea marcó la falta de certeza del médico en relación a lo que le estaba pasando a la víctima. "Nunca supo lo que tenía mi hermano, jugó con su vida", criticó.
Lucio indicó que el doctor le había recetado valproato, aunque marcó los cambios en las dosis que le iba suministrando. "Le modificaba los medicamentos para ver cuál le daba mejor resultado. Ese remedio lo empezó a tomar cuando comenzó el tratamiento con Marín", manifestó en la audiencia que registró UNO.
"El psicólogo veía a Marín lesionado y no hacía nada. Mi hermano sufría horrores y no le indicó una interconsulta, no hubo una respuesta como cualquier otro médico", señaló.
Pese a la falta de mejoría en su cuadro clínico, Horacio (hijo) seguía teniendo plena confianza en el médico, incluso poco tiempo antes de perder la vida.

La mirada profesional
Uno de los testimonios más importantes lo protagonizó el médico forense del Superior Tribunal de Justicia, Walter Aguirre. El profesional que estuvo a cargo de la autopsia explicó la causa de la muerte del joven y cuestionó el hecho de que el imputado no haya llevado la historia médica del paciente. El experto afirmó que la autopsia practicada el 1º de enero de 2013 determinó que la causa deceso fue "muerte producto de un paro cardiorrespiratorio de origen neurológico, debido al enclavamiento del tronco cerebral" y que se "suele deber a la presión intracraneana". Sobre la ingesta que la víctima hacía del Logical, afirmó que es "una medicación que suele recetarse para cuadros convulsivos, la dosificación debe ser individual y exclusiva en cada caso, debiendo realizarse necesariamente dosajes de sangre".
Aguirre aportó que de la prueba anatomopatológica "surge que había una afectación del hígado, y que con un estudio se hubiese podido conocer".
La médica forense Celminia Guzmán declaró por el sistema de videoconferencia sobre las pericias realizadas a los últimos antecedentes médicos del paciente, entre ellos la autopsia, y habló sobre las conclusiones que obtuvo en todo su trabajo.

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