IAPV
Lunes 22 de Octubre de 2018

El mecanismo entrerriano que dejó a tantas familias sin techo

La falta de transparencia y la ausencia de control han embarrado las licitaciones en la construcción por años, y hacen pagar a justos por pecadores

La denuncia y la investigación de hechos reñidos con la ley, y que involucran a poderosos, deben servir para evitar la impunidad que es madre de nuevos vicios, y para la disuasión.
El periodismo ha hecho un aporte invalorable en estas décadas en Entre Ríos para mostrar la cartelización en la construcción. Sin embargo, giramos sobre lo mismo por años y se suman nuevos casos de corrupción porque algunos poderosos no escarmientan.
Esto nos lleva a pensar que es el sistema el que genera las grietas por donde se cuelan los fondos. No se trata de individuos: la estructura misma invita a la corrupción, por las diversas vías que conocemos, legales o no. Se sabe que la extensión del plazo de una concesión o la merma en un gravamen pueden constituir hechos de corrupción más graves que el robo directo, y sin embargo bajo un baño legal.
Hace varios lustros que algunos periodistas se entregaron a la labor de narrar al pueblo cierto mecanismos de la corrupción, y lo hicieron casi en soledad, contra un sistema de justicia hecho a la medida de la impunidad. Las denuncias con alto grado de verosimilitud no alcanzaron a cambiar la matriz, y las instituciones como los colegios de profesionales, los sindicatos o las universidades parecen no tomar nota, lo que las convierte en cómplices de una apariencia de república.
Cuando el sistema es enredado a propósito, resulta difícil saber quiénes participan de buena fe y quiénes se aprovechan para sacar ventajas personales, empresarias, partidarias, o callan para no hacer olas.

Expectativas discretas
Si miramos Entre Ríos, veremos en la recordada Fiscalía de Investigaciones Administrativas un antecedente interesante para la generación de conciencia. Desde su clausura los poderes públicos renovaron su permeabilidad a la corrupción.
Los datos de lo que ha ocurrido por años pueden resultar de interés de la nueva Fiscalía Anticorrupción, organismo constitucional puesto a cargo transitoriamente de la abogada Cecilia Goyeneche. Sin mayor estabilidad y con escasos recursos, cuando el poder advierta el riesgo de las investigaciones se pondrá en guardia. De ahí que las expectativas deban ser mesuradas. Pese a todo, no cabe resignarse antes de comenzar: la noticia es saludable. Y apuntamos al tema por dos motivos: la fundación de una nueva Fiscalía, y la necesidad de mayor transparencia en el sistema de licitaciones, lo que significa (siendo generosos): curarnos en salud.

El arreglo
Como aporte para conocer la modalidad local de un mecanismo extendido por el mundo, aquí enumeramos y explicamos decretos para la construcción de viviendas en nuestra provincia. Llaman la atención porque certifican que, durante años, las empresas se presentaban de a una, es decir, una firma a cada licitación. Eso esquiva la competencia, antes que alentarla. Y con cotizaciones en general superiores en un 8 % y un 10 % al presupuesto oficial.
La modalidad fue denunciada y la Justicia hizo la vista gorda.
Seleccionar a los ganadores de antemano y digitar sus presentaciones no es la única farsa para financiar la política. Durante años, en casos que aparentaban una puja, incluso, la empresa de mayor precio solía pedir montos exorbitantes, u omitía la presentación de alguna exigencia con la aviesa determinación de acompañar y no ganar.
El arreglo político/empresario permite elevar precios, relajar inspecciones, y agregar reconocimientos de "mayores costos" cuando la obra ya está en marcha, que es lo que surge de los expedientes. Todo lo cual deja márgenes de discrecionalidad, propios de cualquier función, pero también márgenes de arbitrariedad atribuibles al atropello de los sistemas patrimonialistas, que diluyen la línea divisoria entre el negocio personal y los intereses del Estado. De allí a dejar a miles sin un techo, hay un paso.

Sin mayor eco
Veamos casos registrados en el Instituto de la Vivienda en el año 2005, en base a documentos archivados en el IAPV.
Para una obra de 64 viviendas en Concordia se presentó una oferta única, de Goñe Hugo Construcciones, por un presupuesto el 11,04 % más caro que el oficial. Y la ganó el 30 de setiembre de 2005. (Resolución Nº 1.198).
Más suerte tuvo la UTE de Perillo y Cía-Díaz Juan, que se presentó sola en la licitación por 126 viviendas en Concordia y se la preadjudicaron por 5,3 millones de pesos, el 20,6% más caro que el presupuesto oficial. (Res. Nº 1.197). También fue suerte la de la empresa Rafael Antonio Correa Construcciones que se presentó en la misma fecha a otra licitación por 103 viviendas en Concordia, sin competidores, y resultó preadjudicataria con una oferta variante que fue el 9,98% más cara que el presupuesto oficial. (Res. Nº 1.199).
La suerte siguió para Tarsa SA, que en la misma fecha recibió la preadjudicación de 51 viviendas también en Concordia con un presupuesto superior en un 10,69% al oficial. (Res. Nº 1.201). En qué radica la suerte: en que cada cual eligió presentarse a una licitación distinta, en soledad, sin tener que competir. ¿Casualidad?
Algunos de estos datos fueron ofrecidos al detalle en su momento en medios masivos de comunicación de la provincia, principalmente la revista Análisis (recordamos notas bajo los títulos "Chicanas no son ladrillos", y "De a uno, que hay para todos" de junio y agosto de 2007), sin eco entre jueces y fiscales.

Los chicos compiten
Otro ejemplo: las 22 viviendas de San Benito que se preadjudicaron en setiembre de 2005 a la única oferente, Aldeco SA, por un valor el 9,75% más caro que el previsto en el presupuesto oficial. (Resolución Nº 1.221)
En la obra Tabossi 5 viviendas se presentaron, sí, tres ofertas, y la ganó Aldeco con una oferta superior en un 10,69% al presupuesto oficial. Una de las ofertas era del 56,12% más alta que el presupuesto oficial. Las maniobras son tan evidentes que no hace falta explicarlas.
Ahora, ¿por qué habrían de presentarse tres ofertas para cinco viviendas de Tabossi por 190.000 pesos (Res. Nº 1.232), y casi en la misma fecha solo una oferta para 56 viviendas de Diamante, la de Edico SRL (Res. Nº 1.222), por 2,1 millones de pesos, una cotización superior en un 8,1% al presupuesto oficial, aún como oferta variante?
Ese es el tipo de interrogantes que surgen a partir de un análisis detenido de las resoluciones de preadjudicación del IAPV, y que la nueva oficina a cargo de Goyeneche podría explorar, con el riesgo de hallar un sistema que haya obligado a casi todos los empresarios a acordar la participación, lo cual indicaría que alguna Cámara les juntó las cabezas para digitar esas presentaciones, en sociedad con algunos funcionarios.

Fundaciones
Largo sería explicar la forma en que empresarios encumbrados en las corporaciones no solo obtenían las mejores licitaciones a altos precios, sino que lograban vender al IAPV sus terrenos (que habían adquirido para la especulación) sin licitación (compras millonarias por vía directa). Y observar que esos terrenos no estaban a nombre de esos famosos empresarios de la construcción sino de fundaciones, cuyos presidentes eran, claro, esos altos empresarios... Es tanta la descomposición que los periodistas de denuncia ameritan el beneficio del trabajo insalubre.
Pero veamos más datos que puedan servir a la doctora Goyeneche: también en octubre de 2005 se presentaron dos ofertas para 20 casas de Seguí: Áridos Entre Ríos y Corbu Construcciones. La ganó Áridos con una oferta variante que costaba el 8,9% más que el presupuesto oficial. ¿Y Corbu? Fijó una oferta del 56,12% superior al presupuesto, y no presentó factibilidades ni planos de infraestructura y urbanización, ni documentos de capacidad de contratación. ¿Todo bien preparado para acompañar?
Las preguntas no son retóricas. Es que el sistema obliga a la duda, porque no convence.
En setiembre de 2005 se preadjudicaron 40 viviendas en Ramírez a la única empresa oferente, Juscar Construcciones, que cotizó (Res. Nº 1.223) un monto un 16,33% superior al presupuesto en una oferta variante (la oferta básica era un 17,4% más alta también).
En octubre de 2005 se presentó solo una oferta, la de Copul, a la obra de 40 viviendas en Mansilla, el 10,46% (o el 8,6% según otro documento) por encima del presupuesto oficial (Res. Nº 1.235).
En el mismo mes, Copul resultó preadjudicataria de 20 viviendas en Villa Mantero por un presupuesto de 783.000 pesos, un 11,8% arriba del oficial. (Res. Nº 1.233).
La misma Copul se preadjudicó 18 viviendas en Rosario del Tala en esa fecha, un 10,4% por encima del presupuesto oficial. (Res. Nº 1.236).
Manuel Mohr Empresa Constructora cotizó sola en la licitación de ocho casas en Gilbert. Y lo hizo por apenas el 2,7% más que el presupuesto oficial. En este caso, se nota una confusión de los documentos de adjudicación por la capacidad de contratación anual entre Mohr y la cooperativa Copul.
En Aldea San Antonio en cambio hubo competencia por 10 viviendas y se preadjudicaron a Sittner por un presupuesto un 1,27% inferior al oficial. En los casos de pocas viviendas se solían dar competencias, y las ganadoras eran empresas aparentemente pequeñas como Sittner, que con 10 viviendas quedó entonces con su capacidad de contratación anual ocupada en un 77%.

Pietroboni
Abogados de Paraná han pedido estos días que la Justicia escuche de una vez la denuncia que realizara Víctor Pietroboni, luego fallecido, en la que admitió la cartelización de las obras, y para ello reclamaron la intervención del Juzgado de Claudio Bonadío.
Aquí un ejemplo para tirar la punta del ovillo, y seguimos en el año 2005: una licitación de 28 viviendas en Colón, en las que se presentó solo Lemiro Pablo Pietroboni SA con un presupuesto básico superior en un 41% al oficial, y uno variante, superior en un 9,90% al oficial, que resultó elegido. (Res. Nº 1.242). Es decir, aun cotizando una opción más modesta que la requerida por el Estado, Pietroboni pidió casi un 10% más que lo previsto, y ganó la licitación. Dar tres pasos para retroceder dos, buen negocio.
En el mismo octubre de 2005 se preadjudicaron 15 viviendas en Alcaraz a Construcciones Sebastián de Pablo César Girard, único oferente, por un 8,59% más que el presupuesto oficial (Res. Nº 1.258).
También se preadjudicaron 14 casas en La Paz a LyC Construcciones, única oferente, por un 11,15% más que el presupuesto oficial (Res. Nº 1.257). Lo mismo para 10 viviendas de Federal, preadjudicadas a Nies Construcciones y Construcciones del Norte, como única oferente, por un monto un 8,59% superior al presupuesto oficial. (Res. Nº 1.285). Es decir, algo hizo que en las licitaciones se presentara casi siempre uno solo, y muchas veces con una cotización que oscilaba en el 8% más alta que el monto presupuestado por el Estado.
La misma UTE mencionada arriba se presentó sola para 10 casas en San Jaime y resultó preadjudicataria también con el 8,58% más que el presupuesto oficial. (Res. Nº 1.286). Siempre en octubre de 2005.
Sin embargo, para otra obra de 10 casas en Los Conquistadores se presentaron dos ofertas y la UTE de Nies Construcciones y Construcciones del Norte ofertó un costo un 8,6% superior al presupuesto oficial, pero perdió ante otra de Arecon, que solo se pasó un 0,85% del presupuesto oficial (Res. Nº 1.287). Esto deja la impresión de que al existir alguna competencia los precios mejoraban.
En otra licitación de 12 viviendas para Villa del Rosario no hubo competencia, y fue preadjudicada a la única oferta de Haure Construcciones, con el 12,18% más que el presupuesto oficial.
Lo mismo ocurrió con la licitación de 62 viviendas en Chajarí: una sola oferta, en este caso de Perfil Empresa Constructora. Suerte para la empresa, porque le fue preadjudicada con un presupuesto superior en el 8,74% al oficial. (Res. Nº 1.244).
Para 15 casas en Colonia Ayuí hubo competencia pero ganó Incar Construcciones con el 8,20% más que el presupuesto oficial. Era la más cara, pero las otras dos tenían documentación incompleta. (Res. Nº 1.247). Incar nuevamente salió favorecida en 12 viviendas en Colonia La Argentina con la oferta más cara, un 8,26% sobre el presupuesto oficial, porque nuevamente otra firma no reunía requisitos aunque fuera más barata. (Res. Nº 1.260).
El problema se esfumó en las 22 viviendas de Federación, porque se presentó solo una oferta, de Duval Burna Ingeniería Emprendimientos. En este caso, como una rareza, con un presupuesto inferior en un 3,77% al oficial.

Mayores costos
Todavía en octubre de 2005, para las 40 viviendas de Gualeguaychú se presentó solo Ernesto Ricardo Hornus con una oferta por encima del presupuesto oficial en un 16,92% y una variante por el 7,56% más que el oficial. Fue seleccionada esta opción. (Res. Nº 1.249).
El mismo día, Hornus tuvo la suerte de que tampoco se presentara nadie en la licitación por otras 42 viviendas en Gualeguaychú, y resultó preadjudicatario con una oferta variante que aun así era un 9,62% superior al presupuesto oficial. (Res. Nº 1.248). Su oferta básica era casi el 19% superior.
El mismo día Hornus se presentó a otra licitación por 10 viviendas en Gualeguaychú. En este caso sus ofertas superaban en más del 33% al presupuesto oficial, pero compitió con Vial Loss, que presentó una variante por un presupuesto superior en un 16% al oficial (como se lee), y resultó preadjudicatario. (Res. Nº 1.246).
En documentos del año 2006 a los que tuvimos acceso no se detallaba ya la diferencia entre el presupuesto oficial y el ganador, pero de una comparación entre las adjudicaciones de 2005 con el año anterior puede apreciarse que en 2004 también se sucedían las licitaciones con un solo oferente, que llevan a sospechar acuerdos previos, pero en muchos casos con presupuestos iguales al oficial e incluso un tanto menor.
Por otra parte, una lectura detenida permite ver numerosos reconocimientos de mayores costos, por vaivenes en los precios, que mejoraron los ingresos de algunas empresas hasta en un 20% en menos de un año.

Pero bien montados
El déficit de viviendas en Entre Ríos era abismal, en relación con las construcciones que el sistema encarecía. Sin embargo, en los mismos años en que los autos de alta gama se llamaban Bora, Golf, Vento, los funcionarios del IAPV compraban Bora, Golf, Vento.
La denuncia y el control pueden frenar a los sectores de poder que están más al borde de los vicios. Y los políticos que apañan el patrimonialismo (porque no se aguantan el tropezón de sus jefes) bien podrían pensar en decenas de políticos, fiscales, periodistas, sindicalistas que han ofrecido su tiempo y han "perdido" una y otra vez, con tal de sostener una distancia o denunciar un sistema que a la corta o a la larga destruye al país.

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