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El Iosper explicó su accionar en un fallo que mandó un implante

Tras una sentencia que impuso realizar en 24 horas una intervención coclear a una niña, el STJ otorgó mayores plazos a la obra social para llevar adelante la licitación y la autorizó a adquirir tecnología de una marca diferente a la solicitada

Lunes 13 de Marzo de 2017

Al suministrar un dispositivo para compensar una hipoacusia neurosensorial a una afiliada menor de 2 años, supervisado y controlado con protocolos acordes para esa tecnología, el Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (Iosper) cumple con la sentencia judicial y las leyes vigentes en el país, según afirmó la fonoaudióloga María Laura Inchausti, de la dirección Técnica Médica del organismo. Lo afirmó tras conocerse un caso que generó polémica porque la obra social apeló una sentencia inicial que le ordenaba dar determinada cobertura de manera inmediata.

La menor, cuya madre interpuso un recurso de amparo en la Justicia para solicitar un implante coclear, fue diagnosticada con hipoacusia -pérdida de audición de grado moderado a severo de un oído-, mientras que el otro oído es casi normal, según determinó un estudio auditivo en base a respuestas, conductas y observaciones de juego. "En estos casos, lo que siempre se recomienda es el uso de audífonos", indicó la profesional. "El Iosper no pudo realizar la entrevista técnica, prevista para agosto del año pasado, porque la madre de la menor inició antes una presentación legal".

Inchausti explicó que en la entrevista técnica se explica a los afiliados las instancias administrativas (licitación pública) que debe realizar la obra social para la adquisición de un dispositivo tecnológico. Más allá de esa situación, que sigue su curso legal, Inchausti aseguró que las coberturas para niños con hipoacusia tienen prioridad cuando son neurosensoriales bilaterales. "En este caso también se iba a otorgar, siendo una hipoacusia de un oído, unilateral. Nos habíamos puesto en contacto con las fonoaudiólogas de la localidad de donde es oriunda la nena; supervisamos los informes con gente de Buenos Aires y estábamos encaminando todo para la entrevista, pero finalmente no se realizó por la demanda judicial interpuesta", explicó.

La madre de la niña, Paola Aguyaro, pertenece al Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos), pero por razones de trabajo fue trasladada a San Salvador. Por un convenio de reciprocidad que Iosper tiene con la entidad santafesina recibe atención de la obra social entrerriana.


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En la Justicia


En primera instancia, con una medida cautelar, la Justicia ordenó a Iosper entregar el implante de una marca determinada en 24 horas, con la cobertura de todos los gastos quirúrgicos y posquirúrgicos, se informó desde la obra social.

Aunque luego se le amplió el plazo a tres días para responder la demanda, la sentencia confirmó la cautelar y ratificó la obligación de comprar el implante que la madre de la nena solicitaba.

Sin embargo, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) entendió que como el Iosper es un instituto sujeto a controles del Estado, está obligado a garantizar el derecho a la salud de sus afiliados, pero debe cumplir con la Ley de Contrataciones del Estado.

Por eso, el STJ devolvió al Iosper la facultad de la que había sido privado en la sentencia de primera instancia; es decir, si bien está obligado a garantizar la salud, esta circunstancia no lo obliga a proveer un implante de determinada marca.

Conforme a las facultades que tiene por ley, la obra social se encuentra en trámite de provisión, previo a autorizar con una fecha cierta la realización del implante con profesionales idóneos y en una institución con la que tenga convenio.



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Cumplir con la ley


El Iosper tiene cobertura para casos especiales a través del fondo voluntario, pero además, por la ley nacional sobre la detección temprana de la hipoacusia, sancionada en 2001, todo niño recién nacido tiene derecho a que se estudie tempranamente su capacidad auditiva y se le brinde tratamiento en forma oportuna si lo necesita.

La fonoaudióloga dijo que el directorio del Iosper brinda "todo el apoyo para el cumplimiento de la normativa. Nuestro organismo avala la Ley de detección temprana de la hipoacusia infantil, y si se detecta hipoacusia, al año de nacidos, los niños están equipados, por lo que una pérdida auditiva puede compensarse".

En ese mismo sentido, Inchausti detalló que gestionar el implante coclear no es fácil, porque deben importarse insumos. Se trata de un trámite que tarda, aproximadamente, entre cinco y seis meses. "El paso para comprar un insumo tecnológico es una licitación pública y posterior otorgamiento, según salga favorecido el oferente. En el país hay tres casas proveedoras, ya que no hay productos nacionales. Esos tres proveedores están autorizados para comercializar los insumos por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat)".

El implante coclear consiste en una red de electrodos internos ubicados en una coclea o caracol auditivo, unidos por un imán con un procesador externo, similar a un audífono. Sin embargo, Inchausti insistió que por la patología que padece la niña es adecuado el dispositivo que compensa su hipoacusia neurosensorial. "El implante coclear implica la cirugía, pero después es necesario realizar programaciones o la calibración del procesador para ayudar a ese dispositivo externo a captar las ondas internas y mejorar la audibilidad de esa neurona auditiva".

La mamá de la menor demandó a la Justicia que la obra social se haga cargo de un implante coclear, solicitando un dispositivo de una marca determinada.



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