La Provincia
Domingo 16 de Diciembre de 2018

El helipuerto del San Roque, 18 años después, clausurado y abandonado

Una innovación para la región, habilitado a inicios de siglo, nunca fue usado por falta de aeronave apropiada. Habrá una inspección esta semana

La obra de construcción de la torre del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná se prolongó durante tres gestiones de gobierno provincial. El proyecto empezó con las primeras asignaciones y definiciones durante la administración de Mario Moine, tuvo su inicio y avance casi definitivo en el segundo período de Jorge Busti, y aproximadamente el 20% correspondiente al último tramo de los trabajos se extendió durante el gobierno de Sergio Montiel.


Finalmente fue inaugurado el 28 de diciembre de 2000, aunque para su concreción fue fundamental el empuje y las gestiones dadas por la Fundación de Ayuda al Enfermo Hemato-oncológico de Entre Ríos (Faeher) que entre otras personas reunía a Alicia Krevisky, recientemente fallecida. A poco de cumplir 18 años, la megaobra que amplió y mejoró la calidad de atención en el nosocomio, cuenta con un servicio que nunca fue utilizado: el helipuerto en altura, una innovación y modernidad a principios de siglo, que prometía constituirse en un adelanto no solo para la provincia sino para toda la región, y ahora permanece clausurado y abandonado.

Pese a la necesidad cada vez más creciente de acortar los tiempos ante emergencias médicas, en una urbe como Paraná, colapsada demográficamente y con un parque automotor que cubre densamente calles y avenidas, y por la ubicación del nosocomio en pleno casco céntrico, un servicio de estas características –que ya se encuentra disponible– para atenciones médicas constituiría un salto en calidad tanto para pacientes en emergencia como para los permanentes operativos de ablación de órganos. Hace pocos días, Rosario inauguró el primer helipuerto en altura del interior del país, a 25 metros de altura sobre el Sanatorio de Niños, la Maternidad Oroño y el Sanatorio Parque. El emprendimiento se presentó para lograr una reducción de tiempo muy valiosa en cuanto a la respuesta inmediata a las emergencias médicas. El helicóptero sanitario, se informó, permitirá unir pueblos y ciudades de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y claro está, Santa Fe, y a modo de ejemplo, autoridades fueron gráficas para precisar que se podrá unir vía área con Victoria en 18 minutos; Pergamino, en 34 minutos; o Paraná, en 42 minutos.

Cuarenta minutos es lo que ya en el año 2000 habían calculado directivos del nosocomio y autoridades de Faeher, que demandaba unir por tierra el hospital San Roque con el aeropuerto General Urquiza, como testimonian artículos periodísticos de UNO, de aquella época. Hoy podría ser un poco más; mientras tanto, en helicóptero, son solo cinco minutos. Los cortes a diario por operativos de ablación, dan cuenta de la necesidad de acelerar estos tiempos, como también atender urgencias. Un caso: el niño de 13 años que en 2014 se subió a un camión recolector de basura y su pierna quedó atrapada por la compactadora en el Volcadero; luego de varias horas, debió montarse un amplio operativo por las calles; antes, en 2007, UNO documentó "la desdichada carrera por salvar dos vidas", de una mujer embarazada que partió desde Alcaraz hasta Paraná, tras sufrir una descompensación en la vía pública. El gran despliegue policial y sanitario para salvar ambas vidas no alcanzó. Fue un caso, entre tantos otros que no se conocen o trascienden públicamente.

"Todo quedó en agua de borrajas", deslizó a UNO un testigo de la obra del San Roque, y del desenlace del helipuerto La estación en altura, construida en base a las exigencias y requerimientos de la Fuerza Aérea, se presentó en proyección, como un servicio para toda la región: contenía todo el equipamiento necesario, que abarcó desde luces para operaciones nocturnas, canales de evacuación de combustible, malla antideslizante –el enrejado que se observa desde debajo del hospital– y hasta un sistema de radiofrecuencia especial, para que un piloto pueda prender las luces antes de aterrizar. Los avatares políticos dejaron inconclusa esa innovación, ahora presentada por Rosario. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) habilitó el helipuerto en altura en Paraná, que tuvo hasta sus cartas de navegación; quedó en manos del Estado provincial la compra del helicóptero pertinente, que requería determinadas características de resistencia y sonido, para que no afecte la estructura. Pero la aeronave nunca se compró.

"Nunca se puso en operaciones", confiaron varios testimonios, ante la duda de UNO en torno a si, en algún caso, esa plataforma ubicada a unos 50 metros de altura –cuya superficie es de unos 14 metros de ancho por casi 25 metros de largo–, llegó a ser utilizada. Hubo tres inspecciones hasta antes de ser habilitado. Con el paso del tiempo, la falta de uso lo condenó al abandono. Por esa razón, hoy ya perdió hasta el equipamiento mínimo, como mangueras contra incendios o hasta las propias luces de la pista. Ante la consulta de UNO, el titular del aeropuerto General Urquiza de Paraná, Ricardo Coiz, precisó que la semana pasada mantuvo una reunión con el director del nosocomio, Marcelo Itharte, ante el interés de reactivar el helipuerto. "Actualmente está clausurado. Justamente estuve hablando con el director del hospital la semana pasada, así que la idea es ir a verlo y observar qué hace falta", confirmó acerca del encuentro. En ese sentido, indicó que en los próximos días visitará la terraza del hospital materno infantil, con un inspector del ANAC, para ver qué falta y qué tramites se requieren realizar. "Quieren rehabilitar el helipuerto", remarcó. En los últimos años, la cooperadora del San Roque también ha intentado y sumado campañas con ese fin. Dieciocho años después, una idea innovadora busca abrirse paso nuevamente entre las dilaciones, indecisiones y falta de prioridades de las políticas públicas en materia sanitaria.

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