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El festival que une generaciones fue un éxito y ya piensan en sus 50 años

Gente de todas las edades disfrutó de la jineteada y el folclore en Diamante. Camila Moya es la nueva paisana y con 16 años reivindica la tradición.

Martes 14 de Enero de 2020

Muchas veces se afirma que los jóvenes escuchan la música que está de moda y que no se interesan por las tradiciones. Sin embargo, el Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante –que el año que viene celebrará su 50° edición– logra convocar en cada oportunidad a varias generaciones que se unen en torno a esta fiesta popular para reivindicar las raíces folclóricas argentinas.

Camila Moya tiene 16 años, estudia en la escuela técnica N° 1 Alfredo Matteri, y con su ejemplo demuestra que entre las costumbres de la mayoría de los adolescentes de La ciudad blanca la tradición tiene un papel preponderante: en su caso, desde que tenía 13 forma parte del ballet Diamante Baila, que dirige Mario Móttola y que en cada edición engalana el campo de jineteada con la presencia de 300 parejas que sorprenden al público con balseado, chamarrita, fortinera y pericón nacional, y siempre reciben la ovación de los presentes.

Este año fue electa paisana nacional, luego de responder ante el jurado preguntas de cultura general y vinculadas al Festival. Nació y vive en Diamante y desde que era chica asiste a este evento, abrazando su cultura y compartiendo un espacio con gente de todas las edades. “Empecé a escuchar folclore por mi familia. Es una costumbre que viene de mi casa y me gusta”, comentó a UNO, y confió: “Fue una sorpresa haber sido elegida paisana nacional. Me acompañó mi familia, que estaba en primera fila”.

Camila representó a la agrupación tradicionalista Punta Gorda, y al subir al escenario Carlos Santa María, donde fue coronada el sábado, lució la vestimenta típica y peinada con dos trenzas, como establece el certamen. “Hace varios años que voy a la doma y me quedo todas las noches a disfrutar de la música y la jineteada”, dijo, y destacó: “Hace tres años que formo parte de Diamante Baila; justo terminé de estudiar Inglés y fui con mi mamá, que ya había empezado a bailar antes, y me gustó. No se puede explicar la sensación hermosa de estar dentro del campo y bailando”.

Siendo candidata a paisana, al igual que las otras 14 participantes, formó parte del desfile tradicionalista que se realiza a caballo cada año por las calles de la ciudad el sábado a la tarde y agradeció a la agrupación Punta Gorda por haberla elegido como su representante. Uno de los referentes de dicha agrupación es Diego Marcolín, y contó a UNO que a diferencia de otros certámenes, en esta elección se evalúa el conocimiento general que cada candidata tiene del Festival, y valoró la participación de Camila: “Ella forma parte de Diamante Baila, y generalmente muchos jóvenes participan y viven el Festival a través de este grupo”, refirió.

Marcolín también contó que la agrupación de la que forma parte se fundó en 1981 y fue un apéndice del Festival. Desde hace 15 años sus integrantes son los encargados de organizar el masivo desfile con los jinetes, y subrayó que este año participaron 63 agrupaciones en total. “Desde hace años vamos sumando propuestas para ir mejorando. Hemos ido cambiando recorridos, y este año tuvimos un récord de gente. La emoción que se vive en el desfile es inmensa y sentimos una gran satisfacción al ver la gente que nos acompaña”, destacó, y confió que ya están pensando en qué ideas sumar para la próxima edición, cuando el Festival cumpla sus 50 años.

Javier Robledo, secretario de Turismo y Cultura de Diamante, recordó que en su infancia iba de la mano de su abuela al Festival y hoy integra el equipo encargado de organizarlo. Con un gran sentido de pertenencia, aseguró: “En esta edición hemos logrado una concurrencia masiva de gente, con muy buena calidad de artistas. Todo esto se combinó con la cuestión de los servicios, la gastronomía, las excursiones rurales que se hicieron tanto el sábado como el domingo. El balance es muy positivo”.

“Con el Pre-Diamante tuvimos concurrencia ya desde el miércoles. Definimos mantener los mismos precios que el año pasado en las entradas para que sea accesible a las familias, con plateas a 100 pesos, que se vieron colmadas todas las noches, con descuentos del 50% a jubilados y estudiantes; y con una importante cartelera de artistas, y de tropillas y de montas”, recalcó, a la vez que evaluó: “Además de ser una política de Estado de cada gobierno que debe hacerse cargo de este festival, creo que el éxito se da gracias al pueblo de Diamante, que lo sostuvo todos estos años; hubo mucho compromiso de familias de la ciudad que hasta ponían dinero propio para que esto creciera. También es el resultado de haber mantenido en el tiempo todos los aspectos tradicionales y culturales. Nunca salió de su formato, pero sí fue sumando muchísimas mejoras, incluyendo la transformación del predio”.

En tanto, el intendente Juan Carlos Darrichón estimó que en promedio este año pasaron por el predio Martín Fierro alrededor de 65.000 personas durante las seis noches en que se desarrolló: “Creo que esto se dio por varios elementos. Gracias a Dios, al gobierno provincial y a empresas de Diamante, pudimos traer artistas de primer nivel, que hacía mucho tiempo no se veían en la cartelera, junto a nuestros artistas de la región y de la ciudad. Esos aportes permitieron no aumentar las entradas del año pasado y eso fue muy importante en estos momentos complicados, porque concurren muchas familias. Sabemos que hay gente de campo y de las islas que está ahorrando todo el año para venir a nuestro festival, al que eligen por el nivel de los jinetes y las tropillas, brindando un gran espectáculo”, indicó. A su vez, mencionó: “A Diamante viene mucha gente a vacacionar y el camping está en óptimas condiciones, con una entrada muy accesible de 50 pesos, y esto ayuda”.

“Hemos tenido un compromiso de los funcionarios de cada año, y cada uno estuvo abocado al festival con la camiseta puesta. Y tengo que agradecerle a los trabajadores del municipio y a los vecinos”, subrayó. Por último, adelantó que para la 50ª edición, el año que viene, ya están pensando ideas: “Entre otras cosas, vamos a convocar a toda la gente que ha venido trabajando en estos 50 años y que nos sigue acompañando. Es importante ver y escuchar las experiencias de cada uno, y sobre todo ir recogiendo nuestra historia. Cuando el Festival cumpla medio siglo hemos pensado quizás en hacerlo temático, para poder darle valor a ese nacimiento. Ya en esta edición que pasó ahora se hizo por primera vez visitas al campo La Gloria, el lugar donde surgió, y comprobamos que hay muchas personas a las que les interesa la historia. Y se hizo una recorrida por Costa Grande, que es un lugar donde nació el festival, donde hay almacenes de campo y fue muy lindo que la gente pudiera tomar algo acodada en un antiguo mostrador, con salame y queso y escuchando historias. El turista lo que quiere es eso y hay mucho por hacer”, concluyó.

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