Viernes 15 de Marzo de 2024
El domingo 24 se cumplirán cinco años de la conformación de la Asociación Civil Ferroclub Rosario del Tala, en la ciudad homónima. En aquel entonces sus integrantes impulsaron un novedoso proyecto que pronto se transformó en una realidad: realizar paseos en una zorra con vagones acondicionados para llevar pasajeros. La iniciativa fue un éxito, pero tuvo que ser interrumpida a partir de marzo de 2020 por la pandemia, sin volver a ponerse en marcha cuando se levantaron las restricciones. Sin embargo, ahora se retomó la idea y desde el Ferroclub, con el acompañamiento de la Municipalidad, se pusieron en marcha para poder arrancar de nuevo con esta propuesta en Semana Santa.
Ya se reunieron con el intendente Juan Medina y la directora de Turismo de la localidad, Laura Sánchez. “El encuentro tuvo como objetivo trabajar conjuntamente para retornar los viajes recreativos a bordo de las históricas zorritas que se venían desarrollando desde dicha entidad. Se apunta a reflotar esta propuesta turística que en su momento comprendía viajes desde la estación de Rosario del Tala hasta el río Gualeguay”, informaron en la Fanpage del municipio.
Sobre este punto, José María Razetto, integrante del Ferroclub, confirmó a UNO: “Hicimos un tiempo los viajes y nos agarró la pandemia. Ahora esta gestión municipal nos convocó para poder ponerlo en funcionamiento de nuevo y poner en valor este proyecto. Desde le municipio también quieren recuperar la estación que estaba abandonada y la habían usurpado”.
En este marco, recordó cómo surgió el Ferroclub, donde se gestó esta idea, y cómo era el trayecto que se busca incorporar otra vez al circuito turístico. “El 24 de marzo se cumplen cinco años desde que iniciamos esto acá en Rosario del Tala, que por empezar fue con la idea de preservar el patrimonio. Comenzamos a reconstruir lo que teníamos acá y que había quedado, que eran poquitas cosas, entre ellas unas zorritas que se le llaman, que son las plataformas usadas para llevar las herramientas y demás cosas a los que trabajan en las vías, y las empezamos a reformar, le pusimos baranditas, le agregamos diferentes bancos y demás, porque salió la idea de llevar gente”, comentó.
Para eso, tuvieron que trabajar bastante, ya que en las vías había rieles torcidos porque se dilatan por el calor y las inclemencias del tiempo, así que empezaron a enderezarlos y a ponerlos en condiciones para poder circular sin inconvenientes, en primera instancia desde la estación de Tala hacia el río, hacia el lado de Basavilbaso. Sobre este punto, José aclaró: “Primero lo hicimos con la idea de ir nosotros, pero alguien nos vio y nos preguntó si podíamos llevarlo. Así llevamos a uno, después a otro, y dijimos ‘¿por qué no mpezamos a armar un vagoncito y llevamos gente?’. Después sumamos otro vagoncito y se agrandó la cantidad de pasajeros. Así fue que se inició esto y así arrancamos”.
Llegaron a llevar 25 personas aproximadamente, más los cuatro o cinco miembros del equipo porque “había que hacer una maniobra cuando llegamos al río para dar vuelta a la zorrita y volver”.
Sobre la convocatoria que lograban y que piensan superar ahora, José destacó: “En el trayecto uno se encuentra con un paisaje hermoso en el río, así que más allá de la experiencia en sí de poder transitar en este tipo de vehículos, también se llega a un punto espectacular, en el que tenemos más de nueve puentes derivadores hasta el río, más el puente principal de fierro, que es el atractivo más grande que tenemos. El tren es como un ícono y la mayoría lo ve al puente desde afuera, desde la ruta, pero pasar bajo la misma estructura de fierro es impresionante. Además, los más chicos nunca tuvieron oportunidad de pasar por el puente cuando el tren funcionaba, y entonces verlo y pasar por entremedio es una experiencia única. Incluso nos han ponderado de otros ferroclubes del país que han venido por este paisaje”.
Recorrer el trayecto demanda alrededor de una hora y media, ya que se va a un ritmo de entre 20 a 35 kilómetros por hora en promedio, según el tramo. Antes de la pandemia se cobraba un valor simbólico a los pasajeros, para poder pagar el combustible, ya que el Ferroclub es una asociación civil sin fines de lucro, y ahora evalúan hacer lo mismo para que todos alcancen a disfrutar de esta excursión. “Es una experiencia muy linda y aparte el contacto con la naturaleza lo hace más atractivo al paseo. Uno de los proyectos que tenemos en primera instancia es llegar hasta el río, como estábamos haciendo, y que en verano la gente pueda llegar al balneario, porque paramos a 200 metros. Es muy seguro y súper económico”, dijo.
A su vez adelantó que tienen “otra idea muy linda, que es la de llegar al Campamento del Calá, en Rocamora”, que es el lugar donde el general Justo José de Urquiza organizaba sus tropas, y fue el punto de partida de las tropas que triunfaron en la batalla de Caseros; pero concretar este periplo es por ahora un proyecto.
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“La idea es para Semana Santa empezar a realizar los viajes de vuelta hasta el río. La Municipalidad nos brindó mucho apoyo. Si bien no tenemos mucho personal, porque del grupo hay tres personas que trabajan en Trenes Argentinos y están en Paraná, y ptros tienen otras obligaciones, nos vamos a organizar”, agregó José con notable entusiasmo.
Por último, con respecto a quienes trabajan en esta iniciativa, contó: “Más o menos somos 15 personas activas que estamos. A la Asociación Civil Ferroclub Rosario del Tala la comenzamos hace cinco años Carlos Palacios, quien falleció; y con Roberto González, Javier Barbarov, Domingo Patiño, Carlos Sarlinga, Jorge González, Franco González, Marcos González, Marina Rodríguez, Aldana, Alexis y yo, Se ha sumado más gente, y la idea es abrir un listado de socios, empezar a buscar aportes y demás”.
Para más información y para consultar sobre los futuros viajes, se puede escribir a la Fanpage: Ferroclub Rosario del Tala.