La Provincia
Viernes 02 de Noviembre de 2018

El exintendente de Crespo Ariel Robles espera la realización del juicio oral

El expresidente municipal está acusado de direccionar aportes de materiales de construcción sin ningún control, con presuntos fines electorales

Se realizó ayer en los Tribunales paranaenses una de las audiencias preparatorias de remisión a juicio de Ariel Robles, quien se desempeñó como expresidente municipal de Crespo entre 2011 y 2015.
La acusación del fiscal Franco Bongiovanni dio cuenta de que entre diciembre de 2014 y septiembre de 2015 inclusive, Robles, en su rol de intendente; Jorge Jesús Waigel, en su carácter de secretario de Gobierno, y Leonor Evangelina Winderholler, que se desempeñaba como secretaria de Hacienda, autorizaron "de forma reiterada y sistemática la adquisición de materiales de construcción mediante desagregados procedimientos de compra directa, por un monto total de 953.227,12 pesos, motivados en solicitudes de suministro generadas desde la Dirección de Acción Social ante el solo requerimiento de distintos habitantes de la ciudad".
De acuerdo a lo expuesto por el fiscal ante la jueza de Garantías Marina Barbagelata, dichos insumos "fueron entregados a los beneficiarios de modo absolutamente incondicionado, sin evaluar seriamente la necesidad alegada por el peticionante ni contar con norma alguna que autorice dichas transferencias, sea a modo general o particular. Tal maniobra se efectivizó en transgresión de las instancias previstas en la Ordenanza Municipal Nº 3/2003 (que regula el otorgamiento de subsidios a personas físicas y jurídicas privadas), y lo regulado por su similar Nº 53/96, su modificatoria 15/98 (sistema de compras y contrataciones de Municipio), Nº 55/11 (configuración, estructura y funcionamiento de las reparticiones –Organigrama– del Departamento Ejecutivo Municipal), Ley provincial Nº 5.140 y el decreto reglamentario de esta última Nº 795 MEOSP", se señaló.

La denuncia
Robles fue denunciado por la actual gestión municipal crespense que encabeza Darío Schneider (Cambiemos). En julio de 2016 Schneider –que ya fue intendente entre 1999 y 2003– anunció la presentación contra Caruca Robles ante la Justicia para buscar delimitar los gastos destinados a prensa y propaganda durante la gestión anterior, acceder a un listado completo de tercerizados, el detalle de la compra de teléfonos celulares, el registro de cooperativas de trabajo inscriptas en el municipio, como así también otro tipo de maniobras que tienen que ver con viáticos. La Municipalidad de la Capital de la Avicultura contó con el patrocinio de los abogados Rubén Pagliotto, Guillermo Mulet, Iván Vernengo y Damián Petenatti.

El contexto
Durante la campaña, Cambiemos había anunciado que se proponía investigar la gestión de Robles, aunque en realidad, las advertencias sobre estas situaciones deben buscarse bastante antes y a partir de planteos del justicialismo.
El 18 de mayo de 2014 UNO publicó una nota dando cuenta de muchos reclamos que se le formulaban al intendente y que después fueron señalados por las actuales autoridades. Desde las situaciones con gastos de prensa y ceremonial, las situaciones con el personal y fundamentalmente la tercerización de la obra pública y los insistentes comentarios sobre la presunta vinculación de funcionarios con contratistas del Estado y quejas por el ineficiente control de la obra pública. En aquella oportunidad se publicó la foto de un cordón zigzagueante construido en calle Mendoza, que luego debió ser destruido y vuelto a construir. Justo es decir que estos hechos de 2014 no forman parte de la imputación, pero son un antecedente. También lo fue la nota de UNO del 2 de junio de ese año, luego de la renuncia al bloque oficialista del concejal Claudio Schulz, quien se fue reprochándole al intendente su manejo político, el ninguneo del Concejo Deliberante, algunas situaciones relacionadas con el Área Industrial de Crespo y, nuevamente, el manejo de la obra pública.
En todo momento Robles atribuyó esas publicaciones a una presunta intencionalidad política en contra de su ascendiente figura política. Más allá de la autoestima del intendente, su crecimiento político no era tal. Siendo el delfín del exintendente saliente Juan Carlos Brambilla, que dejó el cargo con excelente imagen, Robles ganó en 2011 con el 35,1% de los votos frente al 33,8% del candidato radical y el 21% del postulante del vecinalismo. En la misma elección el exgobernador Sergio Urribarri obtuvo el 56%. En su intento por conseguir la reelección, con Robles como candidato, el peronismo crespense sufrió una paliza histórica, de la que aún no da señales de poder recuperarse.

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