Secciones
Túnel subfluvial - 50 años

El estudio de vida útil se conocerá en el primer trimestre de 2020

El ingeniero Augusto Cortés, a cargo de la Dirección Técnica, se refirió al análisis integral a cargo de las UTN de Santa Fe y de Paraná.

Jueves 12 de Diciembre de 2019

Pese al paso de los años, la obra del túnel subfluvial no deja de sorprender. Semejante obra de vanguardia, de la más alta calidad, inédita para el país y para Latinoamérica es el emblema de una región. Y su vida útil, está comprobada técnicamente, no depende de aspectos estructurales, sino fundamentalmente de los flujos vehiculares futuros y, obviamente, de la continuidad de las tareas de mantenimiento que se requieren.

De todos modos, los años de vida útil, motivo de recurrentes consultas y opiniones en la comunidad, podrán quedar determinados en el primer trimestre del próximo año, cuando se conozcan los resultados del estudio aún en ejecución a cargo de los departamentos de Ingeniería Civil de las regionales Paraná y Santa Fe de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Ante la consulta de UNO, el ingeniero Augusto Cortés, a cargo de la Dirección Técnica del enlace biprovincial, adelantó que los primeros informes de avance son alentadores, y puso énfasis en la clave para la sustentabilidad de este medio centenar de años de una obra de ingeniería única: su procedimiento de diseño, construcción e inspección.

—Tanto como nos sorprende y genera admiración la obra, nos asalta la duda o incógnita acerca de su vida útil. ¿Hasta cuándo puede durar el Túnel?

—Nosotros contratamos con los departamentos técnicos de Ingeniería Civil de las UTN de Paraná y de Santa Fe, un estudio integral de la calidad y vida útil del Túnel. Esto tiene una fecha en el primer trimestre de 2020. Sí puedo anticipar, que desde el punto de vista del diseño estructural, lo que tiene que ver con la conformación, tamaño, las armaduras y los elementos técnicos, es una estructura hecha con el mayor rigor y mejor calidad en el diseño y proyecto.

Segundo, la obra fue construida con la mejor calidad, y los mejores elementos chequeados con las inspecciones del Túnel en su momento. Y justamente, fue controlada por las inspecciones, con la mayor rigurosidad.

Es decir, diseñaron una cosa muy buena, se construyó con la mejor calidad por los libros de bitácora que hay de la construcción –que se generaban en ese momento–, y la inspección fue rigurosa.

En el estudio actual iniciado en agosto queda pendiente y se está haciendo el análisis de los procesos de carbonatación, que tiene que ver con la pérdida o no de la capa del hormigón del recubrimiento interior, pero hasta ahora dan bien por los informes de UTN.

—¿Cuáles han sido otros estudios técnicos previos?

—Hubo algunos a cargo de ingenieros alemanes, que determinaron un estado de conservación de bueno a muy bueno, pero desde este ángulo de verificar el diseño, la construcción, es lo que está haciendo ahora la UTN.

El estudio determinará su vida útil. Entiendo que le dio sobrevida la manta protectora –colocada en dos etapas, entre 1987 y 1997, revisar– que le dio una seguridad que no la tenía. Aquellos estudios vieron muy bien eso, una manta que fija el lecho arriba del túnel. Eso ha sido un elemento muy importante.

—¿En qué consiste el estudio actual?

—Los profesionales hicieron un cálculo estructural como si tuvieran que diseñarlo de 0, con la tecnología de ahora. Y dicen que está muy bien diseñado, con una hipótesis actual. Están bien la sección, el hormigón, hierro. Lograron una tensión del hormigón en kilos centímetros cuadrado muy elevado; eso está verificado en los libros de bitácora de ese momento, Se había llegado a 350 kilos por centímetro cuadrado del hormigón. Se logró una muy buen tensión del hormigón y la inspección fue muy rigurosa. Eso fue muy importante, el procedimiento completo: diseño, construcción e inspección.

Queda aún evaluar el proceso de carbonatación –afectación de la estructura de hormigón–: ya se hizo en el tercio inicial de Paraná y de Santa Fe, y resta el tercio central del viaducto. De todos modos, los datos son alentadores en el marco de lo que estábamos diciendo antes: se diseñó, se construyó y se inspeccionó bien.

—Siendo ingeniero, ¿cómo describiría esta obra?

—Ha sido una obra tecnológicamente muy avanzada para ese momento. Trabajaron con elementos ópticos que hoy también se utilizan para posicionar los equipos; y se ha contado con una de las empresas más seguras y eficientes de esa época para hacer esta estructura. En el siglo XX estos túneles eran construidos en países mucho más desarrollados y el pensamiento de los dos gobernadores fue colocar la mejor tecnología europea en un túnel sudamericano. Fue muy bien pensado, han dejado un elemento muy bien hecho para que dure mucho.

Si bien había otros antecedentes de túneles subfluviales en el mundo, éste es el primero sobre un lecho móvil, es decir con un río en permanente movimiento, variable en altura, y con dunas en su fondo, con momentos de baja altura, de un metro por día, y en otros de crecimiento de 16 a 25 metros diarios. Los trabajadores tuvieron que vencer esa situación, ese problema del dinamismo del río, de su velocidad, y de movimiento abajo de dunas.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario