Violencia de género
Martes 30 de Enero de 2018

El dramático relato de Narella, la joven que había estado desaparecida en Concordia

La joven de 20 años se presentó en una comisaría este lunes. Esta mañana contó el trasfondo de su huída.

Narela Agustina Figueredo había sido vista por última vez el pasado viernes, alrededor de las 20:30 horas.Una vez iniciado el operativo de búsqueda, su cara empezó a circular por los medios y las redes sociales y finalmente, este lunes Narela se presentó en la comisaría séptima de Concordia para avisar que estaba sana y salva.
Detrás de su desaparición hay una historia de violencia de la que Narela necesitó escapar no una, sino dos veces. Tiene 20 años, y es oriunda de la localidad bonaerense de Sal y hace cuatro años reside en el Barrio Colonia Roca, de Concordia. Su llegada a la provincia fue, cuanto menos, dramática, tal como relató este martes en una entrevista en el programa "Nada que perder", de LT15.
Hasta el día que decidió irse de su casa, Narela vivía muy humildemente con su madre y sus dos hermanos en una casilla de madera donde muchas veces faltó la comida y otras necesidades básicas. La familia había tenido otra vida, que se fue convirtiendo en un infierno a causa de la violencia. "Nos vinimos escapando. Denunciamos a la ex pareja de mi mamá que durante 12 años ejerció violencia sobre nosotros. Nos iba a matar.", relata.

"Dejamos la casa, nuestras pertenencias, todo lo que teníamos y nos vinimos". Llegaron sin nada, los documentos, lo puesto y una carpa que instalaron en un terreno de sus abuelos, “vivimos ahí hasta que pudimos empezar a construir algo”, relató la joven.
"Pasamos muchas necesidades. nunca nadie nos ayudó, siempre estuvimos solos, algún politico le dio unas chapas a mi mamá, pero no mucho más".
Lejos de aquél infierno y decidida a dejarlo atrás, Narela decidió dar un paso más. "Me animé y denuncie a mi padrastro por abuso sexual", sin embargo, tal como le ocurre a muchas víctimas de abuso, lo que siguió fue más doloroso aún: su madre no le creyó. "La situación era muy difícil, con mi mamá discutíamos mucho y comenzó a echarme la culpa de todo lo que había pasado. Me decía que me fuera, que le hacía mal vivir conmigo".
La situación se hizo insostenible y entonces Narela decidió irse. Otra vez, a la deriva. Si bien pudo reencontrarse con su madre el lunes, esta le advirtió que hasta que no diga donde estuvo, no la va a dejar volver. Si bien no dio detalles acerca de su paradero, se mostró muy agradecida con una famila de pastores.
Narela no baja los brazos. "Yo me propuse seguir adelante, estoy estudiando ingenieria eléctrica en la UTN, me mantengo con una beca", cuenta y remarca que lo unico que necesita ahora es contención.




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