Las altas temperaturas en pleno otoño persistirán en las próximas jornadas. Especialistas afirman que el calor no es un fenómeno inusual en esta época.
14:36 hs - Martes 31 de Marzo de 2026
El otoño recién empieza, y más allá de hubo algunos días en que bajaron las temperaturas en la región, volvió el calor extremo. En este marco, Entre Ríos vive días “insoportables”, según se queja mucha gente, y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anuncia que esta situación seguirá al menos hasta el martes de la próxima semana.
En Paraná y gran parte del Litoral, las jornadas de los últimos días parecen calcadas de la temporada de verano: temperaturas elevadas que superan los 30° y una sensación térmica que llega incluso a los 40°, humedad sofocante y noches sin descanso. Una combinación que desconcierta a muchos, pero que, según los especialistas, tiene explicación y no es tan excepcional como parece.
“Son situaciones incómodas, pero no inusuales”, señaló a UNO el meteorólogo Germán Heinzenknecht, quien trabaja como consultor externo para la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BolsaCER), al explicar el fenómeno que atraviesa la región. La clave está en entender que marzo y abril son meses de transición, donde la atmósfera entra en una especie de pulseada constante.
“Puja” entre masas de aire
El actual escenario responde a un mecanismo típico de cambio estacional: la confrontación entre aire cálido del norte y aire frío que intenta avanzar desde el sur. “Es la dinámica propia de la transición verano-otoño. A veces marzo puede tener días frescos y, de repente, a fines del mes o principios de abril vuelve el calor. Es esa puja entre masas de aire lo que descoloca”, explicó el especialista.
Este comportamiento ya había sido anticipado en distintos informes climáticos que daban cuenta de que el otoño 2026 se perfila con temperaturas superiores a lo normal en gran parte del país, especialmente en el centro y norte argentino. Además, se trata de una estación caracterizada por contrastes bruscos y cambios repentinos .
El factor clave: la humedad
Sin embargo, hay un elemento que agrava la situación actual: la humedad. En Entre Ríos, como en buena parte del Litoral, se instaló una masa de aire tropical que transporta grandes volúmenes de vapor desde el norte. Este fenómeno eleva la sensación térmica y hace que el calor se vuelva mucho más difícil de tolerar.
“Podés tener 27° con 50% de humedad y es un ambiente agradable. Pero con 80% o 90% de humedad, el cuerpo no puede disipar el calor y la sensación térmica se dispara”, detalló Heinzenknecht.
Este patrón no es exclusivo de la provincia. En todo el Nordeste argentino se reportan condiciones similares, con ambientes saturados y sensaciones térmicas que superan ampliamente los valores reales .
Bloqueo atmosférico
Otro concepto clave para entender lo que ocurre es el llamado “bloqueo atmosférico”. Se trata de una situación en la que las condiciones meteorológicas quedan prácticamente estancadas durante varios días. El resultado: jornadas muy similares entre sí, sin grandes cambios.
“Son días que parecen copiados uno del otro. Eso es lo que llamamos bloqueo”, explica el meteorólogo.
En este caso, la persistencia de la masa de aire tropical sobre la región pampeana mantiene las condiciones de calor y humedad casi sin variaciones, prolongando la sensación de agobio.
Uno de los aspectos más molestos para la población es la falta de descenso térmico durante la noche. La explicación vuelve a ser la misma: la humedad. “El aire húmedo impide que la temperatura baje. Hay muy poca amplitud térmica, entonces el calor se mantiene incluso de madrugada”, señaló Heinzenknecht.
Esto no sólo afecta el descanso, sino que también incrementa el estrés térmico en la vida cotidiana, desde el hogar hasta el trabajo.
Aunque la sensación general es de anomalía, los especialistas insisten en que no se trata de un fenómeno nunca visto.
Marzo es, históricamente, un mes de contrastes. De hecho, en distintas regiones del país ya se registraron en las últimas semanas picos de más de 30 grados en pleno mes de transición, impulsados por vientos del norte. La diferencia, en este caso, es la persistencia del patrón húmedo, que potencia la incomodidad.