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Dos testigos del entorno de Moyano declararon en la causa Área Paraná

Julio Uncal y Miguel Manassero prestaron testimonio este viernes en la continuidad del juicio por delitos de lesa humanidad en la región.

Viernes 14 de Noviembre de 2014

Los testigos Julio Uncal y Miguel Manassero, allegados al médico imputado Hugo Mario Moyano, comparecieron este viernes en una nueva audiencia de la megacausa Área Paraná, por delitos de lesa humanidad cometidos en la región durante la última dictadura cívico-militar. Ambos suscribieron, años atrás, una carta de “apoyo y credibilidad” presentada en el expediente con el objetivo de beneficiar a  Moyano.

Cuando se presentó la misiva, el médico que actuó con las fuerzas represivas en la última dictadura cívico-militar estaba alojado en la Unidad Penal Nº 1, y compartía celda con Jorge Humberto Appiani. Recién el año pasado Moyano fue beneficiado con la prisión domiciliaria.

“Firmamos un documento en el que manifestamos que creíamos en la honestidad del doctor Moyano. En términos exactos no recuerdo”, dijo el también médico Uncal, quien conoció al imputado en la facultad, en Córdoba, y agregó: “Creo que esa nota era como un apoyo y reconocimiento de un grupo de amigos, pero no recuerdo de quién fue la iniciativa”.

Uncal, a pesar de haber sido compañero de trabajo en la unidad penal, de visitarlo en los últimos tiempos y de haberlo apoyado en aquella carta, dijo que tiene una relación solamente laboral con Moyano.

Al describir al imputado, Uncal hizo hincapié en que tenía “algún inconveniente con los perfumes”, transcribió Análisis Digital, y le provocaban una reacción alérgica. Con esto la defensa pretende contrarrestar los testimonios que hablan del olor del médico que asistía a los torturadores, que no era a perfume o colonia sino a limpio.

Mientras tanto, el veterinario Manassero se reconoció “amigo”. Ante esto, el abogado querellante Marcelo Boyekens reclamó la tacha del testimonio de este último.

Manassero también dijo lo de los perfumes, pero admitió que “era limpio y muy prolijo. Nunca le sentí malos olores”, lo cual coincide con el relato de las víctimas torturadas y encapuchadas.

El testigo es amigo de muchos años de Moyano, jugaban al fútbol juntos todas las semanas y compartían tareas en el Rotary Club.

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