Dos mujeres al cuidado de la Plaza Borges de Paraná

La Plaza Borges de Paraná fue escenario de hechos de vandalismo que generaron preocupación. Dos personas fueron asignadas para su cuidado y matenimiento.

Lunes 13 de Abril de 2026

A pocas horas de su inauguración, la Plaza Borges de Paraná fue escenario de hechos de vandalismo que generaron preocupación en el ámbito municipal. Bancos y juegos recientemente instalados aparecieron con pintadas, lo que motivó una rápida reacción de las autoridades y un llamado a la reflexión dirigido a toda la comunidad.

La palabra de la intendenta de Paraná

La intendenta Rosario Romero lamentó lo sucedido y puso el foco en la necesidad de promover una convivencia basada en el respeto por los espacios públicos. “Hace pocos días notamos que algunos bancos recién instalados fueron vandalizados. Les digo a los chicos, si alguien ama a otro, dígaselo por un mensaje de texto o personalmente, pero no lo expresen escribiendo en los bancos de las plazas, que son los bancos de todos. Aprendamos a disfrutar de los espacios públicos pensando que no solo son de uno, sino de toda la comunidad”, expresó.

En este contexto, el municipio decidió reforzar las tareas de cuidado en el predio. Desde este lunes, dos trabajadoras municipales estarán a cargo del control y mantenimiento del espacio en turnos matutino y vespertino, mientras que durante los fines de semana se sumará personal adicional. La medida busca prevenir nuevos episodios y garantizar que la plaza pueda ser disfrutada en condiciones adecuadas.

Romero remarcó además que el rol de quienes cuidan el lugar será clave para ordenar la convivencia: “Quien cuida la plaza es la autoridad dentro de la plaza y vamos a marcar pautas de conducta”. En esa línea, insistió en que el compromiso ciudadano es fundamental para sostener en el tiempo este tipo de intervenciones urbanas.

La Plaza Borges forma parte de una política de recuperación y puesta en valor de espacios públicos impulsada por la Municipalidad de Paraná, con el objetivo de generar ámbitos de encuentro, recreación e integración para vecinos de todas las edades. Sin embargo, lo ocurrido evidencia que las obras materiales deben ir acompañadas de un cambio cultural.

Azucena Cuadra, una de las trabajadoras designadas como placera, destacó la importancia de su nueva función y el valor del lugar para la comunidad. “Es un lindo espacio verde, donde se pueden realizar actividades. Hay que pensar que la plaza es de todos y que debemos cuidarla”, señaló.

Desde el municipio insisten en que el cuidado de los espacios comunes no depende únicamente de la presencia estatal, sino también de la actitud de cada ciudadano. En ese sentido, el episodio abre un debate más amplio sobre la responsabilidad colectiva y la construcción de una cultura urbana basada en el respeto, la convivencia y el sentido de pertenencia.

Mientras tanto, la Plaza Borges continúa abierta al público, con el desafío de consolidarse como un punto de encuentro que refleje no solo una mejora en la infraestructura urbana, sino también un compromiso compartido con su preservación.