Vecinales
Jueves 15 de Marzo de 2018

Donde había un basural hicieron una plaza que hoy embellece el barrio

En la vecinal Florida trabajan por recuperar un espacio verde para que la gente lo disfrute. Plantaron árboles y habrá juegos infantiles

Desde que cambió el sentido de circulación, hace varios años, calle Soler se transformó en una alternativa de acceso al centro de la capital entrerriana para quienes ingresan por el Túnel o llegan por el acceso Norte y quieren evitar el tránsito de avenida Ramírez. Se trata de una calle ancha, que antes se llamó Florida y le dio el nombre a la vecinal delimitada por calles Antonio Crespo, Fraternidad, avenida Ramírez y Saba Hernández, abarcando un sector de Villa Yatay.
El barrio es pintoresco y tranquilo. La zona más ajetreada es donde pasa calle Soler, ya que suelen circular vehículos a gran velocidad y es un tema que preocupa a los vecinos del barrio, donde hay gran cantidad de niños y habita mucha gente grande. "Queremos pedir un semáforo, porque para ir para el lado de avenida Ramírez se pone complicado cruzar la calle. También hay dos escuelas en el barrio y hay muchos chicos", contó a UNO Manuela Almeida, la secretaria de la actual comisión, que asumió en noviembre y enseguida comenzó a hacer gestiones para llevar mejoras a la zona.
Una de las primeras acciones que realizaron y que enorgullece a los vecinos, fue el rescate de un predio donde sueñan con erigir una plaza. Está situado entre las calles Soler, Pérez Colman y la cortada Pedro Aquino. Es un pequeño terreno rectangular destinado a un espacio verde, pero que tiempo atrás se fue convirtiendo en un minibasural, en el que tiraban ramas, cocinas viejas, colchones derruidos y otros grandes artefactos en desuso.
Solicitaron al municipio que los ayude a limpiar este sitio y hoy pueden soñar con lo que vendrá: mantienen el pasto corto y plantaron arbolitos que en pocos años darán sombra, y actualmente son varios de los habitantes de las cuadras aledañas los que se cruzan a regarlos por su cuenta para que crezcan y los vigilan para que no se los roben, como ya ha pasado. "Hicimos limpiar la placita porque la habían tomado de basural. Había residuos de todo tipo y hasta un metegol viejo encontramos, ahora la mantenemos y tenemos un contenedor en ese lugar para que la gente no arroje la basura en cualquier lado. Queremos tener la placita limpia para que la disfrutemos todos los vecinos", dijo Almeida.
También contó que ya pidieron juegos infantiles y está en trámite el expediente. La idea es que los chicos de la zona se puedan reunir y compartir con sus pares un encuentro al aire libre, con juegos colectivos como los que había antes. Ella nació y se crió en el barrio y añora los tiempos en que jugaban al carnaval y se divertían entre todos: "En esa época había calles de tierra y estábamos todos los vecinos jugando. Cargábamos un tacho de 20 litros, ya que en ese entonces no había entonces problemas con el agua. Nos juntábamos de 14 a 17", rememoró con nostalgia.
Según dijo, la mayoría de la gente que vive en la vecinal Florida se conoce. Habitan el barrio desde hace varias décadas y muchos de los hijos de quienes ya no están eligieron quedarse. "No es como pasa en el centro, que alguien fallece y los hijos venden la casa. Acá hay varias generaciones", sostuvo.
María Benítez, la actual presidenta de la comisión, contó que hacía cinco años que nadie tomaba el mando de la vecinal. Como es empleada municipal, muchas veces le tocó cruzarse con algún vecino que le pedía que intercediera para que arreglen las luminarias, se ejecute el barrido de las calles, se poden los árboles y se dé respuesta a otras tantas necesidades que tiene la gente. "Nos pide muchas cosas, está el tema de las luminarias que a veces no funcionan, el desagote del agua, el barrido. Hay mucha gente grande", señaló en diálogo con UNO, acompañada de Almeida, de Antonio Ruber y Lorena Bertozzi, otros de los integrantes.
Uno de los principales problemas que tienen es la rotura del asfalto y al respecto Almeida comentó: "Desde hace algunos años tenemos cloacas en el barrio y los vecinos tienen que estar conectados, que es lo que siempre se pidió". En este marco, explicó que la mayoría de la gente se conectó, pero de las casas donde todavía no lo hicieron el agua de las mesadas y otros lugares del hogar se deshecha a la calle. Sobre Pérez Colman, por ejemplo, frente a la placita se forma un gran charco, y sumado al paso de los colectivos urbanos se deteriora contantemente el asfalto. "No sabemos cómo encararlo, es complicado porque hay que hacer modificaciones dentro de estas casas. Creemos que ya lo vamos a resolver, pero por el momento queremos ir arreglando las calles", indicó.
Mientras se ocupan de cuestiones estructurales, también están abocados a las acciones que pueden facilitarle los trámites a los vecinos y llevaron el móvil del El Registro Nacional de las Personas (Renapea) al barrio para que todos pudieran actualizar sus documentos; y también pintaron cruces peatonales en las escuelas y colocaron otras señalizaciones.
Con entusiasmo, proyectan nuevas ideas y realizan gestiones ante los organismos municipales para que los servicios funcionen. "Tengo 62 años y acá nací, soy testigo de todos los cambios que hubo en la zona", dijo por último Almeida, dispuesta a trabajar para que el lugar conserve la impronta de barrio tranquilo y pintoresco que lo caracteriza.

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