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Diseño entrerriano, mucho más que una simple moda

En la provincia hay cada vez más ferias de diseño de indumentaria y crece el interés del público por las creaciones exclusivas hechas en Entre Ríos

Jueves 02 de Diciembre de 2021

Hay quienes engloban a la indumentaria como parte del mundo de las artes. También existen persistentes resistencias. Sea como sea, la historia del diseño de modas es fascinante. Y nuestro país forma parte de ella. Históricamente, los argentinos hemos tenido una marcada inclinación a admirar y seguir las tendencias extranjeras. La moda en los albores de la Patria seguía, por supuesto, los preceptos dictados por la moda española: lienzo blanco adornado con gran cantidad de puntillas y encajes. Hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX, París era el faro de la moda, luego lo sería Inglaterra y, por supuesto, EE.UU.

Pero de un tiempo a esta parte, en las pasarelas nacionales resuenan nombres como Benito Fernández, Roberto Piazza, Lucía Chaín, Evangelina Bomparola, Gabriel Lage. Sin embargo, recién ahora los diseñadores argentinos se dieron cuenta de la necesidad de encontrar una identidad que los identifique, y es por eso que se han puesto a interactuar con artesanos y materiales distintivos. “Necesitamos encontrar el Malbec del mundo de la moda”, señalaba en una entrevista con Télam el presidente de la Cámara Argentina de la Moda, Francisco Ayala y ampliaba el concepto: “No podemos ir a venderles a los europeos los diseños que les copiamos a ellos porque eso no tiene ningún valor. Tenemos que apostar a lo que nos diferencia, a lo que nos hace únicos”.

Pero así como hay que pensar en el mercado extranjero, también hay que tener bien presente al mercado interno. Y, desde el punto de vista de quienes consumimos moda, también debemos tener en cuenta a los diseñadores y diseñadoras que trabajan y crean sus piezas únicas desde sus respectivas provincias.

Hace un tiempo atrás, en 2019, Entre Ríos resonó a nivel nacional cuando el modisto de Paraná, Gerardo Casas, se consagró en el programa de televisión Corte y Confección después de cinco meses de competencia. Fue elogiado por Elsa Serrano, por la madre de Jorge Ibáñez y Pampita Ardohain, quien se interesó en su colección.

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Vestido de novia hecho con pétalos, un diseño de Romina Roda que estará presente en Argentina Fashion and Travel

Vestido de novia hecho con pétalos, un diseño de Romina Roda que estará presente en Argentina Fashion and Travel

Pero, más allá de lo que sucede ante las cámaras, también hay mucho trabajo silencioso que merece ser reconocido. Es el caso de Romina Roda, una joven diseñadora radicada en Paraná, la única entrerriana que estará en la edición 2021 de Argentina Fashion and Travel, un evento de moda que se realizará este 4 de diciembre, en el marco de la Feria Internacional de Turismo (FIT), a desarrollarse en la Sociedad Rural de Buenos Aires, donde participarán 52 países.

“Es para la revista Fiancée, que se dedica a vestidos de novias a nivel nacional y es un evento de turismo internacional también, porque habrá representantes de varios países. Para mi es un sueño representar la marca y la provincia”, valoró.

“Desde Manos Entrerrianas me están ayudando a conseguir alojamiento en Buenos Aires y un descuento en el pasaje de colectivo para poder estar presente. También hay un local de zapatos que me presta calzados, otro de accesorios, un estilista y muchos más. Es muy complejo todo lo que hay detrás de esto. Ellos me apoyan para que mi trabajo se luzca”, dijo Roda. Además adelantó que el 14 de diciembre tendrá otro desfile en Concepción del Uruguay.

“Voy a presentar dos vestidos de novia que todavía siguen siendo trabajados, porque soy muy detallista, me gusta mucho trabajar algo que sea novedoso, moderno y, a la vez, hacerlo para una mujer real. Además juego mucho con el volumen y las texturas, al diseñar hago figuras en 3D, por ahí en las redes sociales se pueden ver mis diseños, entre ellos un vestido hecho con pétalos”, contó.

Sus primeros diseños datan de 2008, pero no tenían nada que ver con la alta costura. Estando en segundo año de la carrera de diseño, comenzó a confeccionar carteras y bolsos. Recién en 2011 emprendería la aventura de crear prendas únicas y exclusivas. “De hecho, una de las primeras cosas que diseñé fue el vestido de novia de mi prima, que se estaba por casar en Brasil, y tuve que viajar hasta allá para tomarle las medidas. Lo confeccioné acá y, mágicamente, cuando vino mi a probárselo, el vestido le quedaba pintado”, recordó la Técnica en Diseño de Indumentaria.

“Hace muchos años que vengo trabajando en alta costura y me presento en diversos eventos, el Argentina Fashion and Travel es el más grande hasta el momento, en importancia y en dimensión. Pero en algunos eventos anteriores he conocido a productores que recomiendan mi trabajo y van haciendo contactos con otros. Y las redes sociales también ayudan, así llegué hasta la revista Fianceé” .

Romina Roda nació en Posadas, Misiones, pero de muy pequeña se fue con sus padres a vivir al extranjero. A los 18, tras el fallecimiento de su padre, con su madre se mudaron a Paraná, ya que sus abuelos son oriundos de la capital entrerriana.

“Yo iba a una escuela que ofrecía una educación diferente a la tradicional, era una Escuela Montesori, donde los docentes tienen una mentalidad mucho más libre, donde se incentiva al alumno a crear e inventar. Yo me destacaba por mis cualidades artísticas. Y todos los años me hacían ir a unas prácticas profesionalizantes, por eso pensé siendo adolescente que la medicina era lo mío. Pero después me fui dando cuenta de que no era tan así, sino que tenía muchos prejuicios por parte de mis padres, dos ingenieros muy bochos que no querían una hija artista”.

Sin embargo, llevaba en la sangre su pasión por las telas, los hilos y las puntadas: “Mis abuelos se dedicaban a la alta costura y la sastrería, pero a mí nunca me interesó. Si ellos me vieran hoy no creerían que heredé su talento. Cuando terminé la secundaria empecé a estudiar medicina, pero luego decidí pasarme a diseño de indumentaria en el Instituto Paideia. Después continué haciendo cursos, especializándome. Me di mil veces contra la pared, probando, experimentando. Creo que el instituto te da la base, pero después está en uno el progresar. Es todo un viaje”, manifestó Roda, cuyos diseños pueden verse en el Instagram @rominarodaaltacostura o en la página de Facebook Romina Roda Diseño.

Dani Rudel es una joven diseñadora de indumentaria oriunda de Lucas González. Hace varios años se radicó en Paraná, donde sus diseños son cada vez más populares.

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Dani Rudel junto al elenco de

Dani Rudel junto al elenco de "Vagones Transportan Humo", obra para la que hizo diseño y confección de vestuario

“Durante mucho tiempo tuve una marca de ropa para niños y niñas, que se llamaba Me Lo Contó Un Pajarito y después decidí dejar eso de lado. Me dediqué a dar clases en diferentes institutos de la ciudad. Y desde hace un tiempo hago lencería a medida, me gusta y me divierte. Y el diseño de vestuario teatral es algo que se me empezó a dar este año. Es algo que tenía ganas de hacer hace rato pero no me animaba, hasta que lo hice y desde entonces no he parado. Me siguen llegando propuestas de ese tipo. Descubrí algo que realmente me encanta”, cuenta.

De hecho, varias de las obras estrenadas recientemente en la capital entrerriana cuentan con el diseño de vestuario de Rudel: Las Noras, Vagones Transportan Humo y El rastro. Tras la huella de Isidro Velázquez, son algunas de ellas.

Sin embargo, al igual que Romina Roda, de adolescente no quería saber nada con el oficio que había ejercido otras generaciones de su familia: “Soy hija y nieta de costureras y modistas, lo traigo como de arrastre familiar; de hecho, mi vieja es como La Modista del pueblo, y tengo una hermana menor que también estudió diseño textil. Al principio renegaba de eso, no quería saber nada. Y mis amigas en el secundario me decían ‘vos tenés que ser diseñadora de moda’, como se decía en ese momento, no se decía diseñadora textil, ni diseñadora de indumentaria. Y yo nada que ver, quería ser psicóloga o maestra jardinera. Cuando me vine a vivir a Paraná, el primer año estudié fotografía, pero al año siguiente me di cuenta que lo que me interesaba era el diseño textil: me gustan las telas, me gusta el diseño, confeccionar, pensar, combinar. Así que entré a estudiar y me recibí en el Instituto Paideia”.

—Hay una camada importante de diseñadores entrerrianos que salieron del Paideia…

—¡Sí, salieron un montón, y algunos son muy grosos! Tengo colegas que incluso están haciendo caracterización en el Teatro Colón de Buenos Aires, salieron camadas muy interesantes. Es que teníamos profesores muy buenos, como Víctor Grillo, Sonia Peterlin, Mili De Frutos, Lidia Guggiari, de los que nos pudimos nutrir un montón. Y hay una comunidad cada vez más importante de diseñadores, algo que se ve en las ferias que se organizan todos los años. De hecho, ahora está por volver la feria Esta costa diseña.

—Algo que se ve en las ferias es que hoy el diseño es para todos, ya no se piensa en estándares sino en cuerpos reales.

—Totalmente. De hecho, me viene pasando que estoy vistiendo cuerpos no hegemónicos, gente que llega a mi con diferentes inquietudes, ya sea porque son cuerpos gordos o chicas que están en transición y me comentan que no consiguen ropa interior o que no se sienten cómodas con lo que pueden encontrar en el mercado. Acá en Paraná todavía hay una cabeza más chica, y no estamos acostumbrados a que un hombre se quiera poner un boxer de encaje, y esos son pedidos que para mí son un desafío hermoso. Y no sólo ropa interior, sino prendas de vestir; hay muchos que buscan algo más personalizado, con otra terminación y otra carga. Es ropa hecha con amor. Yo sé que ya no queda nada por inventar, pero está bueno ponerle un toque personal a la ropa, salir de lo común.

—Cada vez hay más consumo de ropa de diseño.

—Es que el de boca en boca sirve mucho, es la mejor publicidad si uno hace bien las cosas, la gente te va recomendando; hay otros ven lo que hiciste, les gusta y piden tu número. Las redes sociales también colaboran un montón, pero soy muy colgada y me olvido de subir. Por ahí terminé de hacer algo precioso, lo entrego, y después me doy cuenta de que debería haberle sacado una foto.

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