Secciones
Día de los Enamorados

Día de los Enamorados: desde hace 78 años Arón y Ethel transitan la vida juntos

Se conocieron cuando él tenía 18 años y ella 16. Hoy reivindican el sentimiento que los une hace casi ocho décadas. En el Día de los Enamorados su historia

Sábado 13 de Febrero de 2021

Hoy es el Día de los Enamorados y miles de parejas se disponen a disfrutar de la posibilidad de compartir el sentimiento más noble de la humanidad. Habrá sin dudas intercambios de regalos, besos y abrazos, mensajes y llamadas para celebrar el hecho de coincidir cotidianamente compartiendo el amor, algunos por un tiempo, otros para toda la vida. De esto saben Arón Jaján y Ethel Moguilevsky, quienes se conocieron hace 78 años y se casaron hace 74.

pareja
Día de los Enamorados: desde hace 78 años Arón y Ethel transitan la vida juntos

Día de los Enamorados: desde hace 78 años Arón y Ethel transitan la vida juntos

Cuando alguien les pregunta por el secreto para permanecer juntos por tantos años y mantener intacto el amor, aseguran que las bases para una unión duradera son la tolerancia y, por sobre todas las cosas, el respeto.

Ambos admitieron que a lo largo de casi ocho décadas les tocó sortear momentos difíciles, adversidades, desafíos, pero recalcaron que con amor todo se supera.

Son un ejemplo para su familia y sus seres queridos, quienes destacan la ternura y el afecto que los une. Al respecto Julieta, una de sus nietas, comentó a UNO: “Es una bendición tenerlos”.

Arón y Ethel viven en Gualeguay, ciudad en la que se conocieron. Él es oriundo de esta localidad del sur entrerriano a la que ella llegó hace 80 años, desde la zona rural cercana a Basavilbaso, con la idea de estudiar. “Vine a lo de un hermano que tenía una tienda. Él era mucho mayor que yo y no quería que me quedara a vivir en el campo, y me trajo a Gualeguay para que cursara en la escuela Normal, pero no pude ingresar porque ya habían empezado las clases y fui a una escuela técnica de mujeres”, contó a UNO Ethel.

Enseguida recordó con ternura cómo conoció a su esposo, con el que tiempo después se volvieron inseparables: “Mirada va, mirada viene, estuvimos con este muchacho dos años y pico en un tire y afloje”, afirmó.

“Los años siguieron pasando. Yo volvía a Basavilbaso, iba a los bailes, y él viajaba y me esperaba”, rememoró la mujer, quien contó que, sin embargo, el inicio de la relación no fue fácil: “Mi hermano no quería saber nada, porque para él era un compromiso, decía que me había traído para estudiar, no para noviar. Y mis otros hermanos también se opusieron, porque Arón era un muchachito joven, tenía 18 años y yo tenía 16”.

El sentimiento se afianzó más cuando a Arón le tocó irse a otra localidad a cumplir con el servicio militar y pasó un tiempo sin que ella tuviera noticias suyas. Pero tras extrañarlo, el destino quiso que se volvieran a encontrar.

Era una época muy diferente a la de ahora, sin teléfonos celulares ni tecnología disponible para comunicarse al instante y concretar el hecho de poder reunirse, así que él solía viajar desde Gualeguay, pero no siempre podía verla, y en esto tuvieron que ponerse de acuerdo para que el vínculo avanzara: “A veces teníamos encuentros y a veces no. Yo era muy de hacer teatro y baile, y a él no le gustaba todo eso. Tuve que elegir y mi amor por él pudo más, así que renuncié al arte y a todo eso. Fue ahí que el noviazgo empezó a ir en serio”.

Él se dispuso a conocer a sus futuros suegros y más tarde dieron el gran paso de convertirse en marido y mujer. “Cuando nos casamos yo iba a cumplir 20 años y él tenía 22. Mi papá tuvo que firmar porque yo todavía era menor”, comentó ella con simpatía.

La boda fue el 25 de enero de 1947, en Basavilbaso. Ethel recordó que iba toda vestida de blanco, con un trajecito y una capelina a tono. En ese entonces el Registro Civil del pueblo abría los sábados y al mediodía se unieron ante la ley, tras lo cual hicieron un almuerzo para celebrarlo. En tanto, a la noche fue el casamiento religioso, donde se unieron bajo el jupá, acompañados por sus familiares y amigos.

Un amor verdadero

En Gualeguay la pareja constituyó su hogar. Al casarse, él trabajaba en una casa de artículos para el hogar y viajaba, y ella era ama de casa.

Pronto nació su primer hijo, pero fue entonces que ambos debieron atravesar el momento más difícil y doloroso de sus vidas: “El bebé falleció a los tres días de nacer. Se llamaba Julio Enrique y esto nos marcó a los dos. Siempre estamos con el recuerdo de aquel hijo”, confió Ethel, y a su vez expresó: “Así como esto nos podría haber separado, sin embargo nos unió para siempre”.

Con fortaleza siguieron adelante. “La vida fue pasando, tuvimos los otros hijos, dos varones y una mujer. Yo hubiera querido tener más, pero mi esposo viajaba mucho y en aquel tiempo yo estaba muy sola. Así que me dediqué vender zapatillas y otras cosas, porque en aquel momento era necesario traer un centavo a la casa”, indicó la mujer.

Sus hijos crecieron y hoy el más grande tiene 71 años, la hija que le sigue tiene 68 y el más chico 60. Ethel y Arón tienen además nueve nietos y 10 bisnietos. Rodeados del amor de todos ellos, aunque hoy de manera más limitada por la pandemia, aseguran que son felices y celebran sus 78 años juntos, en esta fecha especial. “Verdaderamente estamos los dos muy bien. Gracias a Dios tengo muy buena salud, y él si bien tiene sus inconvenientes y problemas físicos, también está bien”, refirió Ethel.

En su caso, disfruta mucho de su hogar y durante este tiempo que requiere de mayores cuidados frente al Covid, se adaptó muy bien. “Ahora con la pandemia estamos más tiempo adentro de la casa y él lo sufrió un poco, porque es más andariego”, señaló.

Asimismo, subrayó: “Mi marido ya está retirado del trabajo. Yo me dedico al hogar, y como soy del campo me gusta el jardín, arreglar y cuidar mis plantas. También escribo, leo, y me gusta mucho la costura: coso a máquina, hago labores como agarraderas y otras cosas, que me gustan con distintos colores y les voy incorporando de todo”.

Festejos

El 25 de enero de 2022 cumplirán 75 años de casados, es decir, las Bodas de Brillantes. Y no pierden las esperanzas de poder hacer un gran festejo.

Ethel contó que hicieron fiesta junto a sus familiares y sus allegados al celebrar el 25° aniversario de matrimonio, cuando se conmemoran las Bodas de Plata. Y también hicieron lo propio para las Bodas de Oro, transitando con el más sublime amor medio siglo juntos.

“No festejamos los 70 años de casados porque preferimos esperar para celebrar nuestro aniversario número 75, pero vamos a ver qué nos deparan la vida, el destino y la suerte. Ojalá esta pandemia pase y podamos compartir con todos nuestros seres queridos ese momento tan especial”, anheló por último, reivindicando el amor.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario