Igualdad salarial y de acceso al trabajo, una vejez digna y una vida sin violencias. En el Día Internacional de la Mujer, otro año para defender lo conquistado
Sábado 08 de Marzo de 2025
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En ese marco, hoy se realizan movilizaciones y actividades en todo el mundo.
En Entre Ríos, hay quienes consideran todo marzo como un tiempo de reflexión, pero también para promover información sobre derechos sociales, laborales, de salud y reproductivos. Es un día para mirar atrás y ver lo conquistado, pero también para ver el presente que muchas califican como un retroceso en materia de derechos humanos, lo que implica defender lo logrado. Cada jornada, trabajar y pensar en el futuro.
En este marco, UNO conversó con distintas mujeres sobre una de las violencias invisibles y cotidiana: la laboral, que trae consigo consecuencias psicológicas y económicas.
Una empleada de casas particulares, la única directora mujer de la radio más importante de la provincia y una de las decanas de la UNER hablaron sobre brecha salarial, dificultad para obtener cargos jerárquicos, violencias y los derechos por defender.
En un contexto nacional de ajuste sobre las trabajadoras, Marcela Muñoz secretaria Gremial del sindicato de Empleadas de Casas de Familia de Entre Ríos narró que son uno de los rubros donde trabajan más mujeres (junto a la docencia) y que es donde abunda el empleo informal, sea porque el empleador no las registra o porque ellas se dan de baja al considerar, por ejemplo, los costos del monotributo y la obra social (actualmente, 16.000 pesos): “El trabajo no registrado nos lleva a tener una situación de vulnerabilidad durante toda nuestra vida. Pedimos registración ya: sabemos que de la otra parte dicen que es caro registrar trabajadores. Por eso convocamos a caminar juntas porque todas tenemos la dificultad de llegar a fin de mes. Queremos una vida libre de violencia, que valga la pena vivir, con una calidad de vida mejor”,
Muñoz agregó: “Necesitamos un salario que nos permita cubrir los derechos básicos, no estamos hablando de lujos, hablamos de alimentos, calzado, ropa, vivienda, jubilación. No queremos una vejez de hambre, queremos ser reconocidas como trabajadoras”.
La necesidad se da ante un incremento salarial interanual (enero 2024 a enero 2025) de un 1,2%. En términos concretos: a depender de la categoría en la que la mujer trabaje, el valor de su labor sale entre 34 y 43 pesos más. Los sueldos van desde 351.233 pesos (2.863 por hora) a 479.878 pesos (3.454 la hora trabajada); frente a una canasta básica alimentaria de 1.087.241,35 pesos para una familia de cinco integrantes.
Con tristeza, también explicó que la situación de la jubilación y la moratoria previsional en debate es preocupante, porque al no estar registradas, tampoco tienen una vejez digna, “y esto es hasta que el cuerpo nos aguante”.
Según un informe publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec): “Pese a que la proporción de varones de Programación Económica, dependiente de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y mujeres que percibe ingresos de una jubilación o pensión es similar, el haber medio previsional de las mujeres es un 26,8% inferior que el de los varones”.
Ante ello, Marcela enfatizó: “Son tiempos difíciles pero el camino es la lucha colectiva. La única manera de generar un cambio es movernos. Nuestro trabajo es digno y sostiene el trabajo de muchos otros, hay que visibilizarlo”.
Derechos conquistados
El mismo informe de Indec define: “La autonomía económica se entiende como la capacidad de generar ingresos, hacer uso de recursos, disponer libremente del tiempo y alcanzar el pleno desarrollo. A pesar de contar con mayores niveles educativos que los varones, la tasa de participación en el mercado de trabajo de las mujeres es menor y las tasas de subocupación, mayores. Además, ellas se insertan en ramas de actividad que presentan en promedio remuneraciones más bajas. Al analizar por nivel de ingreso, las mujeres de los quintiles más bajos presentan peores indicadores laborales que aquellas de mayores ingresos”.
Pueden decir lo contrario, pero en los hechos lo cierto es que a las entrerrianas nos cuesta más que a los varones tener una remuneración digna, más aún acceder a puestos jerárquicos. Esto se debe a que las tareas de cuidado recaen en su mayoría en las mujeres, debiendo relegar el campo profesional. También sucede que la falta de representación en lugares de poder no permite pensarnos en esos lugares.
Silvina Ríos, periodista y exdirectora de Radio LT14 General Urquiza, dijo a UNO: “La situación de la mujeres periodistas es muy mala, es alarmante diría. Cada vez menos trabajo remunerado como corresponde, cada vez más precarización y sin ningún tipo de protección, de defensa, de cuidado. Como periodista del Departamento Informativo de LT14 ha impactado profundamente el ajuste económico en nuestros salarios. Los aumentos recibidos han sido por debajo de la inflación del último año y no han tenido recomposición. Nos cortaron todas las horas extras y no hay vistas de recuperación”.
Sobre su rol de primera diretora de la radio, expresó: “La experiencia de dirección fue hermosa, más allá del contexto de pandemia, de tener que volver a poner en marcha todo lo que el gobierno de Mauricio Macri nos había quitado. Pero hubo acompañamiento con Rosario Lufrano a la cabeza y también desde los gobiernos provincial y local. Obviamente también todos los y las trabajadoras de la emisora. Claro que una cuando pasa el tiempo ve otras cosas que en el momento no se ven y piensa cosas que se pudieron haber mejorado. Pero tengo y tendré toda la vida el orgullo de haber sido la primera Directora Mujer de la Radio más importante de la provincia. Creo también que era el momento, veníamos con el impulso del Ni una menos y todo lo que ello significó para el país y nosotras. Yo dejé la Dirección hace un año exactamente, era un cargo político y correspondía cuando cambió la conducción del país. Volví a mi anterior lugar que es el de periodista del Informativo”.
“Creo que los avances que habíamos logrado con derechos, con leyes, el gobierno de Milei las bajó de un plumazo y sino las bajó no se respetan igual. Luchamos por la igualdad de remuneración, por romper el techo de cristal y tener las mismas posibilidades en las empresas, por lograr que las políticas de cuidados sean remuneradas, que también ahí haya igualdad y nos creímos que eso ya estaba logrado, no. Pero las mujeres y las diversidades somos fuertes y seguiremos luchando por nuestros derechos”, expresó esperanzada y sumó: “Las violencias en el periodismo, como en cualquier trabajo están, sólo que hoy sabemos de la sororidad y que hay cosas que algunos y alguna naturalizan y otras vemos desde afuera y señalamos “eso que estás haciendo es violencia” (laboral, de género, de poder). Por ejemplo hace poco en Canal 9 pasó con Paola y Sonia que fue el gobernador Frigerio y las dejaron pintadas y le hicieron la notas dos periodistas hombres. No debemos dejar pasar esas cosas que parecen pequeñas pero no lo son”.
Difícil acceso a cargos jerárquicos
Por su parte, Aixa Boeykens, docente y decana de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), agregó: “En los medios hay más mujeres, pero sólo el 33%, según un estudio que realizamos, logra acceder a cargos jerárquicos”.
Además, explicó a este medio: “Nos hemos ido formando en distintos lugares. Por ejemplo, si una ve lo referente a las ingenierías, vemos más relegado el espacio de las mujeres. Pero a su vez, eso ha llevado a generar más políticas para ser más las que podamos acceder a esos espacios. Si bien se ha avanzado, en las tareas de cuidado y en las ciencias sociales la mayoría son mujeres. En el espacio de la universidad se ha ido creciendo en pensar en la igualdad entre géneros, en lo que implica el patriarcado. Es un trabajo que no concluye, porque por ejemplo en UNER nunca ha habido una rectora, pero sí vicerrectoras. Hay muchas condiciones que se invisibilizan y que debemos preguntarnos: quiénes llegan, cómo llegan y cuándo”.
La docente detalló que hay una brecha de género latente que se debe eliminar en relación a la formación, ya que las tareas de cuidado son feminizadas.
Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de seguir defendiendo los derechos a la educación pública, y en leyes que son cruciales “y están desfinanciadas, como la Ley Micaela, que foma al personal estatal en relación a la violencia de género”.
Por último, invitó a construir lejos del odio y la violencia digital reinante que atraviesan el debate público en trabajos, en los medios y en las calles; para poder vivir sin miedo y con dignidad.