Concordia
Martes 05 de Diciembre de 2017

Denuncias cruzadas por Luna, la perra que fue rescatada casi muerta de un basural de Concordia

Orlando Núñez encontró el animal sufriendo y pese a sus humildes ingresos se hizo cargo de la atención. Su dueña dice que estaba perdida y que el muchacho le exigía el pago de los gastos veterinarios para devolverla.

La historia de Orlando Núñez, un jornalero concordiense que encontró una perrita agonizando en un basural y la salvó, utilizando sus pocos ingresos para llevarla al veterinario, causó gran conmoción este martes.


Su gesto fue aplaudido por muchas personas por su solidaridad pero Gisell Salinas, la dueña de la pitbull, en diálogo con UNO brindó su relato de lo sucedido y aseguró que debieron presentarse con la Policía en la vivienda para que el trabajador para que devuelva la perrita. "No quería darme a Luna si no le daba 600 pesos que gastó para que le brinden asistencia médica. Hace pocos meses sufrí el incendio de mi vivienda y estoy tratando de salir adelante, pero es difícil", dijo a la mujer a UNO.


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Gisell, oriunda de barrio San Pantaleón, vio por última vez a Luna hace cuatro semanas. Según contó, el animal se le escapó cuando estaba en la vereda. "La busqué por todos lados, pero no pude encontrarla. Alguien la robó", aventuró.


"Luna apareció en un basural cerca de la casa del muchacho, pero es increíble su estado. Ella cuando se me escapó estaba muy bien de salud. Cuando nos enteramos que él la tenía, fuimos en medio de la lluvia junto a una proteccionista a buscarla. Él, que en todos los medios aparece como un héroe, no me quería dar mi perrita sino le entregaba los 600 pesos del costo de la veterinaria", sostuvo.


La mujer, mamá de dos niños, contó a UNO el peregrinar por la comisaría Cuarta, por la Octava y hasta por la guardia de "Tribunales" de Concordia. Finalmente, y con un patrullero de la Policía, pudieron recuperar a Luna, sin entregar el dinero solicitado por el jornalero que, además, había manifestado su voluntad de adoptarla.


Hoy, poco a poco, Luna se recupera ajena a la disputa por su tenencia y por el gasto de su atención médica, que hubiese sido justo que se devolviese al hombre que la hizo atender. El animal ya levanta la cabeza y empieza a respirar normalmente.

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