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De pestes, políticas y río para frenar la ferocidad de una epidemia

El abogado, historiador y columnista de UNO Carlos Saboldelli repasó los tiempos de enfermedades y cambios que trajeron aparejados.

Sábado 21 de Marzo de 2020

Parece que el momento virulento que vive el mundo hoy es nuevo, que las medidas que se adoptan para detener el crecimiento de la pandemia de coronavirus no tiene precedentes. Pero la historia está bien documentada sobre epidemias, enfermedades, descubrimientos, vacunas y “dictadura sanitaria”.

Lo que hoy produce el ir y venir constante de los ciudadanos por el mundo, la integración mundial en los ámbitos económico, político, tecnológico, social y cultural, que permite cada vez más interconección, tiene un origen en la inmigración, las guerras y la densidad de las poblaciones y su ubicación demográfica.

“Corremos hoy en día de poder hablar de grandes epidemias y pandemias de la historia con el diario del día después y con análisis crítico y sensibilidad”, expresó el abogado e historiador paranaense Carlos Saboldelli, que ejemplificó con el cólera, la peste negra, la fiebre amarilla y la viruela en Paraná.

“Son muchas las epidemias que azotaron a la humanidad en distintos períodos de la historia y dejaron centenares de miles de muertos en las grandes civilizaciones conocidas. La gran epidemia que fue historiada en los efectos provocados tiene que ver con el cólera en el imperio Vizantino, que prácticamente arrasó con un tercio de la población. Después nos podemos trasladar unos 700 años cuando empieza hacer estragos la peste bubónica. Y ni hablar de la peste negra, que en 1.666 dejó a la ciudad de Londres reducida a algunos clérigos, poquísimos políticos y muchos menos habitantes”.

La pandemia, para el historiador, tiene una razón geográfica global.

“La gran pandemia que tuvo efecto directo sobre la población americana fue la conquista. La conquista arrasó con la población originaria, ademásde los efectos letales de la guerra por los efectos de la viruela y sífilis, que eran enfermedades importadas, que provocaron el deceso masivo. Hoy en día las acciones de prevención llegan mucho antes para generar anticuerpos clínicos y sociales”.

Política sanitaria

Las enfermedades contagiosas en Argentina pusieron bajo la lupa la necesidad de generar mejoras en la infraestructura urbana y reducir la mortalidad, introduciendo a los médicos con mayor legitimidad para regular la vida y las costumbres de la población urbana. El cólera en 1868 y 1886 y la fiebre amarilla en 1871, con miles de muertos en el Litoral, constituyeron un verdadero hito. Según se documenta en distintas investigaciones, “abrieron la puerta a un sector de profesionales que requería para consolidarse de una mayor implicación en el Estado-nación, sentaron las bases discursivas sobre la peligrosidad del contagio infeccioso y sobre todo, hicieron sentir la indispensable regulación pública, haciendo de las enfermedades un problema social”. En esa época plena de modificaciones se produjo también un debate sobre las políticas sanitarias estatales, relacionado con la disposición de los saberes en la formación del Estado. Este proceso se inició a partir de una situación crítica: el aumento de la mortalidad epidémica.

“La fiebre amarilla no sé si se considera pandemia, pero sí epidemia entre 1870 1871 provocada por el mosquito en las zonas subtropicales que no tenía mucho que ver con nuestro territorio, pero sí con nuestra realidad política. Sobre esa fecha se produce la guerra de la Triple Alianza, dicha guerra que contó en el Ejército Argentino aporte de tropas de Entre Ríos mandadas por el general Urquiza. Este desplazamiento provocó que la mayoría de las tropas se infectaran en el Paraguay de fiebre amarilla y que al volver fueran propagando la enfermedad en sus lugares de orígenes como en Buenos Aires y la zona de Corrientes. Esto produjo el mayor registro por una epidemia, es la gran peste de 1871. El estrago que causó en Buenos Aires hizo surgir apellidos familiares como por ejemplo el de Francisco Javier Muñiz, médico que se quedó en el foco infeccioso de la zona y terminó muriendo por la epidemia, hoy un hospital de infecciones lleva su nombre. Eran épocas donde no había infectólogos, no se sabía lo que pasaba, al punto de que los primeros decesos fueron diagnosticados como gastroenteritis”, señaló Saboldelli en La Radio de UNO.

El brote de viruela

“En 1949 hubo un brote de viruela en la ciudad de Paraná. En ese momento era mortal porque si bien se había descubierto la vacuna, aún no se había vacunado a todo el territorio del país. Es así que se detectan casos en barrio Corrales y en Bajada Grande y luego comienzan a estirarse los registros y se torna en una cifra importante. En mayo de 1949 se toman las medidas sanitarias en la provincia de Entre Ríos, que era gobernada por Héctor Domingo Maya, que puso en funcionamento las tropas de seguridad, convocó a los maestros y dio comienzo a una campaña muy innovadora de vacunación que por suerte dio los resultados esperados, con el correr del tiempo”, explicó Saboldelli, que destacó también que Paraná tuvo en el río un aliado impensado.

“Esa vez el río y el aislamiento operaron de barrera. La peste de la viruela no se propagó, los temores se fueron desvaneciendo y las vacunaciones dieron su resultado. Contamos con un río que ofició de barrera y por eso no se expandió el virus, por ejemplo a Santa Fe”.

La viruela fue una enfermedad infecciosa grave, contagiosa por contacto, causada por el variola virus que, en algunos casos, podía ser letal. Se considera erradicada desde 1980.

Época de manuales

En la entrevista radial que mantuvo con la 97.1, Saboldelli también recordó la importancia que tenía la higiene en los libros escolares.

“En la escuela, en los manuales de estudio, se ilustraba con la imagen del daño que provocaba la fiebre amarilla. Algunos memoriosos deben recordar que los planes de estudio de las antiguas escuelas primarias tenían una materia obligatoria que era Profiláxis e Higiene destinada a los niños para explicarles los elementos básicos para limpieza física y de su hábitat para evitar factores de riegos, con el tiempo esto desapareció por el efecto de la vacunacion y salud pública”.

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