Damián Arévalo alertó por la caída de los ingresos y el impacto en la gestión

El intendente Damián Arévalo describió el escenario que atraviesan los municipios signado por la caída de la recaudación y la merma en recursos coparticipables.

09:22 hs - Domingo 10 de Mayo de 2026

El intendente de San José de Feliciano, Damián Arévalo, describió el complejo escenario que atraviesan los municipios entrerrianos, signado por la caída de la recaudación y la merma en los recursos coparticipables. En ese contexto, aseguró que la gestión local se sostiene a partir de la prudencia, el ajuste del gasto y una redefinición constante de prioridades.

Según explicó en diálogo con UNO, la situación no distingue signos políticos y afecta de manera transversal a todas las administraciones. “Todos los municipios estamos con menor recaudación de tasas y con menos coparticipación. Esto nos obliga a ser muy cuidadosos con el manejo de los recursos”, señaló.

Menos recursos, más presión

Arévalo remarcó que el principal impacto del ajuste se observa en la obra pública. En ciudades pequeñas y medianas, indicó, los proyectos debieron reducirse o reformularse. “Lo que antes era pavimento, hoy pasa a ser adoquinado; lo que eran diez cuadras, ahora son cinco. Se prioriza lo urgente”, sintetizó.

El intendente sostuvo que, ante la retracción del financiamiento nacional y las limitaciones provinciales, los municipios quedaron como el primer nivel de respuesta frente a las demandas sociales. “Hoy el municipio ataja penales de todos lados. Es el primer lugar donde golpea la gente cuando tiene un problema”, graficó.

En esa línea, detalló que además de garantizar servicios básicos, las comunas deben afrontar gastos crecientes como salarios, paritarias y el pago del medio aguinaldo, lo que obliga a administrar con extrema cautela.

Ajuste y administración diaria

Arévalo señaló que el desafío central pasa por sostener el funcionamiento cotidiano sin resignar la calidad de los servicios esenciales. En ese marco, destacó que muchas decisiones se toman con una lógica de corto plazo, priorizando la urgencia sobre la planificación estructural.

También advirtió que la caída de ingresos obliga a revisar contratos, optimizar recursos humanos y postergar inversiones. “Hay que ser muy finos en cada decisión. Hoy no hay margen para el error”, afirmó.

Pese al panorama adverso, mencionó señales incipientes de mejora. “Mayo podría ser un poco mejor, con una caída menos abrupta que en los primeros meses, lo que nos daría algo de alivio”, indicó.

Programas nacionales interrumpidos

Otro punto que destacó fue la interrupción de programas nacionales que anteriormente fortalecían áreas municipales. Aclaró que las llamadas transferencias directas no implicaban solo fondos en efectivo, sino también iniciativas vinculadas al desarrollo social, infraestructura y políticas públicas específicas.

“Todo eso hoy está cortado, y también se resiente el acompañamiento que antes existía”, afirmó. En ese sentido, explicó que muchos municipios debieron absorber funciones que antes eran sostenidas por la Nación.

La ausencia de esos programas, agregó, genera un efecto acumulativo en las finanzas locales y aumenta la presión sobre los presupuestos municipales, ya de por sí ajustados.

Relación con la provincia

En cuanto al vínculo con el gobierno provincial, Arévalo aseguró que la relación con la gestión de Rogelio Frigerio es “excelente”, más allá de las diferencias partidarias. Señaló que existe diálogo fluido con funcionarios y predisposición para atender demandas.

No obstante, reconoció que las respuestas están condicionadas por el contexto económico general. “Hay buena voluntad, pero también hay limitaciones. Nadie escapa a la situación actual”, planteó.

En ese marco, valoró la articulación institucional como una herramienta clave para sostener la gobernabilidad en tiempos de restricciones.

Reorganización del peronismo

En el plano político, el intendente analizó la situación interna del peronismo entrerriano y consideró que el espacio atraviesa un proceso de reorganización tras la derrota electoral.

Sostuvo que faltó articulación y aprendizaje en el rol opositor, aunque remarcó la necesidad de construir consensos hacia adelante. “No le tengo miedo a las internas, pero deben ser ordenadas y producto de acuerdos colectivos”, planteó.

Advirtió además que el escenario económico obliga a la dirigencia a actuar con responsabilidad. “La gente tiene dificultades para pagar la luz, el alquiler o los medicamentos. No podemos perder de vista eso en medio de las discusiones políticas”, subrayó.

Mirada hacia 2027

Finalmente, Arévalo descartó proyectar una continuidad en cargos electivos más allá de 2027. Tras dos períodos como presidente municipal, no puede ser reelecto como intendente.

Afirmó que su intención es retomar el ejercicio de la abogacía, para lo cual ya se encuentra en etapa de formación. “No tengo una pretensión personal de seguir en la política desde un cargo”, aclaró.

De todos modos, dejó en claro que continuará vinculado a la actividad política. “Voy a seguir militando y acompañando a quienes estén en condiciones de asumir responsabilidades”, concluyó.

En ese contexto, el intendente insistió en que el escenario obliga a los gobiernos locales a sostener una gestión “austera pero presente”, con capacidad de respuesta frente a una demanda social creciente. Remarcó que, más allá de las restricciones, el objetivo es evitar que el ajuste impacte de lleno en los sectores más vulnerables, reforzando la contención y priorizando el funcionamiento de los servicios esenciales.