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Cura dijo que un seminarista le contó que Ilarraz lo tocaba

El sacerdote que declaró ayer como testigo reconoció que en 1993 un alumno del seminario le confesó que era abusado por el cura Justo José Ilarraz. Afirmó que le sugirió decirle a Puiggari.

Jueves 01 de Noviembre de 2012

El actual arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, conoció en 1993 que había seminaristas que estaban siendo abusados sexualmente por un sacerdote del Seminario Menor de Paraná. Ese cura, según la denuncia de cinco personas, era Justo José Ilarraz, quien hoy vive en San Miguel de Tucumán. Esta nueva declaración deja en claro que luego de dos años, en 1995, recién se inició la investigación diocesana. Puiggari y el cardenal Estanislao Karlic mantuvieron bien oculto los casos de abuso sexual a seminaristas.
 

La información la aportó un sacerdote que ayer declaró durante tres horas ante el juez de Instrucción Alejandro Grippo. El religioso, que tiene una estrecha relación con Puiggari, contó que un seminarista le confesó que estaba siendo víctima de abusos. El testigo afirmó que le sugirió al joven contarle todo a Juan Alberto Puiggari. Hasta allí habría llegado la intervención del hoy sacerdote, por aquel entonces bedel en el Seminario.
 

Esta cadena de confesiones habría sucedido a fines de 1992, principio de 1993. Tras enterarse Puiggari de los abusos, le pidió al joven que le transmitiera todo a Karlic.
 

El 21 de octubre UNO publicó una entrevista a una de las víctimas, que habló con el sacerdote que declaró ayer. “Una vez que le conté todo (por Puiggari) me mandó a hablar con Karlic. Entonces hablamos en la Residencia. Y Karlic me hizo sentar en una mesa de madera. Y me dijo: bueno gracias por todo lo que has colaborado. Deja todo en manos de Dios. Reza nomás. Vos ya cumpliste”, relató la víctima a UNO.
 

Según fuentes judiciales consultadas por UNO, el testigo de ayer afirmó lo relatado por una de las víctimas ante la Justicia.

Encubrimiento
El abogado querellante Milton Urrutia afirmó a Canal 9 que el testigo dejó mal parado a Juan Alberto Puiggari, quien era prefecto de 3º,4º y 5º en la época que se enteró de los abusos sexuales.
 

El testigo, según el querellante, tuvo algunas imprecisiones menores en relación a cargos que ocupó el actual arzobispo, pero fue contundente con respecto a los hechos. “Quedó claro que Puiggari lo sabía desde 1993 y la investigación comenzó en 1995 conforme a los hechos narrados por la primera víctima”, aseveró el letrado al retirarse de Tribunales.
 

Exactamente en agosto de 1995 comenzó la investigación diocesana en Paraná. En la iglesia San Cayetano citaron a declarar a una de las víctimas. El padre Alfonso Frank fue el escribiente y Silvio Fariña Vacarezza, el actual sacerdote de la catedral metropolitana, el oficial de Justicia. Así comenzó un expediente que tendría que haber llegado a la Justicia Civil, pero se demoró 20 años.

Pericias y testimonios
Los denunciantes continúan siendo sometidos a exámenes psicológicos y psiquiátricos.
 

En los próximos días habrá más testigos, que fueron solicitados por los abogados querellantes. Además, aún resta conocer cuándo serán las pericias a Ilarraz que solicitaron los abogados Marcos Rodríguez Allende y Walter Rolandelli. Si bien el juez habilitó que se le practicaran exámenes al sacerdote, todavía no fijó fecha.

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