Salud
Miércoles 16 de Mayo de 2018

Cuando los remedios se vencen en casa no hay legislación que regule dónde tirarlos

Jóvenes ingresaron al San Martín tras consumir medicamentos que encontraron en la basura. Su estados presentaban diversas gravedades

Todo indica que los cuatro jóvenes que ingresaron al San Martín el lunes por la noche habían consumido medicamentos que encontraron tras revolver algún contenedor de basura. La situación de cada uno es diferente, algunos revisten más gravedad que otros, y al cierre de la edición seguían internados y en observación, uno de ellos intubado y con asistencia respiratoria. El hecho dejó entrever, además de los problemas sociales, la falta de contención y la pobreza, la ausencia de un protocolo o legislación para la disposición final de los medicamentos en el hogar. UNO recorrió el hospital San Martín para conocer qué se debe hacer, dónde y cómo desechar los remedios que se vencen en casa.
"En casa, cuando se quieren tirar medicamentos se pueden sacar del blister y destruirlos, triturarlos y tirarlos de esa manera a la basura. No hay que tirarlos enteros. Así, cuando se humedecen ya no sirven más. Cuando son ampollas o jarabes se pueden tirar en la pileta y dejar que el agua corra, las pastillas se pueden tirar también en el inodoro. No hay una disposición final para los medicamentos hogareños", recomendó y aclaró Luis Ríos, quien está al frente del servicio de Guardia del hospital San Martín.
Después explicó que cuando se vencen los remedios en el hospital o en un centro de salud, se destruyen. "Esto es así, pero es algo que en un hospital no debería pasar porque eso significa que estuvieron mal comprados", agregó el médico.
Los jóvenes que ingresaron al hospital San Martín fueron cuatro, y Ríos aclaró: "Están estables, pero el más chico de los varones está intubado y va a demorar entre 24 o 48 horas para recuperarse, puede que esté bien, lo vamos valorando. En el hospital los monitorean cada cuatro o seis horas. Además, están en Cuidados Críticos, en la Guardia". Según Ríos se trata de tres hermanos, dos de 17 años y uno de 15 –este último es el más comprometido– y una chica que estaba con ellos y del grupo es la que mejor estado de salud presentaba. "El de 15 es el más comprometido, pero no es que los demás están bien, los otros solo no están intubados porque no lo necesitan. La chica es la que más despierta estaba", dijo.
Al parecer los medicamentos que encontraron en la basura y consumieron solo se venden bajo receta y pueden provocar hasta la muerte. "Sabemos que los medicamentos no salieron de una institución de asistencia, pueden haber sido tirados desde una casa o de algún visitador médico porque se les vencieron, pero esto último es muy difícil porque ellos los destruyen también", dijo Rios.
Por la información que tenía el médico y por lo que habían podido recabar a lo largo del día, los chicos estaban llenos de basura y de ahí que es muy probable que hayan encontrado los remedios al revolver un contenedor, son hipótesis que se fueron corroborando después. Además, por las condiciones de salud de los jóvenes y por lo que se pudo conocer no consumieron un solo tipo de drogas, sino varios. "Probablemente eran barbitúricos (sedantes), barbital (sedativo, somníferos), hipnóticos (para dormir o inducir al sueño), pentotal (anestésico) que pudo haber sido de algún anciano que falleció y entonces los descartaron en la basura o de algún paciente psiquiátrico. Tampoco conocemos bien dónde estaba el contenedor, ni de dónde son los chicos, solo que son de Paraná. Pero bueno, había tranquilizantes y otras cosas que hicieron su efecto", dijo Ríos, y el especialista agregó que sí es común el ingreso de jóvenes porque consumen medicamentos en cantidad o drogas, lo que es diferente es que hayan ingresado cuatro juntos y que tres de ellos sean hermanos. "Es un hecho raro. Por consumir drogas o por intento de autoeliminación sí son ingresos más comunes. Yo creo que en este caso son jóvenes en estado de vulnerabilidad que consumen drogas o que se encontraron con estos medicamentos y los consumieron para ver qué pasaba", remató.
La disposición final de los remedios que se vencen en el hogar es un problema. Días atrás, en Concordia se conoció que desconocidos arrojaron varios lotes vencidos y por la cantidad fue fácil descartar que los haya tirado un vecino cualquiera. Fue en un descampado y se trató de un cúmulo de cajas y frascos con drogas para pacientes hemofílicos, para la gastritis, para diabéticos e hipertensos. El hecho generó debate en torno a la ley de disposición final de residuos peligrosos. Pero al menos desde el San Martín explicaron que en el hospital, cuando se vencen, se sacan de los blister y se los incinera previa autorización; los deshechos patológicos tienen otro protocolo. El inconveniente está cuando los remedios se vencen en casa, porque no hay nada regulado: solo existe la recomendación del médico y la responsabilidad de quien los tira.

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