Créditos IAPV: el sector inmobiliario ve una oportunidad para reactivar la compraventa de viviendas

La línea de créditos para agentes públicos amplía el acceso al financiamiento y puede generar un efecto multiplicador en el mercado inmobiliario entrerriano.

17:00 hs - Lunes 07 de Septiembre de 2026

La puesta en marcha de los créditos hipotecarios para Agentes Públicos generó expectativas en el sector inmobiliario entrerriano, que considera que la iniciativa puede abrir nuevas posibilidades para trabajadores que hasta ahora encontraban dificultades para acceder a una vivienda propia.

La línea de crédito contempla un monto de hasta 50.000 UVA, con un límite inicial de $100 millones, y permite financiar hasta el 75% del valor de la propiedad. El plazo máximo es de 20 años y la tasa es UVA más un 6% anual, que incluye un subsidio de dos puntos aportado por el Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV).

Las condiciones definitivas y el monto al que podrá acceder cada solicitante quedarán sujetos a la evaluación crediticia que realice Banco Entre Ríos.

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Una demanda que puede incorporarse al mercado

Desde el sector inmobiliario destacan que uno de los principales efectos de la medida será la incorporación de una demanda que permanecía contenida por las dificultades para acceder al financiamiento.

“Esta línea incorpora al mercado a familias que hasta ahora podían sostener una cuota, pero no contaban con una herramienta de financiamiento que les permitiera concretar la compra. Para el sector inmobiliario significa ampliar la demanda y transformar una intención postergada en una posibilidad real”, destacó Julieta Gross, broker de RE/MAX Por Más en Entre Ríos.

La posibilidad de financiar hasta el 75% del valor de una propiedad también amplía el universo de inmuebles al que pueden acceder los beneficiarios. Según los operadores del sector, el monto disponible resulta compatible con distintas alternativas de viviendas terminadas en Paraná y otras localidades de la provincia, aunque cada operación dependerá del ahorro previo, los ingresos del solicitante y la tasación del inmueble.

“Hay muchas personas que nunca evaluaron seriamente la posibilidad de comprar porque durante años el mercado funcionó prácticamente al contado. Esta herramienta abre el juego y vuelve a colocar al crédito hipotecario como un puente posible entre el alquiler y la vivienda propia”, agregó Gross.

Un efecto que puede multiplicar operaciones

El impacto de la herramienta no se limita a la primera compraventa. Una operación financiada puede poner en marcha una cadena de movimientos: quien vende una propiedad puede destinar esos fondos a comprar otra, construir, ampliar una vivienda o realizar una nueva inversión.

“El crédito genera un círculo virtuoso. Quien compra moviliza una propiedad; quien vende puede reinvertir, construir o adquirir otra; y así comienzan a encadenarse operaciones que aportan liquidez al mercado”, explicó la representante inmobiliaria.

La experiencia reciente a nivel nacional muestra la relevancia que adquirió el financiamiento hipotecario para la actividad. Durante 2025, la relación entre hipotecas y escrituras superó el 15%, duplicó el promedio de los cinco años anteriores y alcanzó su nivel más alto desde 2018.

Más actividad para toda la cadena

El movimiento del mercado inmobiliario también repercute sobre un amplio conjunto de actividades económicas y profesionales. Cada operación requiere la participación de corredores inmobiliarios, tasadores, escribanos, agrimensores, gestores, aseguradoras y otros servicios vinculados.

A su vez, la compra de una vivienda suele estar acompañada por inversiones posteriores en refacciones, pintura, instalaciones, equipamiento, mobiliario, electrodomésticos y mudanzas. Por ese motivo, desde el sector consideran que la línea puede producir un efecto multiplicador que trascienda la intermediación inmobiliaria.

“El impacto alcanza a todo un entramado económico. Alrededor de cada operación trabajan profesionales, comercios, pequeñas empresas y trabajadores independientes relacionados directa o indirectamente con la vivienda. No se moviliza solamente una propiedad: se activa una cadena completa de servicios”, sostuvo Gross.

Líneas de créditos

La incorporación de personas que nunca participaron de una operación hipotecaria también plantea nuevos desafíos para las inmobiliarias y los profesionales del sector.

“Tenemos la responsabilidad de asesorar a los potenciales compradores, ayudarlos a entender cada etapa, encontrar soluciones y alternativas, identificar propiedades aptas para crédito y acompañarlos hasta la concreción de la operación. La claridad y el asesoramiento profesional serán fundamentales para convertir esta oportunidad en compraventas efectivas”, concluyó Gross.

La inscripción ante el IAPV constituye una primera instancia en la que el organismo verifica que los interesados cumplan con los requisitos establecidos para acceder al beneficio. Sin embargo, esa inscripción no implica la aprobación del crédito.

Una vez cumplida esa etapa, Banco Entre Ríos realiza la evaluación crediticia correspondiente y determina si el solicitante reúne las condiciones para acceder al préstamo y cuál será el monto que podrá obtener. De este modo, la articulación entre el organismo provincial y la entidad bancaria busca ampliar las posibilidades de acceso a la vivienda y, al mismo tiempo, generar mayor movimiento en el mercado inmobiliario y en las actividades vinculadas.