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Crece el interés en la subrogación de vientre como método para poder tener un hijo

En la provincia hay más consultas y más casos de bebés que nacieron a partir de esta práctica, que si bien aún no está legislada, se expande.

Jueves 26 de Septiembre de 2019

La posibilidad de subrogar un vientre para poder tener un hijo cuando el cuerpo limita esta posibilidad comenzó a ser tema de debate hace solo unos pocos años. Casos de personajes famosos como el de Marley, Flavio Mendoza o Luciana Salazar, entre otros que decidieron recurrir a este método en un país extranjero porque en la Argentina no hay una legislación que lo regule, generaron una discusión que se torna necesaria en una sociedad en la que el deseo de ser madre o padre tiene más chances de cumplirse gracias a los avances científicos.

El tema volvió a estar en agenda ahora debido a una serie televisiva en la que se lo aborda, multiplicando las posiciones a favor y en contra de esta práctica, que no fue contemplada en el tratamiento del actual Código Civil y Comercial, que entró en vigencia el 1° de agosto de 2015.

En Estados Unidos y otros países el alquiler de vientre está permitido, y es un proceso muy costoso para aquellos que están dispuestos a pagarle a la mujer gestante o al centro médico que gestione esta alternativa: vale más de 100.000 dólares, según publican portales especializados. Pero en Argentina esta opción está prohibida.

Si bien hay quienes mencionan que solamente puede ser subrogante quien sea familiar directo de la persona que quiere convertirse en padre o madre, proliferan los antecedentes de mujeres que sin un vínculo parental disponen de su cuerpo para traer vida al mundo sin un óvulo propio. Y aunque años atrás hubo jueces que cuestionaron el procedimiento –partiendo de la premisa de que la madre es quien gesta y pare el bebé–, distintos casos que sentaron jurisprudencia allanaron el camino a quienes hoy se deciden conformar una familia.

Esta semana trascendió la historia de Analía Paniagua, una madre subrogante que si bien es oriunda de Avellaneda hace 20 años que vive en Gualeguaychú, quien le ofreció su vientre a una amiga para que pueda ser madre y hoy lleva adelante el embarazo. Si bien no son muchos los hechos de este tipo que se hacen públicos, la doctora Graciela López de Degani, especialista en Ginecología y Obstetricia de Paraná, comentó a UNO que en los últimos años no solo crecieron las consultas de personas o parejas, sino que ya hubo numerosos casos de bebés nacidos a través de este método. “Aunque no haya una legislación vigente que los apruebe, cada vez hay más casos. Quienes necesitan recurrir a este tipo de tratamientos, hacen por supuesto una presentación previa ante la Justicia para cubrir todos los aspectos legales. En general los jueces los avalan, al haber una ley nacional y provincial muy inclusiva en el tema de fertilidad, y al haber varios fallos a favor de gente que optó por hacer este tipo de tratamientos”, señaló.

Respecto a las condiciones que debe reunir quien se disponga a llevar adelante un embarazo como madre subrogante, sostuvo: “Puede hacerlo cualquier mujer que tenga útero. Y no es restrictivo, como en el caso de los embarazos que son propios y con óvulos propios, el tema de la edad ni la calidad del óvulo ni todo lo demás, porque la mujer subrogante lo que hace es precisamente prestar su útero para que se implante un embrión”.

“Estimulado y preparado con hormonas, el útero es un órgano que es muy noble, por eso hay mujeres de más de 60 años que subrogaron embarazos de sus hijas cuando el útero está sano. Se transfieren los embriones y la tasa de implantación suele ser la misma que en la población general de mujeres que se embarazan”, explicó.

Por lo general, las madres subrogantes son mujeres que ya han sido madres previamente, y sobre este punto, explicó: “Eso tiene que ver más que nada con que el útero haya tenido un desarrollo previo de embarazo. En general lo pedimos para estas mujeres y para las que van a donar óvulos también, porque mejora la tasa de éxito”.

Por otra parte, aclaró que al no haber una normativa que contemple la subrogación de vientre, las obras sociales y las prepagas no lo cubren, como sí ocurre en los tratamientos de fertilización asistida que están incluidos en la ley nacional y en las leyes provinciales, aunque en general tras extenuantes exigencias burocráticas. “Los tratamientos de fertilidad suelen ser resistidos por las obras sociales. Los que estamos en esto, y sobre todo los pacientes, muchas veces tienen que sufrir que les den vueltas hasta que les autoricen los tratamientos. A pesar de las leyes, creo que la sociedad no tiene tan claro que las necesidades de tener un hijo son como cualquier otra necesidad de corregir un problema médico, porque no poder tener un hijo es un enfermedad, generada por cuestiones físicas o psicológicas”, analizó la especialista.

Abanico de posibilidades

Consultada sobre los casos por los que una persona puede recurrir a la subrogación de vientre para tener un hijo, Degani manifestó que hay diversas situaciones, que responden a causas médicas, sociales o personales.

“Puede darse el caso de una mujer con síndrome de Rokitansky, que es cuando nace sin útero, pero hormonalmente es normal, tienen sus ovarios perfectos y fenotípicamente es una mujer. Este es un caso típico de subrogación por causas médicas y de salud propios de la persona que nació con esa enfermedad y no tiene útero”, dijo, y agregó: “Después está aquella mujer que por alguna enfermedad del útero se lo sacaron, siendo joven, y tiene los ovarios o no. Se puede hacer la subrogación con óvulos propios o de donantes”.

Otra situación que mencionó es la de las parejas del mismo sexo, que necesitan una subrogación y muchas veces una donación, sobre todo de óvulos en el caso de una pareja conformada por dos hombres; o de esperma si se trata de dos mujeres.

“En las parejas de dos mujeres muchas veces no solo necesitan la subrogación desde el punto de vista médico, sino que hay una tendencia para compartir ese hijo que va a nacer. En el procedimiento utilizamos los óvulos de una de las dos y a la transferencia del embrión se la hacemos a la pareja”, comentó por último, destacando que la subrogación de vientre se viene realizando con muy buenos resultados.

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