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Corre riesgo la sustentabilidad de la Caja de Jubilaciones

El déficit creciente del sistema previsional entrerriano reclama definiciones a corto plazo. La edad jubilatoria, los regímenes particulares y el monto máximo del beneficio deberán revisarse.

Domingo 15 de Julio de 2012

La alarma provino desde Córdoba, pero la situación no es desconocida para los actores principales: gremios, Estado, organizaciones de jubilados y la propia Caja.

La Anses sugiere a la Caja de Jubilaciones de esa provincia poner topes en los montos jubilatorios como una forma de sostener hacia el futuro el sistema. Se basa en acuerdos de armonización (lo mismo que da vueltas hace años en Entre Ríos); también en la necesidad de resolver el déficit de la caja cordobesa, (que curiosamente es el mismo monto de la caja entrerriana).

Así, la urgente necesidad de proponer reformas y números que no resisten análisis conviven en tiempo real.



A fines de 2011 la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos abonaba aproximadamente 42.500 beneficios, esa cifra en 2003 era de 32.200; la suba en el período fue del 32%. El número por sí solo no da mayores pistas, pero las comparaciones sirven para entender qué está pasando: la Argentina en una década (en realidad nueve años) subió su población un 10,6%, Entre Ríos por su parte tuvo un crecimiento del 6,7%, es decir que en los últimos ocho o 10 años la cantidad de beneficios jubilatorios otorgados en la provincia creció a un ritmo que mínimamente cuadruplicó al del crecimiento demográfico.

 

Al sistema entrerriano se le reconocen una serie de virtudes: es un régimen con alto grado de cobertura, que registra buenos haberes, que sostiene la movilidad ya que los aumentos otorgados a los activos a los 30 días son recibidos por el sector pasivo. La garantía del 82 % móvil por lo tanto no es un artilugio verbal, sino que está garantizada en la práctica.

 

Por el lado de los números la Caja hace agua. El déficit de 2011 fue 650 millones de pesos. La sustentabilidad a mediano plazo es dudosa; a largo plazo, imposible.

 

El promedio de aportantes por cada pasivo es 2,2 ; pese a que el equilibrio requiere de tres aportantes como mínimo. La edad jubilatoria, comparada con otras provincias, es baja.


Espacio de diálogo

Este año se realizaron tres encuentros donde funcionarios del gobierno analizaron con los representantes gremiales la situación de la Caja de Jubilaciones de la Provincia. Sus protagonistas coincidieron en señalar como un gran paso el diálogo abierto por el gobierno y la necesidad de trabajar juntos en la búsqueda de soluciones al déficit previsional, que sirvió para generar un nuevo escenario y la posibilidad de elaborar salidas en forma conjunta, aunque eso no resulte fácil.



La posición del Poder Ejecutivo apuntó un intento por resolver la problemática del financiamiento en busca de que el régimen se mantenga,y aún mejore. De ahí que en los encuentros se planteó la necesidad de un ida y vuelta, el gobierno aportando información a los gremios a la espera de ideas y propuestas en un espacio “habilitado” por el propio gobernador para continuar con el diálogo.


El 4 y el 20 de abril, y también el 1º de junio se realizaron reuniones con los representantes gremiales y organizaciones representativas de jubilados provinciales. Los funcionarios brindaron información y también recibieron aportes de las organizaciones y entidades.


El ministro de Economía, Diego Valiero, lo había sintetizado a la salida de la última reunión; todas las entidades han hecho requerimientos de información, la han analizado y algunos de ellos han realizado propuestas por escrito, otros nos las van a hacer llegar en los próximos días para mejorar la situación previsional”. Manifestó que la “postura en términos generales de los representantes de las entidades gremiales y de jubilados fue la del mantenimiento del régimen bajo las premisas que tienen que ver con el 82% y la edad”.


Por su parte el secretario adjunto de Agmer, Alejandro Bernasconi, indicó en esa oportunidad: “Los sindicatos reiteramos que no hay condiciones políticas para discutir una reforma de la ley y que no hay voluntad de las organizaciones sindicales mayoritariamente de abrir esta discusión; tenemos una ley de jubilaciones muy buena, progresista, de avanzada. Concretamente, lo que presentamos fueron estrategias administrativas que, sin introducir modificaciones a la ley, permitan asegurar lugares de financiamiento”.

Y agregó: “Reconocemos que hay un problema de financiamiento de la Caja, pero hay que buscar estrategias alternativas por afuera de la ley. Es necesario avanzar en reformas tributarias de carácter progresivo. Esto requiere una discusión profunda, estructural, de dónde se van a buscar los recursos que necesitamos los trabajadores y la población entrerriana para asegurarse los derechos a la salud, a la educación, a la previsión social. Creo que esto es lo que queda como cuestión pendiente y más fuerte de estas discusiones”.



Preocupaciones

En las organizaciones de jubilados, más allá de la heterogeneidad, priman los ceños fruncidos cuando se aborda el tema del futuro de las jubilaciones; el titular del Centro de Jubilados de Paraná, Mario Huss, señaló: “Estamos muy preocupados por el futuro de la Caja, pero también porque vemos que las organizaciones nos sentamos a un espacio abierto de diálogo y muchos de los que participan no quieren aportar ideas para un problema muy grande”.



“Si no entendemos que lo que está en juego son las conquistas más importantes en nuestra vida de trabajadores, estamos desperdiciando una oportunidad de aportar ideas”, agregó Huss en uno de los primeros encuentros donde algunos sectores gremiales plantearon no cambiar nada y pedir financiamiento a la Nación como alternativa.



El titular del Centro de Jubilados insistió: “La Caja de Entre Ríos viene recibiendo alegremente aportantes de otros sistemas que le han generado mayor carga. También hay escalafones, como el docente y el de seguridad, que tienen beneficios importantes con edades jubilatorias más bajas, es decir que hay un conjunto de cosas que hay que revisar. No queremos ser responsables del quiebre del sistema jubilatorio por caprichos de dirigentes, hay que revisar todo el funcionamiento de la Caja porque queremos que se mantenga en la Provincia, pero si no revisamos nuestro accionar nos va a llevar puestos en poco tiempo” dijo.


La necesidad de una reforma
El concepto de la seguridad social se ha ido modificando en paralelo a la mejora en las posibilidades de vida de la población. En Japón, cuya población es mayoritariamente adulta y con expectativa de vida de 100 años en el horizonte, y en los países desarrollados la garantía de las prestaciones está abierta a los signos de interrogación.



En la Caja de Jubilaciones entrerriana lo que está en juego, ni más ni menos, es la sustentabilidad del propio sistema hoy jaqueado a corto plazo por el déficit creciente y a mediano y largo plazo por la incapacidad de sostener el actual nivel de prestaciones. Según las proyecciones que se manejan en el organismo para 2015 habrá 6.000 nuevos beneficios que pagar.



La gran colisión se produce al pensar si solo el Estado puede resolver el tema, o que el mismo exige un mayor esfuerzo del empleado público y la revisión de regímenes particulares, como así también la edad jubilatoria o los años de aporte. Ni hablar de lo que se discute en Córdoba, el tope salarial para las jubilaciones más altas. A propósito; el déficit cordobés se sitúa en el 18% sobre las prestaciones, en la provincia de Entre Ríos ese porcentaje, no confirmado todavía, sería mayor.

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