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Coronavirus: las razones de la preocupación por un posible colapso del sistema sanitario

En 10 años se perdieron más de 1.700 camas de internación, y con una mayor población, hoy no alcanzan a ser 5.000 en la provincia.

Sábado 21 de Marzo de 2020

El sistema sanitario público y privado ha intensificado distintas estrategias, en las últimas semanas, con el propósito de incrementar la capacidad de camas disponibles para hacer frente a la pandemia del Covid-19. Especialistas estiman que del total de contagiados, el 80% tendrá síntomas leves, sin complicaciones; un 15% requerirá cuidados especiales por complicaciones pulmonares; y para el 5% restante será necesario internación en Terapia intensiva, y la mayoría de ellos, con respirador artificial.

Ningún sistema de salud, en el mundo contaba con una infraestructura sanitaria para hacer frente a la magnitud inédita de la pandemia. Los hechos aún en curso son la muestra de ese déficit prestacional, agravado por demoras en medidas de fondo, como aislamiento social o cuarentenas.

Las camas en efectores públicos y privados, y las Terapias intensivas, se desenvuelven al límite de su capacidad operativa desde hace varios años. El concepto de “trabajo a cama caliente” ya se ha internalizado en la sociedad; la crisis del sector sanitario arrastra casi dos décadas.

En Argentina hay 166.082 camas de internación, lo que representan 4,5 camas por cada 1.000 habitantes, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda unas 8 a 10 camas por cada 1.000 habitantes. Hay distintas realidades, en cada jurisdicción: por ejemplo Capital Federal (tiene más de 22.100 camas, es decir 7,1 cada 1.000. Córdoba dispone para su población, casi 14.000, es decir 5,9 cada 1.000 habitantes; Buenos Aires, 61.950, lo que representa 5 camas cada 1.000.

Siguiendo los datos disponibles en el sistema integrado de información sanitaria del Ministerio de Salud de la Nación correspondiente al año 2018, Santa Fe dispone de 11.503, alrededor de 3,6 camas por cada 1.000 personas. Entre Ríos muestra un panorama similar a la vecina provincia: el índice es de 3,7, si se comparan las camas disponibles con la población estimada en casi 1,4 millones de habitantes, según la proyección a partir de los datos del último Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas realizado en 2010.

Tal como había revelado UNO hace un par de años, en la provincia se perdieron más de 1.500 camas en más de 10 años.

Es decir que mientras la población crece, el sistema de salud en la provincia se achicó más de un 20%: sobre un total de 6.751 camas disponibles en establecimientos asistenciales públicos y privados hasta el año 2017, la información oficial correspondiente al 2018 da cuenta de una disponibilidad de 4.961 camas.

El proceso de deterioro y la tendencia refleja la agonía de un sector que evidentemente no fue tenido en cuenta, en el país y en la provincia, desde hace unas dos décadas. Por caso, están a la vista ejemplos concretos de esas estadísticas: las clínicas España o Mater Dei, o el sanatorio Rivadavia, en la capital provincial, más otros casos en la provincia.

Cuidados críticos

Las unidades de cuidados intensivos son fundamentales frente a la pandemia del coronavirus, cuando comiencen a detectarse más casos en los próximos días, a partir de la descentralización de los estudios para confirmar casos. Con el pico de la curva ascendente previsto para las próximas semanas, la disponibilidad de camas es imperiosa.

El déficit de infraestructura obligó a las autoridades sanitarias –de la provincia y del país–, a adoptar estrategias para sumar nuevos espacios. En el caso de Entre Ríos, los efectores de los sistemas público y privado desarrollan adecuaciones de habitaciones comunes para aislar enfermos por coronavirus, o habilitar en otros lugares, como el Hospital de la Baxada.

Para hacer frente a los casos más críticos, y que requieran cuidados intensivos, es muy baja la disponibilidad de camas, de equipamiento y de recursos.

Ante la consulta de UNO, representantes del sector Salud confiaron que de las casi 5.000 camas de internación, apenas superan las 100 aquellas en Terapia Intensiva, en la provincia. En contexto, se trata de una cifra crítica, porque el promedio de ocupación desde hace años, es casi total permanentemente, ya que las distintas patologías respiratorias que requieren de equipamiento de alta complejidad, no se terminan.

Lo mismo sucede con la disponibilidad de respiradores, que calculan aproximadamente en 120 o 130 en la provincia: hay aproximadamente uno respecto a cada cama de terapia intensiva de adulto.

La capacidad del sistema de salud para hacer frente al pico de la curva de contagios encuentra límites también en los recursos humanos especializados: del mismo modo que sucede con la cantidad de establecimientos sanitarios y de camas disponibles, desde hace muchos años faltan profesionales capacitados disponibles: el déficit de enfermeros viene de larga data y persiste, pese a que se ha incentivado el estudio de la carrera –declarada prioritaria–, y se ha venido incrementando la oferta de formación en distintos institutos.

Lo mismo sucede con la cantidad de médicos: hay más de 170.000 en todo el país; en la provincia hay 4.236 según el Observatorio Federal de Recursos Humanos en Salud (OFERHUS) con base en datos de la Red Federal de Registros de Profesionales en Salud.

Ampliaciones

Frente a esta situación, en todo el país se están elaborando distintas estrategias para sumar espacios para la atención de pacientes con coronavirus. En la provincia, autoridades sanitarias anunciaron ayer que para un escenario grave, se sumarán unas 200 camas con asistencia respiratoria.

Por otro lado, desde hace tiempo se venía aguardando la finalización y habilitación plena del Hospital de la Baxada de Paraná; ello hubiese permitido contar con entre 100 y 150 camas permanentes más. Con servicios mínimos, la obra con fondos nacionales estuvo paralizada los últimos cuatro años.

Ahora se trabaja en la habilitación de al menos algún sector, para el aislamiento de pacientes: podrían quedar a disposición unos 20 aproximadamente.

En cuanto al equipamiento necesario para la atención, como respiradores, en las últimas horas el gobernador Gustavo Bordet había anunciado que la Provincia comprará más para que estén disponibles. Todas las jurisdicciones del país siguen esa línea: de Santa Fe realizó el mismo anuncio el jueves, para adquirir 50 respiradores.

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