Mientras la expedición submarina genera furor en redes, con memes y álbum de figuritas, trabajadores del Conicet protestan por recortes y bajos salarios.
Martes 05 de Agosto de 2025
A 300 kilómetros de la costa de Mar del Plata, el Conicet lidera una de las expediciones más ambiciosas de la ciencia marina argentina. Junto al Schmidt Ocean Institute, científicos nacionales e internacionales exploran el cañón submarino Mar del Plata, un ecosistema de gran biodiversidad hasta ahora inexplorado. Los usuarios pudieron observar criaturas desconocidas, interactuar con los científicos, hasta surgieron memes y un fenómeno de más de 50.000 personas siguiendo en vivo la transmisión desde 4.000 metros de profundidad.
Mientras esto ocurre, el sistema científico argentino vive una de sus crisis más profundas: más de 4.000 empleos perdidos entre 2023 y 2025, más de 1.000 sólo en el Conicet, precarización laboral, desfinanciamiento estructural y la amenaza de que muchos proyectos estratégicos sean cancelados. Los trabajadores del organismo lanzaron un paro con vigilia este miércoles 6 y jueves 7, en distintos puntos del país con la intención de denunciar el deterioro del sistema de ciencia y técnica bajo la gestión de Javier Milei.
La protesta fue convocada por ATE y otras organizaciones del ámbito académico, con el objetivo de exigir mejoras salariales, frenar los recortes presupuestarios y defender la continuidad de los programas de investigación.
Contraste doloroso
Mariela Romanelli, técnica responsable de la colección de invertebrados del Museo Argentino de Ciencias Naturales del Conicet habló con La Mañana de la Red (88.7 La Red Paraná) destacó la emoción de la repercusión y la conexión que la gente está estableciendo con la vida marina y los investigadores a través del streaming.
A pesar del éxito y la visibilidad de la campaña, la comunidad científica del Conicet enfrenta una grave crisis de recursos. Al respecto Romanelli describió "la terrible situación de muchos de sus compañeros que se quedan sin beca o no pueden acceder a cargos de investigadores por la falta de presupuesto gubernamental. Muchos de los becarios están cobrando bajo el nivel de pobreza... y muchos investigadores que tienen familias tampoco llegan a fin de mes".
Esta precariedad llevó a una "fuga de cerebros", con muchos científicos considerando irse al extranjero en busca de reconocimiento y oportunidades laborales. En un reflejo de esta lucha, Romanelli confirmó que, a pesar del furor del streaming, los investigadores y empleados se plegarán al paro de 48 horas con acampe y movilización.
"Estamos felices por lo que se está viendo, pero al mismo tiempo tenemos que seguir con nuestra lucha que viene ya hace más de un año", afirmó Romanelli y luego destacó la pasión con la que viven su profesión y el deseo de ser una inspiración para muchos.
Sobre el proyecto que se desarrolla en Mar del Plata la científica destacó que las inmersiones del ROV pueden durar hasta 20 horas operando las 24 horas del día. Los científicos trabajan en turnos para visualizar y procesar las muestras, en un "trabajo constante" y "de nunca acabar".
“Un aspecto clave de esta expedición es la tecnología de avanzada utilizada: un ROV (Vehículo Operado Remotamente). A diferencia de campañas anteriores que usaban la pesca de arrastre, un método que dañaba los ejemplares, el ROV permite seleccionar y recolectar las muestras una por una, asegurando que los animales lleguen impecables a la superficie. El objetivo principal es descubrir y conocer la biodiversidad de estas profundidades. Lo que se está recolectando es lo que se tiene duda que sea una especie nueva", explicó.
Ligados a la ciencia básica
UNO dialogó con Pablo Aceñolaza, doctor en Ciencias Biológicas con Orientación Botánica e investigador independiente de Conicet. “Argentina cultivó históricamente una elite de formación de altísima calidad mundial en la academia y las ciencias, con raíces que se extienden desde las décadas de 1930, 1940 y 1950. Los primeros Premios Nobel del país estuvieron ligados precisamente a la ciencia básica, sentando las bases para la creación de escuelas que, a partir de los años 50, darían origen al Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), aunque inicialmente con otro nombre. El crecimiento del Conicet, sin embargo, no estuvo exento de problemas. En sus inicios, estuvo muy asociado a una élite centralizada en cuatro o cinco grupos de laboratorios en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, generando un impacto grande en la 'macrocefalia' del Conicet y una de las principales crisis del organismo fue, justamente, el esfuerzo por desarmar y descentralizar esta concentración”, dijo y agregó: “En este camino hacia la federalización, rescato la visión de Domingo Liotta en la década de 1990, quien impulsó la creación de institutos en el interior del país. Un ejemplo de esto es Entre Ríos, donde se crearon dos institutos; el Instituto de Diamante, que actualmente sigue en funcionamiento, mientras que el otro, lamentablemente no logró afianzarse y hoy forma parte de un edificio que tiene la Cafesg (Comisión Administradora para el Fondo Especial de Salto Grande) en Concordia”.
Financiamiento y resiliencia científica
Aceñolaza recalcó que el financiamiento fue siempre un factor ligado a la disponibilidad, y hubo años de "vacas flacas y otros más prósperos, como en cualquier presupuesto. Precisamente, una de las cualidades distintivas de los científicos argentinos es su capacidad para buscar financiamiento, una habilidad que mejoró notablemente. Los investigadores y grupos de investigación no solo buscan fondos en el país, sino también en el exterior”, detalló.
Visibilidad sin precedentes
Recientemente, el trabajo del Conicet alcanzó una visibilidad sin precedentes gracias a las visualizaciones de las fosas y la plataforma argentina. “Estas filmaciones tuvieron un impacto altísimo en las visualizaciones y en la valorización del Conicet por parte de la gente. Este tipo de trabajo, que implica operar a grandes profundidades con equipos y capacidades tecnológicas avanzadas, requiere de gente con muy alta formación, la cual está disponible en Argentina. Lo que se observó en estas visualizaciones no solo maravilló al país, sino también al mundo entero. Es un ejemplo de lo que es Conicet”, expresó Aceñolaza.
Por otra parte indicó: “El éxito de proyectos como el de la plataforma marina es reflejo del riguroso perfil de los investigadores del Conicet. Son personas con dedicación exclusiva a la investigación, que trabajan por resultados. Para ingresar, se necesitan altísimas calificaciones: un título de grado, doctorado, posgrado (preferiblemente en el exterior), y la capacidad de leer y escribir en inglés son la base mínima de ingreso. A partir de ahí, la permanencia se evalúa cada dos años por resultados, no solo por presentismo. La mayoría de los investigadores pasaron por un proceso de filtro enorme y son, en general, muy reconocidos internacionalmente por su productividad, logrando mucho a veces con muy bajos recursos. El trabajo en el talud marino, aunque muy visible, es solo un ejemplo de lo que se genera constantemente”, dijo Aceñolaza. La descripción del plantel científico se aleja de la idea que germina al calor del ajuste de que el personal del Conicet es "ñoqui o planero".
El licenciado en Ciencias Biológicas, hijo de Florencio Gilberto Aceñolaza, recordó a su padre: "Fue una figura muy importante. Con su trabajo, no solo como geólogo, sino también como diputado de la Nación, generó la ley que permitió la ampliación de la plataforma marina argentina, y con eso, logramos expandir nuestros espacios de soberanía. Él siempre tenía una frase que repetía: La soberanía no solamente se hace, sino que se ejerce y se ejerce con control. Y justamente, este control se ve en acciones como estar presentes y estudiar nuestro territorio, al igual que Argentina lo hace en la Antártida. Es estar ahí, tal como ahora estamos con nuestra plataforma, estudiándola´”.
Un ecosistema científico en juego
“Si bien el Conicet es el más representativo de la ciencia y la academia en Argentina, las universidades también cumplen un rol fundamental, combinando la investigación con la docencia. Otras instituciones con perfiles técnicos como el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales), también forman parte de esta estructura científica y técnica del país. Actualmente, todas estas instituciones enfrentan cierta zozobra. A pesar de los desafíos, la esperanza se mantiene. Existe la expectativa de que los ciclos económicos del país, y lamentablemente también los del Conicet, permitan un futuro crecimiento visible en la economía que se traduzca en un aumento del número de proyectos aprobados, financiamiento, becarios e investigadores. Se anhela que este crecimiento sea federal, siguiendo los criterios de las provincias sobre las "áreas de vacancia" o temas que cada región necesita desarrollar, dándoles su peso correspondiente. La meta es que la ciencia y la técnica sigan contribuyendo a la grandeza del país”, concluyó.
Hallaron un caracol, lo bautizaron Gary
La exitosa transmisión en vivo en el fondo del mar sumó un nuevo capítulo viral que vincula a la ciencia con los dibujos animados. Tras el hallazgo de la estrella de mar "culona", ahora las redes sociales aseguran que los científicos encontraron a Gary, la icónica mascota de Bob Esponja. El furor se desató cuando el robot submarino que explora el Cañón de Mar del Plata a 3.665 metros de profundidad enfocó a un caracol marino. De inmediato, los miles de espectadores que seguían el streaming comenzaron a compararlo con el personaje de la popular serie animada.
"¡Han encontrado a GARY!!!!... que genialidad esto!", celebró el usuario de X @alfranchuni. En la misma línea, @Nunuim2 bromeó: "Gary que te han hecho, trátenlo bien Conicet".
La aparición del "Gary del Conicet" se suma a los otros hallazgos que se volvieron tendencia en las últimas semanas. "Encontraron a calamardo, patricio y ahora a gary..", resumió la usuaria @Delamanodemama2, en referencia a las criaturas marinas que el ingenio popular asoció con los habitantes de Fondo de Bikini.
Desde que comenzaron las transmisiones del Conicet junto al Schmidt Ocean Institute, el seguimiento masivo en redes sociales generó un fenómeno sin precedentes. A través del humor y la cultura pop, miles de usuarios se acercan cada día más a los contenidos científicos.
Además de memes y comentarios, los avistamientos se transformaron incluso en recursos educativos, con fichas descargables y álbumes de figuritas inspirados en los descubrimientos del lecho marino argentino.