Delitos de Lesa Humanidad
Lunes 05 de Noviembre de 2018

Condenaron a 13 años de prisión al médico militar Capellino, juzgado por delitos de lesa humanidad

Este lunes el juez federal Pablo Seró dio a conocer su veredicto a través de videoconferencia desde Concepción del Uruguay. La querella apelará el fallo al que consideró de "vergonzoso"

Condenaron a 13 años de prisión domiciliaria a Jorge Horacio Capellino, médico que cumplía funciones en el Hospital Militar de Paraná, acusado de "legalizar" tres homicidios y ser el encargado de "controlar el estado de salud" de los presos políticos durante las sesiones de tortura a la que eran sometidos en el centro clandestino de detención que funcionaba en el Batallón de Comunicaciones del Ejército, en Paraná.

Este lunes el juez federal Pablo Seró dio a conocer su veredicto a través de videoconferencia desde Concepción del Uruguay. La querella apelará el fallo al que consideró de "vergonzoso"


Se lo condenó como partícipe secundario por el homicidio de Sobko, se lo absolvió por el caso de Fernández y Osuna, se lo condenó por la privación ilegal de la libertad de Gustavo Hennekens, pero se lo absolvió por los vejámenes y torturas a Hennekens.

Capellino, con 82 años de edad, terminaría su condena en el 2025 porque ya lleva seis años con prisión preventiva domiciliaria en Buenos Aires, "en razón de su edad y su estado de salud".



Los hechos
En la época de los hechos, Capellino era teniente primero de sanidad y médico del Hospital Militar de Paraná, donde se desempeñaba como profesional del servicio de Clínica Médica. Está acusado de haber realizado el traslado de los restos de Osuna y Fernández la madrugada del 25 de julio de 1976, hacia ese nosocomio, luego del simulacro de enfrentamiento que las fuerzas represivas montaron en la vivienda de calle Rondeau 1396.
Los restos de Osuna fueron recuperados por sus familiares, mientras que los de Fernández continúan desaparecidos. En su declaración indagatoria, Capellino negó haber hecho el traslado, pero reconoció que estuvo presente en la vivienda de calle Rondeau para constatar la muerte de ambas víctimas. Dijo que lo hizo por orden de un superior cuyo nombre aseguró no recordar.
Por otra parte, se le atribuye haber sido partícipe del asesinato de Sobko, perpetrado el 3 de mayo de 1977, ya que fue quien firmó el certificado de defunción mediante el cual dio cuenta del fallecimiento de un "NN masculino" por anemia aguda debido a herida de bala en hipocondrio derecho, por "accidente". Se corroboró que se trataba del certificado de defunción de Sobko, que además fue confeccionado en la misma fecha.
El mismo acusado reconoció haber confeccionado y firmado el documento, pero no recordar el acontecimiento. Sobko, militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), no murió por accidente; sino que fue asesinado en plena avenida Ramírez de Paraná y frente a numerosos testigos, luego de que se escapara del baúl de un auto en el que era trasladado tras su secuestro. Los restos de Sobko continúan desaparecidos.
Finalmente, también se acusa a Capellino de haber estado presente durante una sesión de tortura a un preso político, controlando el estado de salud de la víctima, en dependencias del Hospital Militar. También de haberle efectuado vejaciones.


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