El concurso preventivo de Frutafiel incorporó el reclamo de $124 millones de un banco y la conformación del Comité de Control por trabajadores y acreedores.
18:51 hs - Domingo 18 de Octubre de 2026
El concurso preventivo de acreedores de la empresa Frutafiel S.A -que cuenta con 44 trabajadores-, que tramita en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 9 de Paraná a cargo del juez Ángel Luis Moia, sumó importantes novedades en la causa. La firma, radicada en General Ramírez (departamento Diamante), había solicitado su concurso el 22 de mayo argumentando dificultades financieras derivadas de la inflación, el aumento de costos de energía y combustible, la caída de ventas y las altas tasas de crédito. Desde entonces, al expediente se han sumado diferentes acreedores con reclamos de deudas por sumas millonarias. Uno de los últimos en integrarse fue un conocido banco.
Según supo UNO, a través de su apoderado, el Banco Santander Argentina se presentó en el expediente para promover un incidente de verificación tardía de crédito bajo el artículo 56 de la Ley de Concursos y Quiebras (Ley 24.522).
La entidad financiera solicitó que se declare verificado a su favor un crédito de carácter quirografario por la suma de $124.269.440,68. El origen del reclamo corresponde al saldo deudor registrado al 22 de mayo de 2026 en la cuenta corriente bancaria Nº 292-026532/6 de titularidad de la concursada.
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Comité Provisorio de Control
En el marco de las obligaciones previstas por el artículo 260 de la Ley 24.522, el juzgado también avanzó en septiembre en la estructuración del Comité Provisorio de Control, órgano encargado de la fiscalización del proceso e integrado por representantes de acreedores (tres) y trabajadores (dos).
El Comité de Control en un concurso preventivo es un órgano encargado de la fiscalización, información y consejo durante el proceso de reestructuración judicial de una empresa, conforme al artículo 260 de la Ley N.º 24.522.
En su fase provisoria actúa como un ente consultivo e informativo, mientras que en su etapa definitiva se convierte en el controlador necesario para verificar el cumplimiento del acuerdo preventivo o intervenir en caso de una eventual liquidación por quiebra. Según establece la normativa legal, este cuerpo debe estar integrado obligatoriamente por un número mínimo de tres acreedores elegidos por mayoría de capital y por los representantes que elijan los propios trabajadores de la firma concursada.
En tanto, ese mismo mes, el apoderado de Frutafiel S.A., presentó una nota para informar al juzgado que el integrante del Directorio, René Horacio Fritzler, realizaría un viaje a la República del Paraguay entre el 12 y el 14 de septiembre de 2026 inclusive.
La crisis de Frutafiel
Cabe recordar que en su presentación para solicitar el concurso preventivo, la firma dio cuenta que el total del activo es de $4.016.951.403,18 (activo corriente $ 1.313.082.606,29 y activo no corriente $2.703.868.796,89) y el total del pasivo a $ 3.818.314.937,18; por lo que el patrimonio neto da $ 198.636.466 positivo.
Respecto a las causas concretas de la situación patrimonial, la empresa expresó que "el proceso inflacionario por el que atravesó el país en los años posteriores a la pandemia produjo una gran pérdida en el poder adquisitivo de la gente, elevando también los costos de insumos y transporte, reduciendo márgenes (pues no se podía trasladar la suba de costos al precio final)".
Y agregó: "La caída del consumo de productos no esenciales afectó los volúmenes de venta, sobre todo en productos no esenciales como los que produce Frutafiel. Esto se vio agravado en los últimos meses por el gran aumento en el costo de la energía y combustibles. Sumado a lo expuesto, acceder al crédito bancario se hizo casi imposible por las tasas exorbitantes que había, generando pérdidas importantes al descontar valores de terceros".
En otro párrafo, mencionó que "la intención de generar mayor nivel de ventas, se hicieron promociones en supermercados y cadenas de distribución, con descuentos que implicaban un margen de utilidad casi nulo".
"En este difícil contexto, se trató de mantener un equilibrio a fin de esperar a la época de consumo de sus productos principales, para poder acomodar las finanzas. Para respaldar esto, el presidente de la sociedad (y principal accionista), hizo un importante aporte de capital vendiendo un inmueble propio y aportando el producido a la sociedad, a fin de arrancar un nuevo proyecto, para potenciar la empresa", explicó la firma entonces.