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Revista Tuya

Con los perritos en el avión, directo a Madrid

Una pareja oriunda de Chajarí decidió radicarse en España y no dudó en llevarse con ellos a sus tres mascotas rescatadas de la calle. La historia del viaje de Sofi, Vigo y Nina.

Jueves 10 de Enero de 2019

El veterinario Alan Aispuru -entrevistado por Diario UNO porque fue elegido en julio pasado como el mejor amigo de Chajarí- posteó en su facebook la historia de Gisela Siviero y José Manuel Tapia, una pareja de chajarienses que -como otros tantos- decidió radicarse en España para iniciar una nueva vida.
"Siempre se publica lo malo, o las acciones de algunas personas contra los animales (abandonos, maltrato, entre otras). Hoy quiero destacar y reconocer -para que sirva de ejemplo- la valentía de una joven pareja de Chajarí que decidió dejar su familia, amigos, trabajo, sus cosas, para seguir con sus vidas en el Viejo Continente", comenzó contando el profesional que atendía las mascotas de la pareja. "Pero no todo quedo atrás, desde el primer momento nunca dudaron en llevar a sus tres compañeros perrunos, así que el viaje se concretó, con mucho esfuerzo, miedo y sobre todo incertidumbre. Hoy ya están viviendo los cinco en Alicante, España, donde iniciaron una nueva vida, pero con sus fieles compañeros", relató Alan y la noticia se compartió innumerables veces y la gente se emocionó inmediatamente.

Comunicación
Diario UNO se comunicó con Gisela y Manuel para que cuenten en primera persona los periplos del viaje junto a Sofi, Vigo y Nina.
"Nos fuimos de la Argentina porque deseábamos emprender un cambio de vida, en otro lugar. Conocer lugares nuevos, vivir nuevas experiencias, hacer nuevos amigos. Romper con la rutina. Lo pensamos varios años y fue por etapas. Lo primero que hicimos fue conseguir la nacionalidad de Gise en Italia (para poder emigrar legalmente). Ese tiempo en Italia, nos permitió conocer otra realidad y tantear el terreno un poco más de cerca. Decidimos emigrar a España, por la facilidad idiomática. Pero no sabemos si nos quedaremos aquí, o nos correremos en el territorio español a otro lugar, quizás más adelante a otro país. No lo sabemos con certeza. Estamos recién llegados", comentó Manuel.
"Dejar a nuestras mascotas nunca, nunca, fue una posibilidad. Ellos forman parte de nuestra familia. Cuando nació la idea de irnos, lo primero que dijimos fue «si no los podemos llevar, no nos vamos». Así que comenzamos a investigar en foros, redes sociales y con profesionales, cuáles eran los requisitos para viajar con nuestras mascotas", apuntó Gisela.
Así se enteraron que los papeles para viajar con animales no son difíciles de hacer. Eso sí, lleva planificación, tiempo y dinero.
"Actualmente, la Unión Europea -específicamente España-, exige certificado veterinario internacional expedido por el Senasa. Para la obtención del mismo se necesita: certificado de vacunación antirrábica, certificado de buena salud donde consten todos los datos del perro, los tratamientos antiparasitarios internos y externos, y si están en condiciones de salud óptimas para viajar, certificado de colocación de microchip, calendario de vacunas completas", explicaron.
Pero como ellos embarcaron en Montevideo, también sumaron los requisitos del vecino país.
"Viajamos por vía terrestre de Chajarí al aeropuerto de Montevideo. Por ello, aparte de todo lo anterior, Uruguay nos pedía prueba sanguínea negativa de leishmaniasis y que los perros lleven el collar scalibor que previene esta enfermedad. Nos realizaron el control pertinente en la aduana de Paysandú, y luego en el aeropuerto".
Los perros viajaron en cajas homologadas según normas IATA pero Gisela y Manuel se tomaron el trabajo de acostumbrarlos a lo que sería su lugar de traslado.
"Tres meses antes del viaje hicimos dormir a nuestras mascotas en sus correspondientes cajas. También los sacábamos a pasear en ellas, para que se acostumbren a viajar ahí. Que reconocieran las cajas como un lugar seguro. Para así disminuir el estrés".

Protagonistas
Los actores de esta historia son tres caninos que fueron adoptados de la calle. "Sofi fue la primera mascota que adoptamos de la protectora de Chajarí y ya tiene 10 años. Cuando trajimos a Vigo estaba muy abandonado y hoy tiene 9 años. Y Nina, es la última adquisición, fue rescatada del predio termal de Chajarí. "Estábamos transitando y curando del maltrato que conlleva sobrevivir en la calle. Le buscábamos adoptante pero nos enamoramos y quedó a formar parte de la familia", recordó Gisela.

Odisea
El día del vuelo, después de llegar al aeropuerto de Montevideo, hacer chek-in con los perros, los llevaron a la bodega y ellos embarcaron en cabina. Pero después de tres horas arriba del avión, los hicieron desembarcar porque se canceló el vuelo por una falla técnica del avión.
"Nos consiguieron un hotel apto para mascotas y nos trasladaron. Con los nervios de punta y cansados de tanto trajinar, llegamos al hotel a descansar. Conseguimos alimentos, les dimos de comer, los sacamos a pasear y esa noche dormimos los cinco, en la misma habitación", relató Gisela.
Al día siguiente, otra vez a realizar todo de nuevo, traslado del hotel al aeropuerto, chek-in otra vez, carga en bodega, salió el vuelo y comenzaron los sueños.
"Llegamos a Madrid a la mañana temprano, con mucho frío y niebla. Nos entregaron los perros inmediatamente y respiramos, ¡nos volvió el alma al cuerpo cuando los vimos bien a los tres!", describió su dueña.
Unas horas más tarde, rentaron un auto y viajaron unas 7 horas desde Madrid hasta Alicante, con sus correspondientes paradas para caminar y tomar agua.
"Viajaron súper tranquilos en el camino. Durmieron casi todo el trayecto. Suponemos que cómo estaban con nosotros se relajaron. Así llegamos a la noche a nuestro destino final", explicaron.
Los perros desde que llegaron a Alicante se adaptaron rápidamente.
"Aquí en el sur, no hace tanto frío. Es costa del mediterráneo, por lo tanto las temperaturas actualmente oscilan entre los 9 y 12 grados. Tal vez en enero disminuyan un poco más, pero no tanto", describieron.

Fechas especiales
Manuel y Gisela llevan junto casi 10 años y estás fiestas fueron diferentes porque los encontró instalados en otro país, lejos de los afectos pero felices porque están los cinco juntos y bien.
"Cuando uno piensa en adoptar un animal, debe saber ¡que es para siempre! Se debe ser responsable. Son seres vivos, tienen sentimientos y hay que asumir la responsabilidad por su salud, su castración, alimentación y cuidados. El que no esté dispuesto a cumplir con esto, que se compre un peluche. Las mascotas no son descartables. Hay que crear conciencia. Aquí hay mucho respeto por los animales. No existen perros en la calle, todos van identificados con microchip y se los saca a pasear con correa siempre. Se levantan los excrementos y si no lo haces, te pueden denunciar y multar", señaló la dueña de Sofi, Vigo y Nina, quien también se tomó un tiempo para saludar a los seres queridos: "Queremos agradecer a todos nuestros familiares y amigos que nos acompañaron en el proceso. Y a Alan Aispuru, nuestro veterinario, un genio. Estamos procesando todo, porque es cerrar una vida y llegar a un lugar nuevo, así que nos estamos adaptando. Nuestros perros ya lo hicieron".

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