La Provincia

Con la llegada del calor creció la demanda de camas solares

En Paraná proliferan los centros de estética que ofrecen el servicio y cada vez hay más adeptos a este método que permite un bronceado rápido. Sin embargo, dermatólogos desaconsejan su uso.

Viernes 09 de Noviembre de 2012

Previo al verano y con la llegada de las altas temperaturas, mucha gente ya se volcó a tomar sol para lograr un bronceado intenso.
 

Pero en ocasiones los horarios laborales, los hábitos y las preferencias hacen que más personas prefieran utilizar la cama solar para lograr un color parejo y de manera más rápida. Solo bastan entre 8 y 15 minutos de exposición para lograr lo que con el sol se consigue en horas.
 

Sin embargo, el uso de estos artefactos sigue siendo un factor polémico entre los adeptos a esta práctica, que se incrementa cuando llega noviembre, y quienes desaconsejan su empleo.
 

En uno de los centros médicos de estética de Paraná confiaron que este año incluso hay más demanda que en el 2011. “Por eso decidimos otorgar turnos, porque sino se juntaban a los mejor cinco chicas en la sala de espera del consultorio esperando para ingresar al gabinete”, contó a UNO Johana, la recepcionista del lugar. Por otro, lado, mencionó que “el tiempo de exposición que se requiere es de 15 minutos en la camas tradicionales de bronceado, cuyos reflectores tienen entre 3.500 y 5.000 watt. En cambio, las verticales son más potentes: hay de 8.000 o 9.000 watt y no se recomiendan para pieles claras, sino para aquellas que son más resistentes”.
 

Esta es la opción que prefirió Victoria, una joven de 28 años, quien lleva cuatros sesiones y se mostró muy conforme con los resultados. “En mi caso, vengo porque no tengo tiempo de tomar sol, ya que trabajo de tarde. Tomé bastante color solo en cuatro sesiones y se trata de un bronceado parejo”, contó a UNO, a la vez que confió que no utiliza protector solar: “La primera vez que me expuse a los reflectores mi piel se enrojeció”, comentó.
 

En Paraná, a la par de la demanda creció también la oferta y cada vez se ven más avisos o publicidades acerca de lugares donde se brinda el servicio, con diferentes características y prestaciones. Según si se utiliza cama solar horizontal o gabinete vertical, cambia el tiempo de exposición y también el precio: en el primer caso se necesita disponer de 15 minutos y el importe que se abona es de 20 pesos. En el segundo, solo se requieren ocho minutos y el valor de la sesión es de 35 pesos.
 

“En su mayoría son mujeres las que solicitan el servicio, pero hay cada vez más hombres que se interesan por la cama solar”, concluyó.

Profesionales recomiendan tomar recaudos ante la radiación

El doctor Roberto Garramuño, vicepresidente de la Sociedad de Dermatología del Litoral, indicó a UNO que “los dermatólogos coincidimos en pensar que las camas solares son cancerígenas por su fuerte radiación, sobre todo en aquellas personas que tienen piel muy blanca, con pecas, o en quienes tienen antecedentes familiares de cáncer; en esos casos está totalmente desaconsejado su uso”.
 

El profesional consideró incluso que “es menos nocivo tomar sol que utilizar la cama solar. Hay lunares que pueden malignizarse por la exposición a esta radiación tan intensa”.
 

También la dermatóloga Valeria Frenkel recomendó no emplear las camas solares. “Nosotros las llamamos ‘camillas de radiación’, porque hacen tanto daño o más que el sol. Por eso, quienes de todas maneras deciden utilizarlas, deben tomar recaudos para prevenir enfermedades relacionadas a su uso”, explicó.
 

“La gente por lo general ingresa a un gabinete o una cama solar y no se coloca protector porque cree que en esos 10 minutos de exposición no pueden resultar afectados. Sin embargo, la radiación es muy fuerte y está comprobado que puede causar daños, tales como quemaduras o alergias”, añadió la médica.
 

Utilizar el protector adecuado
En lugar de la cama solar, ambos profesionales concordaron que exponerse al sol es menos peligroso “siempre y cuando se haga en los horarios adecuados y utilizando protección”, aseveró Garramuño.
 

“También hay que usar sombrero y anteojos de sol, porque la vista también sufre consecuencias”, aportó Frenkel, quien además recordó que “los filtros solares duran dos horas, por lo que hay que renovar la aplicación si la exposición al sol se extiende tras ese lapso”.

Además aconsejó tomar mucha agua y consultar a un profesional para que le indique el protector adecuado.

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