Viernes 10 de Noviembre de 2023
Dentro de 10 días se cumplirán cuatro años de la aprobación de la Ley 27.521 de Sistema de Identificación de Talles de Indumentaria (Suniti), conocida como “Ley de Talles”, que finalmente se reglamentó el 9 de junio de 2021. Si bien su objetivo es erradicar la discriminación hacia los cuerpos, una encuesta realizada por AnyBody, la organización impulsora de la normativa nacional, reveló que el 53% de las personas consultadas afirmó tener dificultades “siempre” y “casi siempre” para conseguir su talle de ropa.
De este total, el 64% de los consultados respondió que esta dificultad las llevó a “cuestionar su cuerpo”, y a sentir ‘tristeza porque sus cuerpos no encajan con la ropa que quieren’.
“En términos generales, esta cifra se mantiene constante a lo largo de los años, según los datos de esta encuesta que realizamos desde 2012”, señalaron desde la organización.
Otro dato importante es que el 73% de los encuestados expresó encontrar “siempre” y “casi siempre” ropa que desea en talle único. Y el 82% aseguró tener dificultad para encontrar talle en jeans y pantalones; el 42% reconoce dificultad en la ropa interior y al 41% se le complica en los vestidos. En este marco, el 85% afirmó utilizar ropa ‘de mujer’, mientras que un 11% usa ropa sin género, y el 4% ropa ‘de hombre’. El 52% de las personas que respondió que usa ropa “de mujer” señaló que los talles más difíciles de encontrar son entre el 46 y el 52; en tanto que en la ropa sin género el 49% de quienes la usan respondió que tuvo mayor dificultad entre los talles 46 y 52, y el 48% de quienes usa ropa “de hombre” contestó que se les cuesta encontrar los talles 48 y 54.
Si bien en Paraná se extendió la oferta de prendas de talles más grandes, las dificultades persisten. Yanina, una joven profesional que buscaba ropa de fiesta contó a UNO su experiencia: “Justo es época de recepciones y demás fiestas, y pronto tengo un casamiento, así que fui a algunos lugares que alquilan vestidos. Yo soy grandota, y en uno no conseguí nada; en otro, de varios vestidos que me probé, me entraron cuatro. Al final conseguí en otro lado, pero salió una señora que tenía turno y me contó que ella no tuvo esa suerte, porque todos los que son más grandes están alquilados. Eso lleva a preguntarse por qué si hay demanda no hay tanta oferta”.
“Si uno quiere comprar un vestido la situación es similar. No hay tanta variedad en talles, y no todos los negocios ofrecen prendas más grandes, sólo los que son puntualmente de talles especiales”, añadió.
Ante la consulta de UNO, Pablo Piani, propietario de la tienda Gitana Plus Size, con sucursales en Paraná y Santa Fe, comentó: “No es sólo un problema para las clientas conseguir su talle, sino también para el comerciante encontrar talles para ellas, ya que en Buenos Aires no todos fabrican todas las medidas. Pero también hay que entender que es un segmento también el talle un poquito más grande, que no todas las marcas pueden fabricar todos los talles porque son prendas diferentes”.
En su caso, hace 25 años que vende exclusivamente ropa en talles “un poquito más grandes de lo normal”, según explicó, que van desde el 44 en adelante, hasta el 64 o 68. En este marco, comentó que a su local llegan mujeres de todas las edades que no encuentran su talle en otros lugares: “Hay chicas que hacen un deporte, como hockey o volley, que tienen un cuerpo un poco más grande de lo normal y no consiguen ropa. Nosotros trabajamos prendas para todas las edades y para distintas ocasiones, y ayer entró una nena de 11 años al local de Santa Fe porque no conseguía ropa para su edad; el padre decía que estaba cansada de tener que comprarle ropa de señora”, refirió.
Sobre esta cuestión, contó que en la actualidad la moda también incluye a las personas de talles más grandes, incorporando colores y modelos que antes no se contemplaban. “Nos cuesta, pero logramos que los fabricantes hicieran en talles más grandes lo mismo que hay en talle chico, con sus proporciones, obviamente. Y viene de todo, jeans, pantalones, lo que se te ocurra. Es una satisfacción para la clienta como para nosotros que consiga lo que busca”, aseveró.
Soledad Moreno, coordinadora general de Fundación Centro y auditora de la delegación de Entre Ríos, explicó: “Las personas que tienen distintos cuerpos se encuentran con esta frustración de creer que para su cuerpo no hay talle o hay talle único, y esto es porque si bien está la reglamentación y está publicada en el Boletín y demás, la implementación real de la Ley en las distintas confecciones que vienen, ya sean nacionales o internacionales, y en los negocios, no se hace efectiva. Desde la Fundación, y sobre todo desde la delegación de Paraná, se ha apoyado mucho la Ley de Talles, pero siempre nos quedamos esperando la implementación real de lo que se ha ido aprobando”.
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Más allá de la norma, sostuvo que se fue generando un cambio de paradigma en la sociedad en torno a esta medida, y destacó: “Creo que estamos de a poquito visibilizando y luchando un poco más contra esto de los estereotipos a seguir, me parece que los estamos cuestionando más y estamos tratando de pensar distinto. Yo ya escucho más personas que dicen que del cuerpo ajeno no se opina, esto ya se está instalando y se está generando otro tipo de conciencia. Nos falta todavía, y muchas mujeres u hombres entran en comparaciones, quieren entrar en prendas que no son del talle para su cuerpo, que puede ser más robusto, más desarrollado, en el que puede haber más busto o más cintura, sin llegar a la enfermedad de la obesidad. Entonces, la cuestión es cómo llamar la atención de toda la sociedad para incluir en los distintos lugares la oportunidad de que yo también pueda elegir, y que no sea solo un grupo el que puede elegir usar esto porque para los demás no hay talle”.
Por último, aclaró que además de hablar de la Ley de Talles, hay que atender el problema de la obesidad, y sobre este punto concluyó: “Desde la Fundación tampoco estamos de acuerdo con decir que la obesidad es algo normal y sano. Claramente ahí también hay una patología alimentaria que debe ser atendida y que deberíamos ocuparnos todos, en los distintos niveles de la sociedad, para que estas personas reciban la atención que merecen, tengan la posibilidad de contar con un equipo interdisciplinario y acceder a la salud”.