Solidaridad
Miércoles 04 de Abril de 2018

Comparten su vocación de servicio en los barrios e invitan a sumarse

En el Apostolado Madre Teresa convocan a más voluntarios a participar de su obra solidaria, que hace 15 años realizan en San Martín y en Humito

Desde hace 15 años, los integrantes del Apostolado Madre Teresa llevan adelante una labor social incansable en una de las zonas más vulnerables de las capital entrerriana. Sin descanso y aunque llueva a cántaros, llegan cada sábado a la siesta para compartir unas horas de juegos y de charlas con los niños y adolescentes de los barrios San Martín y Humito. Y cuando se puede, que afortunadamente es a menudo, les brindan una merienda que preparan con donaciones que hace la gente. Cuando retornan a sus casas, lo hacen llenos de alegría, reconfortados por el cariño que reciben de parte de quienes habitan en este sector de la ciudad.
Este año reanudaron las actividades y quieren sumar a más personas solidarias dispuestas a ofrecer su tiempo para acompañar y brindarle un rato ameno a los chicos. Con este fin, buscan voluntarios, y harán una reunión informativa el viernes 20 a las 20 en la sede de la Acción Católica de Paraná, situada en calle Buenos Aires 377. Paola Zapata, quien actualmente forma parte de la agrupación, contó a UNO: "Si bien somos un grupo católico, pueden acercarse personas de cualquier religión, que tengan de 16 años en adelante. Estamos dispuestos a recibir a quien quiera sumarse a las actividades que realizamos".
"A los jóvenes que no conocen nuestra labor, les pedimos que vayan a la convocatoria y vean de qué se trata", invitó, y señaló: "Lo que puedo adelantar es que más que nada es pasar una tarde con los chicos y adolescentes, que es lo importante; pasar una tarde de niños, quizás jugando, y si hay una merienda, compartirla".
Paola mencionó que son 30 o 40 las personas que se congregan, y el número fluctúa según al época, ya que hay muchos de ellos que son estudiantes y en tiempos de exámenes deben atender otras obligaciones. Suelen juntarse antes de ir al barrio entre las 14 y las 15 en la iglesia Guadalupe, donde se gestó este proyecto: "Pertenecemos a esta parroquia, que está en calle República de Siria 494. Nos reunimos ahí y preparamos las cosas. Luego bajamos uno grupo para barrio Humito, otro al San Martín, y hay otro grupo que se queda en la parroquia con los adolescentes y se trabaja con los grandes también", indicó.
A su vez, contó cómo se sumó ella a tan noble iniciativa, hace cuatro años: "Estaba muy alejada de este tipo de actividades, y una amiga que recién empezaba me invitó. La idea es retribuir todo lo que uno recibe en la vida y quizás otros no tienen; es devolver todo lo que me han brindado en mi casa, como los valores. A veces uno piensa que va al barrio a dar un montón de cosas, y pasa al revés: es uno el que vuelve lleno de gratificaciones, porque los chicos son super amorosos, nos esperan todos los sábados y nos brindan su cariño", destacó.
"Para poder darles la leche contamos con la ayuda de mucha gente que nos apoya. Son unos 60 chicos en el Humito y otros 80 en el San Martín; la cantidad de nenes que van crece cada año. Igual la merienda es parte de lo que queremos brindar, ya que la idea principal es pasar una hermosa tarde de amor", sostuvo la joven, que tenía 24 años cuando inició ese peregrinar solidario que colma de satisfacciones a quien lo emprende. Hoy, a los 27 y ya recibida de licenciada en Ciencias de la Educación, acompaña su tarea con su vocación de docente y se plantea el desafío de que los adolescentes encuentren un proyecto de vida que los motive a superarse, en un contexto donde las adversidades muchas veces se interponen.
Feliz de ver que muchos de los adolescentes a los que acompaña pueden culminar la escuela, opinó: "Nuestro apostolado se llama Madre Teresa y tomamos de ella la frase: 'A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota'. Creemos que esto es una semilla que sembramos y como adultos tenemos un compromiso frente a los jóvenes que viven en esos barrios".
Por su parte, Anabel Espinosa, otras de las integrantes del Apostolado Madre Teresa desde hace nueve años, recordó que este movimiento se inició en 2003, cuando estaba a cargo de la parroquia Guadalupe el padre Agustín Arce, quien viendo las necesidades de la gente del Volcadero invitó en una de sus misas a los jóvenes a compartir una tarde con los chicos de los barrios: "En ese momento la parroquia recién se estaba armando. Estaba la gente de Punto Corazón trabajando en la zona y nos invitó a sumarnos. Así surgió la idea de que más jóvenes participen de esta obra y es lo que buscamos también hoy".
Anabel rememoró que en los comienzos de esta propuesta en el barrio San Martín no se había avanzado tanto en infraestructura, no había calles y mucho menos asfalto. Las casas lindaban con los sitios donde se depositaba la basura y era habitual tener parvas de residuos en las puertas. El abandono y la postergación eran tales que los vecinos de este barrio y también de Humito sentían desconfianza: "Tenían muchas carencias, hasta de las cosas más básicas y la situación era más tensa. Quedó la anécdota de que cuando llegábamos nos tiraban con naranjas, pero con el tiempo la gente nos permitió llegar, y hoy los encuentros se dan de una manera muy familiar", dijo, y añadió: "Gracias a Dios la continuidad nos permitió esto, y ya hace 15 años que bajamos todos los sábados para estar con ellos y hemos formado como una familia".
En su caso, se decidió a formar parte de la agrupación al escuchar las historias que contaban una prima y dos amigos que ya se habían sumado, y gracias a los relatos del padre Javier Murador, quien actualmente es el asesor del Apostolado Madre Teresa y participaba en las acciones de la parroquia Guadalupe antes de ordenarse como sacerdote. "Sentía que quería estar ahí. En el Apostolado encontré mi lugar en el mundo, cambió mi vida y quiero dedicarme siempre a esto", aseguró Anabel.
Quien quiera colaborar con este proyecto o conocer más sobre el trabajo que realizan, pueden comunicarse en la página de Facebook: Apostolado Madre Teresa. "Y por supuesto están todos invitados a participar en la reunión del viernes 20", concluyó.

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