La Provincia
Viernes 01 de Diciembre de 2017

Como Gran Hermano: instalaron cámaras en el patio del Nacional

Docentes están preocupados por la actitud que tomaron los directivos de la tradicional institución educativa de Paraná

En el Colegio Nacional, el N° 1 Domingo Faustino Sarmiento, los directivos instalaron cuatro cámaras que filman espacios de usos comunes como halls, galerías y patios. Docentes manifestaron su preocupación por la medida y elevarán las quejas, afirman que lejos de ser una iniciativa que propicie mayor seguridad, está más cerca del "control social y pedagógico".
El libro 1984 de George Orwell –se recomienda su lectura a los estudiantes en general durante el período estival– es una novela donde, en síntesis, hay cámaras que filman todo lo que ocurre y eso le permite a Gran Hermano el control social, político y cultural. Se usó esta historia para darle nombre al famoso programa de televisión. La analogía es inevitable: alguien puede decir que las cámaras son para brindar mayor seguridad, pero entonces, que estén instaladas en los patios y pasillos no tiene nada que ver.
UNO se comunicó con docentes de la institución que pidieron no ser nombrados, es que están preocupados. Los mismos preparan una queja o reclamo formal. De todos modos confirmaron el hecho. También se accedió a una imagen que da cuenta del monitor donde se ven las cuatro pantallas de las cuatros cámaras instaladas, dos de ellas apuntan hacia el patio.
Pero también se decidió ir hasta Garay 61, donde está la institución. Se dijo que había desinfección y por lo tanto los directivos o responsables del colegio estarían en el lugar. Las puertas estaban cerradas y, ante la consulta, vecinos aseguraron que el colegio se mantuvo así y que nadie ingresó a la institución durante la jornada.
Estos docentes, los que están preocupados por la instalación de las cámaras, explicaron que la medida fue una decisión unilateral de parte de ciertos directivos de la escuela.
También dijeron que si bien no sabían con certeza el presupuesto utilizado, la compra de los equipos se garantizó con dinero que llegó desde la Nación y ronda los 20.000 pesos.
Es que el reclamo también pasa porque recién fueron convocados algunos padres, con el hecho consumado, es decir, con las cámaras en funcionamiento y solo para dar aviso de la iniciativa. Tampoco se hizo lo propio con el conjunto de los docentes y los estudiantes.
Explicaron que una de las cámaras fue colocada en el ingreso, otra en el hall y las dos restantes que permiten observar las galerías y el patio. Se dijo incluso que se quieren instalar dos más en la puerta de los baños.
Afirman que entre los argumentos, directivos explicaron que brindarían mayor seguridad y disciplina, pero los docentes consultados señalaron que no hubo casos o problemas de tamaña gravedad que justifique la instalación de estos equipos y menos en una escuela pública.
Si bien hubo algunos hechos que pueden significarse como de indisciplina (fumar en un baño) no son problemas que no puedan resolverse de otra manera.
En el cuerpo docente hay malestar y preparan una nota para dar cuenta de la queja y la situación, más allá del diálogo que priorizarán.
En el Colegio Nacional de Paraná faltan picaportes, hay aulas con los vidrios rotos, no hay buena iluminación, Internet es muy malo y faltan computadoras en los gabinetes, libros en la biblioteca e insumos para la limpieza.
Sostienen que poner estas cámaras y de esta manera es una medida ideológica y política que está lejos del ideario educativo y del que ha tenido esta tradicional institución.
Es que además, la instalación de estas cámaras sorpresivas se hizo el 22 de noviembre por la noche justo en una época en que los estudiantes están rindiendo y cuando muchos ya se alejan de las aulas hasta el año próximo.
Los docentes se preguntaron qué van hacer con el material fílmico y quién es el encargado de vigilar a los menores, docentes y ordenanzas de la comunidad educativa.
Entienden que una medida así, sin explicaciones concretas, esconde cierto maltrato, cierta violencia.
Se supo que hay algunas escuelas públicas que debieron instalar cámaras pero que las mismas apuntan a la puerta, a la calle y no a los patrios y galerías; cumplen la función de saber quién ingresa a la institución por hechos que efectivamente ocurrieron.
Ante esto, UNO se comunicó con Claudio Puntel, referente de la seccional Paraná del la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos. "Le pedí una entrevista a la directora para desaconsejarle que haga esto", dijo.
"Las escuelas tienen tremendas necesidades edilicias, de materiales, de equipamiento. Entre las prioridades no está lo de poner cámaras. ¿Cuál es el sentido? Conocemos a escuelas privadas que tienen cámaras en la sala de profesores para 'vigilantear' qué hacen y hablan. Es una medida de corte persecutorio y en la escuela pública no tienen sentido ni lugar, coarta a docentes y alumnos", explicó Puntel, y agregó: "No sirve para cuidar la disciplina, en las escuelas para eso están los códigos de convivencia que se acuerdan de manera previa y la cámaras rompen con la cooperación y el compromiso de diálogo en el seno de la institución".
Sostuvo que dentro de la comunidad, cosas como estas afectan los vínculos en un contexto donde se bajan directivas del Consejo General de Educación que ya los perjudican.
"Es una decisión que va en línea con la política del Ejecutivo de meter sensores faciales", destacó Puntel, y confirmó que hay escuelas donde por vandalismo o robos se han instalado algunos sistemas de seguridad, pero que están lejos de ser como estos.

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