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"Comenzamos esta campaña desde cero por respeto a los entrerrianos", aseguró Bordet

El gobernador rescató el tono mesurado de la actividad proselitista y se mostró preocupado por la situación nacional después de diciembre

Domingo 02 de Junio de 2019



Gustavo Bordet asegura que la campaña para la elección del próximo domingo arrancó de cero, como si antes no hubiera pasado nada. Lo dice quien, a la luz del resultado de las PASO, está más cerca que ningún otro entrerriano antes de lograr ese objetivo. Se trata de respetar a los electores planteando la propuesta de gobierno como si las primarias no hubieran existido. Afirma que recorrió la provincia completa para que el resto de los candidatos tenga los pies en la Tierra y lamenta que no se haya profundizado el debate electoral en torno a temas centrales de la provincia. Cauto con las referencias a la situación política del peronismo nacional, sitúa las definiciones después del 9 de junio. Sobre lo provincial, afirmó: "La percepción que tengo, después de haber recorrido todo el territorio, es optimista. Va a ser complejo sostener el caudal de votos de las PASO, pero entendemos que hay un apoyo muy importante, más allá de lo que dicen las encuestas, por la experiencia que uno tiene, sentimos que nos va muy bien".

—Punto más, punto menos, se podría pensar que para los ciudadanos el porcentaje electoral no cambia demasiado las cosas...
— No, es cierto. Puede cambiar la integración legislativa en los concejos deliberantes, algo puede cambiar en la Cámara de Diputados, o el senador en algún Departamento.

—¿Observa que en la oposición se dio una estrategia después de las PASO para mejorar el rendimiento en determinados territorios?
—En realidad, creo que la oposición tiene la misma estrategia. Primero dijeron que querían provincializar la elección, para discutir los temas de la provincia, y yo me quedé esperando que plantearan los temas. No solo que no sucedió, sino que volvieron los dirigentes nacionales: vino Carrió con una campaña destemplada respecto del clima político de nuestra provincia, y eso desacomodó mucho a los propios miembros de Cambiemos, que quedaron involucrados en todo el cúmulo de acusaciones. Después vino el ministro Frigerio, que curiosamente giró su discurso de manera agresiva, en veda electoral; y han estado algunos otros dirigentes nacionales, y se espera que esta semana vengan más... En realidad se repite la misma estrategia y se sigue sin conocer cuál es la propuesta de fondo de Cambiemos para la provincia.

Antes de ir a una ciudad de Cambiemos, le avisamos al intendente por teléfono. Es una cuestión de respeto Antes de ir a una ciudad de Cambiemos, le avisamos al intendente por teléfono. Es una cuestión de respeto

—¿Cómo encaja en esto el planteo de realizar un debate que hizo Atilio Benedetti el viernes?
— A cinco días de las elecciones se convoca a un debate, lo que resulta disparatado. Un debate se hace con tiempo, programado, en un lugar neutral, con puntos de consenso. Evidentemente hablar de esto a cinco días de las elecciones es como tirar un manotazo de ahogado, no es una cosa que tenga relevancia. No estoy yo para analizar la campaña de mis oponentes, pero me hubiera gustado, con el debido tiempo, confrontar propuestas para la provincia, y no a las apuradas y sin intención real de esclarecer al ciudadano sobre lo que se quiere ara los próximos años.

—¿Con una campaña intensa, quiso evitar que la dirigencia justicialista se durmiera en los laureles?
—Totalmente, queríamos evitar el triunfalismo, primero por una cuestión de respeto no solo a los oponentes sino fundamentalmente a los ciudadanos. En cada elección hay que proponer. Yo no creo que las elecciones se ganen con marketing ni con una programación de comunicación ni con encuestas. Son todas herramientas útiles, a veces para instalar algo; pero lo fundamental es qué se le propone al ciudadano. Eso está claro, hasta por un concepto de formación política. Nosotros optamos por esto, y planteamos a nuestros candidatos que no está nada ganado. Hay que salir a ganarlo el 9 de junio como si fuera una elección en la que arrancamos de cero.

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—Reducir la campaña a una estrategia de marketing y comunicación es un rasgo que podría atribuirse a Cambiemos. ¿Hay tentación en el justicialismo de hacer lo mismo?
—No. En alguna coyuntura puede dar resultado, pero en el largo plazo no. Uno puede prometer una cantidad de acciones de gobierno, mediatizarlas y llegarle con eslogan a la gente, pero eso tiene un tiempo y después hay que demostrarlo con hechos, y contrastar lo que hizo con la situación actual. Esa es la principal dificultad que tiene hoy el gobierno nacional, que no puede contrastar lo que prometió en 2015 con la situación actual, a seis meses de dejar el gobierno, que es completamente opuesto a lo que habían prometido. Por eso todo esto del marketing y las campañas es efímero, si uno quiere construir una propuesta política de gobierno tiene que hacerlo sobre ejes que tengan anclaje en la realidad, que es lo que nosotros tratamos de hacer.

—¿Qué lectura hace de la situación en algunas ciudades donde intendentes de Cambiemos obtuvieron altos porcentajes de votos?
— La gente juzga lo que los intendentes gestionan para sus municipios. Eso tiene mucho peso y muchas veces va disociado de lo nacional y lo provincial. Un claro ejemplo es el de los municipios gobernados por el vecinalismo. Acá se habla de que hubo mucho voto en blanco, pero en realidad, hubo muchos municipios vecinalistas donde el vecino fue y votó la propuesta municipal solamente, y no votó las otras categorías.

—El triunfo en la elección provincial del 9 de junio, si sucede como puede suponerse, lo pondrá nuevamente en la vidriera política nacional. ¿Cómo imagina el día después de las elecciones provinciales?
—Después de agotar este proceso el 9, quedan 13 días en los que pueden ocurrir muchas cosas. Si uno observa los cierres de listas, suelen darse en las horas finales de los plazos previstos, y siempre hay sorpresas. Va a haber mucha tela para cortar hasta el cierre de lista. Nosotros venimos planteando que más allá de los nombres propios que hoy se barajan como candidatos (presidenciales) tenemos que ser capaces de construir un proyecto de oposición. No alcanza con un candidato que mágicamente venga a resolver los problemas de los argentinos, tiene que haber un proyecto que, primero, amalgame a esta oposición; y después, encontrar un candidato que represente esa construcción colectiva. Nosotros vamos a estar en el espacio que congregue ese frente opositor, y va a depender de cómo se posicione la provincia dentro de ese frente. En ese lapso de tiempo estaremos discutiendo esto, y estaremos muy activos.

—Los límites son esos entonces...

—Claramente. Nosotros somos oposición y tenemos que construir otro modelo político, social y económico que deje la especulación y la renta financiera por un modelo productivo, de desarrollo y empleo, y que genere políticas públicas claras. Creo que cualquier argentino está dispuesto a hacer un sacrificio si le dicen cuáles son las metas, cuánto tiempo va a llevar, cómo lo vamos a hacer; pero no un programa que hoy va a la deriva para tratar de contener el dólar, que no se escape y no profundice el malhumor de la gente, con tasas de interés del 73% o de inflación del 53%... y todo el mundo va a la deriva esperando las elecciones para ver si pueden reelegir, ¿y después? Yo creo en lo otro, en una construcción y un gobierno que sea convocante porque lo que viene va a ser muy difícil, y quien gane las elecciones no va a poder gobernar prescindiendo de las demás fuerzas políticas. Tiene que haber una actitud convocante a otros sectores políticos para llevar adelante un plan de gobierno, cosa que Cambiemos no hizo.

—¿Le preocupa lo que suceda hasta diciembre, cuando ese frente opositor asumiría el gobierno?
—Lo que me preocupa es lo que va a pasar después, porque los tiempos serán muy difíciles, Hay datos concretos, objetivos. Se habla del déficit cero, que es un déficit primario, sin contar intereses ni vencimiento de deuda. Pero el año que viene los intereses y vencimientos de deuda son 24.000 millones de dólares. En 2021 y 2022 son 45.000 millones de dólares cada año.¡Es impagable! ¿Cuánto puede ser el superávit comercial más importante que podamos tener? ¿10.000 millones de dólares? Es muy difícil entonces, porque el crédito que se tomó con el FMI es a tres años de plazo, por lo que habrá que renegociarlo, no volver de ninguna manera al default. Es muy preocupante, porque va a significar para los argentinos y los entrerrianos un esfuerzo tremendo.

—¿Qué piensa de la pérdida sobre la tremenda pérdida empleo?
— Hay que plantear un programa económico que sincere las variables que hoy están distorsionadas. Tenemos un tipo de cambio sostenido por una tasa del 73%, eso no ocurre en ningún país del mundo. Ayer el embajador de Canadá me contaba que están preocupados por la inflación alta, que en ese país es del 3% anual, esto es menos del 3,7% de abril y que fue presentado como un logro por el gobierno. Son variables totalmente distorsionadas y este gobierno nunca tuvo un plan económico. Se improvisó absolutamente. Lo que hace falta en el futuro es un gobierno convocante, que pueda elaborar un plan económico con apoyo parlamentario e institucional para salir de esta crisis que nos evite caer en el default como en 2001 y 2002. No por casualidad el riesgo país, que es el riesgo de default, está casi tocando los 1.000 puntos. Independientemente de las elecciones que vamos a tener, hay cosas que van a ocurrir después del 10 que preocupan.

—Se lo observa muy decidido en el apoyo al candidato del peronismo en Paraná.
—Siento un desafío personal, de poder tener un intendente con el que se pueda gestionar para la ciudad. Hubiéramos podido hacer mucho más de haber tenido un intendente como en otras ciudades, no hablo solo de los de mi espacio político, sino también de Cambiemos, con quienes hubo una cooperación muy importante y que fue determinante para que las obras se hagan. Acá todo costó mucho más. La obra del acceso sur hubiese estado terminada de no ser por lo que no hizo el municipio o tardó en hacerlo. Con un intendente como Bahl todo será más fácil.

—¿Qué imagina que se encontrará Bahl el primer día de gobierno, si es electo intendente?
—Creo que Bahl va a encontrar un tremendo desorden de gestión, pero él tiene amplia experiencia en el manejo de la cosa pública. Y como positivo, se va a encontrar con una ciudad que tiene una gran expectativa de estar mejor. Una persona que sabe gestionar, que tiene la experiencia, tendrá por delante una gran expectativa de futuro. Es el desafío que tenemos por delante.



“El Papa tiene un mensaje fuerte de unidad nacional”
—De lo que se dijo en los últimos días, sobresale una frase suya en Villaguay, el 25 de mayo, aludiendo al papa Francisco. Antes no lo había escuchado referirse al Papa.
—Vengo siguiendo atentamente la postura del Papa cuando da un mensaje a los argentinos, y lamento que se ese mensaje se haya banalizado, y hasta en algunos casos se vio es una sociedad tan dividida, con una situación que se acentúa, que llega al seno familiar, a los amigos, que trasciende lo político y crea situaciones antagónicas permanentemente. Un país no se puede gobernar yendo de una banda a la otra, con oscilaciones permanentes y sin políticas públicas. El Papa hace tiempo que pregona la unidad nacional y en ese sentido creo que tenemos que escuchar más a alguien que ocupa un lugar de suma importancia en el mundo y que conoce la realidad nacional. se haya ridiculizado en algunos medios, porque justamente es un mensaje que tiende a la unión nacional y yo creo en la unión nacional. No creo que haya que profundizar esta famosa grieta. Siempre hubo divisiones en la política argentina, desde unitarios y federales, siempre. Pero en algún punto tiene que haber un criterio común que tienda a la unión. Lo que nunca

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