Suplemento Aniversario
Lunes 20 de Noviembre de 2017

Cococha, un hombre que le da pelea a la vida

Este vendedor ambulante es conocido y querido por su forma de ser. "Me reconforta mucho el saludo de la gente", destaca el exboxeador.

Tipo simple y sencillo, al mismo tiempo querido por propios y extraños, Cococha es sin dudas una de las personas reconocidas de la ciudad, que con su carisma se ha ganada el cariño de la gente.
Pocos sabrán que su nombre completo es Martín Bernardo Narváez y está próximo a cumplir 61 años a fines de este mes. Tampoco conocerán que nació en San Salvador y por esas cosas del destino, su padre junto a su madre decidieron darle un mejor futuro a él y a sus otros siete hermanos, por lo que llegaron a Concordia para forjar una vida de trabajo y sacrificio.
Cococha es una de esas personas que te la cruzás por la calle y siempre tiene una sonrisa para ofrecer. Su carisma lo ha llevado a ganarse muchos amigos. Pero la vida de Cococha no ha sido para nada sencilla, por lo que siempre tuvo y tiene que pelearla.
Se define como amante del deporte y del río, y quienes peinan algunas canas seguro que lo vieron arriba del cuadrilátero boxístico. Realizó aproximadamente 40 peleas como amateur y se dio el gusto de "hacer guantes" con reconocidos púgiles del ámbito local y provincial, como lo fueron Esteban "Tiriti" Ozuna, Andrés Bogado y Nico Albers.
A Cococha se lo puede ver en cuanto espectáculo deportivo, principalmente fútbol, haya en la ciudad. La venta ambulante de maní en bolsitas es su especialidad con una especial muletilla irónica que lo distingue: "marihuana-maní, me quedan las últimas 200 bolsitas", que siempre dejan una sonrisa en quienes lo escuchan. O también el "Sufra" que son motivo de tantos memes a través de las redes sociales con la imagen de su cara.
"Me reconforta mucho el saludo de la gente. Salgo de mi casa y la gente me da su cariño. Los chicos me saludan y me dejan muy contento. Soy como muchas personas, salgo todos los días al revoleo. Me visto bien, porque me gusta estar presentable en la calle. Hay gente que nunca vi y siempre me dicen un 'hola Cococha'. Tengo en mi bolsito maní y salgo a ganarme el pesito. En su momento vendía agujas, hilo, todo lo que había en la rápida. De toda manera me gustaría que me den un trabajito para estar un poco más tranquilo", destacó.
"A mí siempre me gustó la gimnasia, empecé con el boxeo. De toda manera fue cortita mi carrera como profesional. El boxeo me dejó muchos amigos. Soy una persona que no me niego a nada, me hago querer por mi forma de ser. Fui un gran admirador de Cassius Clay (Muhammad Ali). Siempre decía que si no te entrenabas, no subas al ring porque ahí arriba sos vos y el banquito", manifestó Cococha, que en las veladas boxísticas actuales ha servido de showman bailando arriba del cuadrilátero al ritmo de Michael Jackson.

Lourdes, el río y el carnaval
Afincado desde hace muchos años en la zona sur de la ciudad, sus raíces están en la Gruta de Lourdes, donde tiene un especial cariño con el recordado padre Andrés Servín, porque destaca que hizo mucho por la gente de menores recursos. "Hay muchas necesidades en el barrio y a eso le pudo hacer frente el padre Andrés cuando estaba vivo. Gracias al padre pudimos tener los cordones cunetas, las cloacas en el barrio. Yo vi cómo trabajó esa gente para poder tener ese muro de contención que hoy nos salva de las inundaciones. No hay otro como el padre Andrés Servín", recalcó. Al estar tan cerca su casa del río Uruguay, a este personaje lo revive esta época del año, ya que puede disfrutar del río y también se considera un amante del carnaval. "Tenés miles de colores en el río y miles de colores en el corso", expresó.

Las carencias
Conocedor de las carencias que hay en la ciudad, en especial en su zona, donde funciona un comedor comunitario, la consulta es qué tipo de Concordia le gustaría ver. "Que haya trabajo, empresas que vengan a darle trabajo a la gente. Como en su momento estaba la Coca, el Molino Río de la Plata, teníamos el Frigorífico Yuquerí. También dejar vivir a la gente que trabaja con la tierrita de ellos para la venta de la cebolla, la zanahoria", manifestó aunque destaca que "la pobreza va a existir en toda la Argentina papá. Lamentablemente los punteros no la saben repartir y se la quedan ellos. En mi barrio hay mamás que tienen 10 chicos. Algunos ya han crecido y hasta son padres, pero a pocos les gusta trabajar". Al mismo tiempo Cococha entiende que el ingreso de las drogas a los barrios ha sido un desencadenante. "Ha malogrado al país. Es la peor mugre, yo nunca entré en esa", dijo y agregó que no le gustan "aquellos que son mil y hay uno que quiere romper la palabra humana para ensuciarlo. Es la peor lacra. No saben cómo uno vive".
Sus deseos son ver a la gente contenta, dándole prioridad al deporte. "Me gustaría hacer campeonatos de fútbol para reunir a más gente y que las mamás hagan torta frita para vender. La alegría que habría en el barrio sería total. Antiguamente pasaba eso y la gente vivía feliz", comentó.

El día que lo dieron por muerto
Hace algunos años, una falsa noticia de su fallecimiento fue el tema de conversación, sumado a la explosión que se hizo en las redes sociales, tuvo en vilo a la ciudad. Los medios de prensa y hasta la policía se interiorizaron y posteriormente anunciaron que Cococha estaba más vivo que nunca. "Estaba durmiendo y me enteré que decían eso. Tuve que salir a hablar por todos lados para que sepan que estaba vivo. Además, mi mamá justo estaba de paseo en Mar del Plata y con mis hermanas la llamamos para avisarle que estaba bien", recordó.
Fiel a su estilo bonachón, Cococha no reniega de quién es y también desea que el día de mañana se lo recuerde tal cual él fue. "Que me recuerden como un buen tipo que siempre le gustó sacarle una sonrisa a la gente. Deseo que me cremen y que tiren mis cenizas al río", cerró.

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