Tarifazo
Miércoles 18 de Julio de 2018

Clubes de barrio buscan subsistir frente a tarifazos que los ponen en jaque

Numerosas instituciones cobran una cuota mínima y cumplen una valiosa labor social. Sin ayuda de Nación y solo con una bonificación de Provincia en algunos casos, luchan por no cerrar sus puertas y que desaparezca su historia.

Desde hace dos años la mayoría de los clubes de todo el país hacen malabares para poder hacer frente a los tarifazos de gas y luz, pero últimamente la situación se tornó más grave. Esta semana se conoció el caso del club Paracao, en Paraná, cuyos referentes recibieron boletas que entre ambos servicios promedian los 160.000 pesos, lo que generó desesperación en sus dirigentes e impulsó a que anoche se reunieras desde la Federación Entrerriana de Clubes (FEC) para definir qué medidas tomar para revertir la dramática situación a la que se enfrentan sobre todo las instituciones más chicas.


"Hay un montón de clubes de barrio que están muy afectados y por eso hicimos una convocatoria urgente para tratar el tema de las tarifas, ya que estamos padeciendo un infierno con todo esto y seguramente vamos a hacer alguna declaración fuerte, porque el Estado hace oídos sordos y no se efectúa el 40% de aporte que anunció Nación", aseguró a UNO Hugo Grassi, presidente de la FEC.

Si bien en abril del año pasado el gobernador Gustavo Bordet se comprometió a que todas las instituciones deportivas reciban una bonificación del 28%, y el porcentaje asciende al 35% para las que prestan sin cargo sus instalaciones a los establecimientos educativos, independientemente del anuncio de los subsidios nacionales, Grassi afirmó que en la actualidad ese margen resulta insuficiente para paliar la difícil situación por las que están atravesando. "La Provincia nos hace un descuento y cuando lo acordamos anduvimos bien, pero hoy los montos se incrementaron tanto que no alcanza ese porcentaje. Y el descuento del 40% que tiene que hacer Nación no lo concreta. Solo llegan a un 2% los casos en que les hicieron un reintegro. La mayoría de las veces no ingresan las solicitudes por distintos motivos, dicen que falta un dato o que directamente no entró", dijo al respecto, y sostuvo: "Lo que queda es hacer un plan de lucha para ver si conseguimos algo más para nuestros clubes, porque ya vemos venir cortes de luz, de gas, con todo lo que significa esto para nuestros pibes".

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El dirigente destacó el valor social que tiene un club de barrio para las familias que forman parte del mismo. "Por más chico que sea el club, el servicio de una cantina bien hecha tiene la función de contener a los vecinos, brindarles un lugar donde reunirse, y es el espacio adonde va a veces la familia a dialogar y organizar otras cuestiones", expresó, y aclaró que en numerosas ocasiones no se cobra cuota societaria si hay usuarios que no están en condiciones de abonarla, más allá de que sea una cifra módica e incluso simbólica: "No queremos que los chicos ni los grandes estén en la calle por no poder pagar el club, y tenemos las puertas abiertas para todo tipo de gente", explicó.
Uno de los lugares que lucha por sobrevivir es el club Palma Juniors, que tiene en la actualidad unos 60 socios. Situado en calle Piedrabuena 127, fue fundado en 1932 y en décadas pasadas supo ser el punto de encuentro de los jóvenes de otras localidades, que llegaban a los bailes que se organizaban. "Me acuerdo que mis abuelos y mis padres contaban de esos bailes", refirió Marcelo Cangeri, oriundo de Hasenkamp e integrante de la comisión directiva de la entidad que con esfuerzo está regularizando los requerimientos que se les exigen para su funcionamiento, tras varios años de abandono.
Fue justamente un grupo de amigos quienes tomaron la posta para que el club pueda salir adelante, ordenar los papeles, la personería jurídica y la dinámica de un espacio que comenzó a transformarse en un punto de encuentro para gente de todas las edades. De a poco fueron también haciendo un recambio de los medidores y a reemplazar los focos tradicionales por el sistema LED para poder ahorrar su consumo de energía eléctrica. No obstante, las dificultades que deben sortear se presentan a diario: "Necesitábamos pasar todo a LED y lo hicimos, pero se nos quemó un foco y no podemos reponerlo porque nos cuesta 1.000 pesos. Nos da bronca no poder crecer porque no alcanzamos a juntar el dinero para lo imprescindible, que venga un socio y nos avise que se rompió un vidrio y no tener para arreglarlo. Había una ventana rota y entraba un chijete por ahí y ayer tuve que salir a comprar un pedazo de acrílico y cortarlo yo mismo para ponerlo, porque no tenemos ni para ir a una vidriería".
Cangeri comentó a UNO que la cuota que cobran es de 50 pesos, con lo que llegan a reunir unos 3.000 pesos casi con seguridad. No obstante, la factura de luz les llegó por 6.200 pesos mensuales. "Tenemos que hacer todo tipo de actividades para poder pagar la luz, pero aparte hay que abonar el gas, el teléfono, el cable", mencionó.
En este marco, advirtió: "Es un problema muy grave el que estamos atravesando los clubes y la verdad es que estamos asustados, porque a los dirigentes por ahí nos toca poner plata de nuestro bolsillo, que son 200 o 300 pesos cada uno, que no los vamos a recuperar más porque sabemos que los numeros no dan".
También contó que intentaron conseguir auspicios de comercios de la zona, pero la situación está complicada para todos y no lo lograron. "Hasta nos miran con mala cara", confió, y aclaró que no cuentan por ahora con el beneficio de la bonificación que otorga el gobierno provincial hasta que logren resolver ciertas cuestiones: "La Provincia tiene un régimen de tarifa especial de entre un 28% y 35% de bonificación para los clubes, y eso ayuda muchísimo, pero en nuestro caso no tenemos acceso a este beneficio porque nos estamos reorganizando todavía. Debíamos tener todos los medidores como corresponde y estamos en ese proceso, pero es muy difícil".
El club ya tomó impulso y fue sumando actividades. Hoy en día hay adultos mayores que practican newcom, grupos de amigos que juegan a las bochas y luego comparten una cena en la cantina o en las instalaciones del club, chicos y grandes que practican boxeo –allí entrena la reciente campeona entrerriana Milagros Segovia–, y también hay clases de kick boxing y de zumba. "Todas esas disciplinas nos implican tener las luces prendidas todos los días y no nos alcanza para pagar la factura", comentó Cangeri, y recalcó: "En los ultimos años tanto el Municipio como la Provincia y la Nación se han comportado con los clubes,han votado normas, impulsado subsidios y bonificaciones de tarifas, pero por lo que estamos trabajando es por acceder a la tarifa social, que es un derecho de los clubes y nos ayudaría porque va a reducir mucho lo que pagamos ahora. Pero la ley que se promulgó, nunca se reglamentó y es lo que precisamos, porque siempre decimos que el deporte es un derecho constitucional, y la Constitución de Entre Ríos declara al deporte es un derecho social".
El club Catamarca Central, situado en calle Concordia 243, también resisten, y con 70 socios y una cuota de 200 pesos mensuales luchan por hacer frente a los compromisos. Si bien no pudo precisar cuánto les llegó de luz, Mario Taborda, el secretario, sostuvo: "Nos cuesta un montón abonarla, y además tenemos un empleado en blanco y hacemos malabares para pagar el salario y las cargas sociales".
En agosto el cumplirá 78 años y en la actualidad hay una chica que enseña telas, un profesor de taekwondo y una escuelita de pelota paleta, que es el deporte que prima en la institución. "Tenemos una cuota que es mínima, de 200 pesos, y la mayoría de los que van la tienen al día. Además, contamos con un sistema de reloj con una ficha que se compra en la cancha de pelota paleta y con eso reunimos parte del dinero", dijo Taborda, pero aclaró: "Generalmente se hace cuesta arriba todo, y si bien estamos al día con los impuestos y lo demás, tenemos que hacer algunos aportes nosotros también en la comisión directiva, y por ahí alquilamos el salón principalmente para tener al día el empleado que tenemos y nos cuesta muchísimo".
"Esperamos que esto se revierta, pero es complicado, más en este momento. Con la crisis económica que hay, es muy difícil", concluyó.

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