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Centros de equinoterapia piden volver a trabajar

El sector de la equinoterapia entregará un petitorio al gobierno provincial para que el proyecto de Ley presentado en 2018 sea debatido en la Comisión de Salud

Domingo 13 de Septiembre de 2020

Desde hace varios años los profesionales de la salud reconocen los beneficios de la equinoterapia, e incluso hay estudios científicos que demuestran las mejoras y los avances en quienes practican esta disciplina, utilizada a menudo por personas con discapacidad, con espectro autista o con trastorno general del desarrollo (TGD); y también por quienes sufren algún cuadro de ansiedad o depresión, entre otras patologías.

Sin embargo, en la mayoría de los casos los pacientes deben presentar recursos de amparo para lograr que las obras sociales la reconozcan como una terapia más. Para revertir esta situación, en septiembre de 2018 la diputada provincial Ayelén Acosta presentó un proyecto de ley que contempla estas necesidades. No obstante, hasta ahora no fue tratado en la Comisión de Salud y debido a la pandemia se sigue postergando su debate, lo que genera un hondo temor en el sector de que esta iniciativa sea ignorada.

En este marco, Marita Schonhals, instructora y referente de la Asociación de Equinoterapia Médica La Delfina -hoy situada en Oro Verde-, adelantó a UNO que están manteniendo reuniones vía Zoom con quienes integran la Red Entrerriana de Equinoterapia y elaboraron un pedido que le presentarán esta semana al gobernador, Gustavo Bordet, para que impulse el tratamiento de esta normativa. “Somos 19 centros los que integramos esta red. Hay obras sociales, como Iosper, que le ha reconocido la cobertura a los pacientes solo mediante recurso de amparo. Estamos tratando de que la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la Provincia lo trate antes de que termine este año y vamos a pedirle al gobernador que interceda”, manifestó.

A su vez, aclaró que la idea es que esta normativa sea sancionada y reglamentada cuanto antes para poder contar con un marco regulatorio que posibilite que la equinoterapia sea reconocida por las obras sociales o contemplada por el Estado en caso de que alguien no tenga cobertura; y además para monitorear a todos los centros entrerrianos y verificar que cumplan con los requisitos y medidas de seguridad con los pacientes. “Somos muchas instituciones en Entre Ríos y necesitamos esta ley. En el país ya hay siete provincias que lograron sancionar la suya. Por otro lado, todas estamos impulsando que haya una ley nacional para esta actividad”, sostuvo Schonhals.

En este marco, también recordó que Paraná fue la primera localidad del país en conseguir una regulación al respecto a nivel local, en 2005, cuando La Delfina funcionaba en la capital entrerriana. Al respecto, aseguró: “A partir de eso empezamos a luchar por una ley provincial, cuando todavía no había antecedentes de que otras provincias la tuvieran. Es muy importante que se regule para que haya un ente para supervise la actividad”.

Beneficios

Según especifican los especialistas, entre los avances físicos que consiguen quienes practican equinoterapia se destacan la mejora del equilibrio, el control de la postura, el fortalecimiento del tono muscular, la coordinación neuromotora y orientación, el espacio temporal y la lateralidad, mejora de la percepción del esquema corporal.

También se producen numerosos beneficios psicológicos, como el aumento de la autoestima, la confianza y de la autoconfianza; la estimulación de la atención, la concentración, la comunicación y el lenguaje; el desarrollo del autocontrol.

Schonhals recordó que el centro La Delfina funciona desde hace 21 años y está conformado por un equipo de profesionales de las áreas de salud, educación y ecuestre, que trabajan para que los usuarios obtengan los máximos beneficios de esta terapia.

Respecto de su desarrollo, indicó: “Queremos que la equinoterapia sea reconocida como una terapia de rehabilitación y habilitación para las personas con discapacidad, pero además hay proyectos para trabajar con personas de las unidades penales, con víctimas de violencia, con quienes luchan contra las adicciones, incluso con la población que pasa por estadios de depresión, ansiedad, trastornos psiquiátricos o psicológicos, y para eso debemos tener un marco regulatorio y estar respaldados en este sentido”.

Sobre la situación actual, mencionó que desde marzo no están desarrollando tareas debido a las medidas frente a la pandemia, y señaló: “Si bien hay algunos centros en ciudades donde no hay tantos casos de Covid que pudieron volver a trabajar, en la mayoría no hemos podido retomar. Hace dos semanas estuvimos a punto de recibir la autorización del municipio de Oro Verde para reabrir, presentando los protocolos pertinentes, pero justo ocurrió que se incrementaron los contagios y se volvió a Fase 3. Debemos esperar a ver qué se define esta semana”, expresó, y agregó: “Si vuelven a abrir los gimnasios y los bares, no sé por qué no podemos hacer equinoterapia, que es al aire libre. Nosotros usamos un protocolo que se elaboró a nivel nacional y todos nos alineamos con las medidas de máxima seguridad, con un turno por hora y solo tres personas acompañando al paciente, con la utilización de las mascarillas y desinfectando todos los elementos”.

Por último, alertó sobre los retrocesos que pueden experimentar quienes debieron interrumpir la terapia debido a la cuarentena: “Llevamos prácticamente seis meses sin poder trabajar y esto les genera un gran perjuicio. Los padres nos hablan del retraso que han tenido muchos de los usuarios. Hay algunos que desde diciembre no pudieron seguir con la equinoterapia y en caso de los pacientes neuromotores, con espectro autista o con TGD es impresionante el atraso que han tenido. Hay algunos pacientes neuromotores que incluso volvieron a la silla de ruedas, cuando ya habíamos logrado que caminen. Con el tiempo que se pierde lamentablemente hay que empezar de cero con ellos y por eso nos urge retomar la actividad”, concluyó.

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